La esquiadora donostiarra Arrieta Rodríguez (2002) afronta sus primeros Juegos Olímpicos de Invierno, donde competirá en la disciplina de slalom, considerada la prueba más técnica del esquí alpino. Con solo 23 años, Arrieta se ha convertido en uno de los grandes nombres del alpino femenino estatal. Campeona de España en combinada (2021) y en slalom (2023 y 2025), suma además una treintena de victorias en pruebas FIS y desde 2023 compite en la Copa de Europa. Llega a la cita olímpica con ilusión, ambición y ganas de demostrar su progresión. Su prueba será el miércoles 18 de febrero.

¿Cómo afronta la cita olímpica?

Con mucha ilusión y muchas ganas. Quiero que llegue ya el momento de participar.

Tiene 23 años y lleva más de 20 esquiando.

Empecé con tan solo dos años de edad, cuando casi ni andaba. Con apenas unos meses, mis padres ya me llevaban a la nieve, aunque no podía ni siquiera caminar.

¿Cómo recuerda sus primeros pasos en la nieve?

El primer paso fue apuntarme en la guardería de Baqueira, donde los monitores se encargaban de cuidarte y te ayudaban a realizar al menos dos bajadas al día en pistas muy pequeñas con unos esquís de plástico. Ahí empezó todo.

Desde ahí no paró de progresar.

Eso es. Con cuatro años ya podía manejarme más o menos yo sola, y me apuntaron al Club Ceva de Baqueira. Con ocho empecé a competir. Hasta los doce años lo hice en competiciones regionales y a partir de los doce, hasta los dieciséis, nacionalmente. Después, siendo juvenil entré en la etapa FIS, que es cuando puedes participar en competiciones internacionales.

Dedicación

Parece que siempre ha tenido claro que el esquí era lo que le movía.

La verdad es que sí, aunque es a partir de los dieciséis o dieciocho años cuando realmente tienes que decidir si quieres dedicarte a esto o estudiar.

La esquiadora Arrieta Rodríguez. Ruben Plaza

¿Lo ha conseguido?

De momento, sigo estudiando, pero poco a poco. Digamos que he tenido que sacrificar un poco mi educación y mi vida social para intentar dedicarme a esto. Estudio Administración de Empresas de manera online, y no estudio todas las asignaturas. Cojo menos, y estudio entre viajes y cuando tengo tiempo. Requiere más constancia de lo que parece porque tenemos que hacer muchos trabajos y de no hacerlos, no te permiten hacer algunos exámenes. No es fácil compaginar estudiar con esquiar, pero de momento lo llevo bien.

¿Para venir a Donostia tiene tiempo?

Poco. Paso más de 200 días al año fuera.

¿En 2025 pudo venir?

Fue un año muy movido (ríe). La temporada finalizó en abril y a finales de mayo ya estaba en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid para seguir con la preparación física. En julio estuve todo el mes en Argentina, en agosto en casa y en septiembre volví a Argentina. En octubre estuve una semana en Alemania en una pista indoor, y en noviembre solemos entrenar todo el mes en Suecia, pero noté dolor en la espalda y tuve que volver. En diciembre empieza la competición, en los Alpes generalmente y, después, vuelve lo mismo.

¿Llegará bien a los Juegos?

La tengo ahí un poco… la espalda no está perfecta, pero no me impide esquiar. Estoy intentando cuidarla mucho para poder llegar bien. Además, una vez llegue el momento, la adrenalina supera cualquier dolor.

"Yo haré el mejor papel posible, pero decir que voy a pelear por una medalla no es realista, porque todo el mundo quiere una"

Participará en la modalidad de slalom. Hace mucho que una española no participa en esta prueba. ¿Cuándo se decanta por especializarse en ella?

Mientras vas compitiendo, vas viendo qué modalidad se te da mejor. Yo siempre he tenido más facilidad para el slalom, que es lo más técnico y explosivo. Sentía que tenía mucho rango de mejora y estoy muy contenta.

¿Cómo será la prueba olímpica?

No se sabe exactamente, pero normalmente suele tener cerca de 70 curvas.

Y la pista, ¿la conoce?

No, aunque he solido entrenar en un valle cercano. Es una pista que han televisado mucho, pero tengo dudas de si harán una exclusiva para los Juegos Olímpicos. De todas formas, creo que estoy familiarizada con la zona. Además, no nos dejan preparar la prueba como tal. El mismo día de la prueba, media hora antes, nos dejan hacer una bajada lenta derrapando para hacer una especie de reconocimiento de la zona. Es ahí donde vemos qué visibilidad tenemos, como está la nieve, que puede estar más suelta o más dura… Pero hasta llegar el momento no sabemos nada prácticamente.

Circuitos

Además, los circuitos varían.

Mucho, y terminan siendo como una gincana. En esta modalidad hay curvas normales y figuras, que pueden ser dobles, triples, cuádruples, directas o invertidas. Mientras se respete la normativa, en cada competición podemos encontrarnos con diferentes circuitos. En este aspecto, creo que tengo buena memoria y tengo capacidad de recordar qué tipo de curva o figura viene después.

¿Le da tiempo a pensar en la siguiente curva en plena bajada?

La verdad es que luego no tienes mucho tiempo para pensar porque te vienen las puertas una detrás de otra. En el esquí alpino hay cuatro modalidades: slalom y gigante (técnicas) y, supergigante y descenso (velocidad). Las de velocidad no me gustan tanto, me dan un poco de miedo, pero las técnicas sí. Esta es la prueba más técnica en la que he participado, de un palo a otros puede haber 10 metros y mis esquís tienen un radio de 12. Tienes que girar prácticamente antes de que te permitan los esquís.

¿Qué objetivos se ha marcado?

Disfrutar, seguro, porque ganar es bastante complicado. Quiero acercarme lo máximo posible, eso sí. Me conformaría con quedar entre las veinte primeras, porque las que están por delante tienen muchísimo nivel.

¿Quiénes son sus mayores rivales?

Hay varias, pero algunas han participado en pruebas en las que he estado yo y, realmente, no estoy tan lejos. Yo haré el mejor papel posible, pero decir que voy a pelear por una medalla no es realista, porque todo el mundo quiere una.

¿Y después de los Juegos?

Seguir mejorando en la Copa de Europa y empezar a competir en la Copa del Mundo.

"Esta es la prueba más técnica en la que he participado, de un palo a otros puede haber 10 metros y mis esquís tienen un radio de 12. Tienes que girar prácticamente antes de que te permitan los esquís"

Álvaro Romero y Lucas Eguibar también estarán en los Juegos. ¿Qué le parece que tres donostiarras compitan al máximo nivel en deportes de invierno?

Me sorprende y me hace un poco de gracia incluso. Cuando viajo y alguna austriaca, por ejemplo, me pregunta de dónde soy, le digo: de la playa, y se echa a reír. Es una pasada, y supongo que histórico.

¿Hablan entre los tres?

A Álvaro lo conozco más pero, aunque hablemos, no nos vemos mucho porque cada uno tiene su equipo y entrena en diferentes lugares.