VALENCIA Van Rossom (4), Prepelic (12), San Emeterio (6), Kalinic (3), Dubljevic (16) -cinco titular- Pradilla (2), Puerto (8), Tobey (17), Vives, Williams (13), Hermannsson (17) y Sastre (3).

ACUNSA GBC Faggiano (7), Dee (11), Tomàs, Radoncic (11), Echenique (15) -cinco titular- Francis (13), Okouo (4), Span (6), Oroz, Magarty (3) y Olaizola (5),

Parciales 30-16, 33-22, 21-18 y 17-19.

Árbitros Conde, Sánchez y Baena. Sin eliminados.

Incidencias Partido correspondiente a la jornada 16 de la fase regular de la Liga Endesa disputado a puerta cerrada en el pabellón de la Fuente de San Luis.

El Acunsa GBC no dio la talla en Valencia. El equipo guipuzcoano, colista en solitario, jugó sin intensidad, especialmente en la primera parte, fue arrollado por el equipo taronja y acabó encajando un sonrojante 101-75.

El encuentro arrancó con un ágil intercambio de canastas que el Acunsa dominó de inicio con el colombiano Jaime Echenique de estilete. Pero la decisión de Jaume Ponsarnau de meter a Nikola Kalinic en el quinteto titular le dio buen resultado y el serbio elevó el listón defensivo local para empezar a abrir una brecha que Martin Hermannsson ensanchó nada más salir con un par de triples.

Entre el final del primer cuarto y el inicio del segundo, el Valencia enlazó seis canastas seguidas desde la línea de 6'75 y avisó del chaparrón que le venía encima a un GBC que facilitó la lluvia con su poca intensidad y que recibió un parcial de 21-3.

Josep Puerto y Derrick Williams se unieron a la fiesta del triple local (10 de 15 en la primera parte) sin que los cambios defensivos de Marcelo Nicola tuvieran efecto y aunque la salida del dominicano Brandone Davis le dio algo más de chispa al ataque guipuzcoano, el choque llegó al descanso totalmente sentenciado (63-38, m.20).

Pese a tener el triunfo asegurado, el Valencia logró regresar a la pista con cierta tensión, y de la mano de Mike Tobey llevó la ventaja más allá de los treinta puntos (77-46, m.25). El equipo donostiarra se agarró a la voluntad de Dino Radoncic, a Echenique y a cierta agresividad en el rebote ofensivo para frenar la sangría (84-56, m.30).

Los minutos siguieron cayendo rápido y pese al postrero intento de maquillaje del GBC, -que se llevó el último parcial del partido- el ímpetu de Jaime Pradilla y de Hermannson permitió al Valencia no relajarse en exceso, pasar la centena de puntos y cerrar el choque sin sobresaltos.

El equipo guipuzcoano tendrá mucho que mejorar si quiere mejorar su imagen y ser competitivo mañana en Donostia frente al Manresa (18.30 horas).