La exfutbolista de la Real Larraitz Lucas llevará el dorsal número 1 en la Carrera de Primavera del próximo 15 de marzo. Retirada del fútbol desde 2012, es profesora de educación física en Santo Tomás Lizeoa y comenta los partidos de la Real en Euskadi Irratia.

¿Esperaba ser el dorsal número 1 de la prueba?

Para nada y, la verdad, supone mucha alegría. A veces damos por hecho muchas cosas, pero hasta que te las reconocen no eres consciente de su dimensión. Fui futbolista hace muchos años y todavía haya gente que quiera reconocer mi trayectoria me hace mucha ilusión. Dejé la Real hace ya doce años y ahora estoy metida de llena en las carreras. La de Primavera es una que siempre hago, y este año será un orgullo correr con el número 1.

¿Desde cuando participa en carreras?

Prácticamente desde 2012, que es cuando me jubilé futbolísticamente. La de Primavera la he hecho casi todos los años, exceptuando las que no se celebraron por la pandemia y otra que me pilló en pleno embarazo. Si no hay una fuera mayor, me apunto.

¿Qué es lo que más le gusta de la prueba?

La cercanía, en muchos aspectos. Yo vivo en Donostia y me coge muy cerca. Correr por Donostia es una maravilla y, si hace buen tiempo, más aún. La distancia creo que es asequible, son diez kilómetros, y te da opción a ir más rápido si quieres o hacer la prueba en grupo con varios amigos. Coincidiendo con más corredores del barrio con los que he hablado, el avituallamiento final es espectacular. Podría decirte que es el mejor de todas las carreras en las que participo.

"Afronto las carreras compitiendo. No puedo hacerlo de otra forma. Siempre me digo, ‘venga, este año las carreras van a ser tranquilas’, y luego, no consigo hacerlo. Termino picándome conmigo misma"

Competición

Viene de competir en la élite. ¿Cómo afronta las carreras?

Compitiendo. No puedo hacerlo de otra forma (ríe). Siempre me digo, ‘venga, este año las carreras van a ser tranquilas’, y luego, no consigo hacerlo. Termino picándome conmigo misma. Si alguien me pide que corramos juntos, no tengo problema en bajar un poco el ritmo y disfrutar acompañada. Pero todo lo que son los entrenamientos diarios, que en mi caso son antes de las siete de la mañana, porque no tengo otro hueco en todo el día, los hago con la mentalidad de competir y como si fuese una corredora profesional. Después de ser futbolista de élite, es una de las ‘taras’ que me sigue quedando.

Las carreras, populares. La mentalidad, profesional.

Así es. Entreno más horas de las que entrenaba cuando era jugadora de la Real. Te puedes hacer una idea de cómo afronto yo el entrenamiento diario y las carreras. Me lo tomo muy en serio porque me gusta. Y cuando no tengo un objetivo en mente, hago deporte porque los años van para arriba y necesitamos movernos un poco. El deporte es como un psicólogo para mí, lo necesito para seguir bien a lo largo del día.

Siempre ha estado ligada al deporte.

Hasta ahora al menos, sí. Cuando dejé el fútbol, tuve la suerte de que mi mujer estaba embarazada, y ahí empecé a pensar en una vida completamente diferente. Tenía claro que no quería seguir jugando al fútbol, y busqué otra alternativa, porque entonces ya tenía un trabajo estable como profesora, que sigo manteniendo. La afición por correr llegó porque en el barrio formaron un grupo de amigos para salir a correr. Había gente de 60 años y también de 20. Ahí me empezó a entrar el gusanillo, y eso que cuando jugaba al fútbol lo odiaba.

"Para mí es una de las mejores terapias que podemos hacer a nivel social para relacionarte desde el respeto con gente, ya sean mayores o menores que tú"

¿Traslada la importancia que tiene el deporte a sus alumnos?

Llevo 17 años como profesora, antes estuve con niños muy pequeños y ahora llevo tiempo impartiendo educación física a niños de diez y once años. La vida de los jóvenes ha cambiado mucho, y son más sedentarios que antes. Nosotros bajábamos al parque, siempre había niños y podías pasar horas jugando. Ahora hay otras alternativas y no se hace tanto deporte. Para mí es una de las mejores terapias que podemos hacer a nivel social para relacionarte desde el respeto con gente, ya sean mayores o menores que tú. Intento trasladar a mis alumnos que el deporte debería ser una pieza fundamental de la vida, a nivel educativo y a nivel social.

Para alguien que no practique deporte y quiera iniciarse, esta carrera es perfecta.

Sin duda, y además tiene varias modalidades. Hay gente que, como yo, puede salir a correr diez kilómetros cada día, pero quien no pueda hacerlo, tiene ahora la categoría de cinco kilómetros. El recorrido es súper chulo, siempre hay gente animando, y eso también es un impulso para seguir corriendo. La prueba es una clásica en Gipuzkoa, y hay que animar a más mujeres, niños y personas mayores a que participen en ella.

Fútbol

También ‘practica’ deporte desde los micrófonos de ‘Euskadi Irratia’.

Comento los partidos de la Real, sí. No es algo que me hubiese imaginado, y me está gustando mucho. El fútbol, además, ha cambiado muchísimo desde que yo lo dejé.

¿En qué aspectos?

Lo veo más rápido. Es una maravilla ver a las jugadoras de ahora. Cuando yo jugaba, diría que éramos deportistas que jugábamos al fútbol. Ahora son atletas profesionales, se cuidan, saben muchísimo más de la preparación y tiene a su alcance figuras como la del nutricionista. Los cuerpos son muy distintos y la capacidad física ha mejorado mucho.

Propia preparadora física.

Tal cual. La preparación física recaía en nosotras. Cuando me rompí los ligamentos cruzados de las dos rodillas, primero en el Añorga y después en la Real, la rehabilitación fue a mi costa, porque me pasó jugando con la selección de Euskadi. De vez en cuando me miraban los médicos, pero básicamente te recuperabas sola. Eso ahora ha cambiado muchísimo. Siento un poco de envidia por las futbolistas de hoy en día, pero bueno, luego pienso que esa etapa ya pasó y soy consciente de que ahora no ganaría ni a mis alumnos (ríe). Me quedo con que yo dejé el fútbol, y no el a mí.

"Cuando me rompí los ligamentos cruzados de las dos rodillas, primero en el Añorga y después en la Real, la rehabilitación fue a mi costa, porque me pasó jugando con la selección de Euskadi"

Copa

¿Cómo vivió a la Real en la semifinal de Copa?

Muy bien. Controlo los tiempos del partido en todo momento. Tuvo momentos muy buenos de algunos jugadores, pero me gustó la labor del grupo al completo. Taparon muy bien las opciones de Iñaki Williams y Sancet, y en la faceta ofensiva fueron generosos y sabiendo qué hacer. Vi a la Real sabiendo en todo momento qué hacía y siendo consciente del marcador favorable que trajo de Bilbao.

¿No se puso nerviosa?

La verdad es que no. Es verdad que teníamos un equipo fuerte delante y que en cualquier momento puede hacerte una ocasión, pero la Real estuvo muy sólida. A medida que pasaban los minutos, pensaba en que la final estaba más cerca.

¿Irá a Sevilla?

Si mis compañeros ven oportuno invitarme, sí (ríe).