PRimera División

Zidane, a examen

previa el técnico del real madrid llega al clásico en horas bajas

24.10.2020 | 01:27
Zinedine Zidane, durante el partido ante el Shakhtar. Foto: Efe

LA PREVIA

Barcelona Neto; Sergi Roberto o Dest, Piqué, Lenglet, Dest o Alba; Busquets, De Jong; Coutinho, Griezmann, Ansu; y Messi.

Real MadridCourtois; Nacho, Varane, Sergio Ramos, Mendy; Casemiro, Fede Valverde, Kroos; Marco Asensio, Vinicius y Benzema.

Árbitro Juan Martínez Munuera (Comité Valenciano).

Hora/tv 16.00. Movistar LaLiga.

barcelona/madrid – El gran clásico del fútbol español, el Barcelona-Real Madrid, será por una vez el clásico del silencio. A causa de la pandemia se jugará sin público, sin la presión del escenario y con el balón y el sonido ambiente como protagonistas absolutos.

Un clásico sin ruido, sin tanto morbo y con dos equipos que no atraviesan su mejor momento. Llega peor el Real Madrid, que ha perdido los dos últimos partidos y frente a rivales menores (Cádiz y Shakhtar Donetsk); mientras que el Barça se rehizo de su primera derrota liguera (1-0 en Getafe) con una balsámica goleada europea (5-1 frente al Ferencvaros).

Se estrenará Ronald Koeman en el banquillo azulgrana en un clásico e intentará que la revolución de los jóvenes, con Ansu Fati y Pedri como estandartes, le permita reforzar su proyecto, al que se le ven unas cuantas cosas positivas. Decidió nada más llegar cambiar el dibujo y ordenar un doble pivote, tres mediapuntas y Leo Messi arriba. Un 4-2-3-1 que puede ser un 4-2-4 y un 4-5-1, pero sobre todo lo que se le ha visto a su Barça es que tiene "piernas frescas" para plantar cara a cualquiera.

La llegada de Pedri, la de Trincao y la de Sergiño Dest le han dado otra energía al equipo, pero sobre todo el Barça ha empezado a construir un camino nuevo después de aquel terremoto que supuso el 2-8 encajado en Lisboa ante el Bayern de Múnich. De aquello, el equipo puede recuperarse poco a poco, pero difícilmente la directiva, que se ve acorralada por una moción de censura, el Barçagate y aquel burofax enviado por Leo Messi en el que le pidió a Bartomeu irse del Barça.

Messi tiene cuentas pendientes en el que podría ser su último clásico en casa. No ha marcado en los últimos cinco duelos ante el Real Madrid. Mañana disputará su clásico 44 y encadena dos años, cinco meses y 18 días sin marcar al Madrid, una de sus víctimas favoritas.

Para el Real Madrid el clásico aparece como un punto de inflexión. El escenario perfecto para levantar el vuelo y enterrar las dudas que afloran sobre el proyecto e incluso sobre la figura de Zinedine Zidane, tras dos derrotas consecutivas de local ante equipos de inferior categoría.

La imagen de debilidad dejada ante el Cádiz en Liga y Shakhtar en el estreno en Liga de Campeones, han instalado la preocupación en la casa blanca, que recupera a Ramos para el partido.