Baron enloquece Illumbe
Ocho triples del escolta rematan un extraordinario trabajo de equipo del Lagun Aro GBC ante el Fuenlabrada, con un papel muy destacado de Vidal, Betts y Salgado
Donostia. El Lagun Aro GBC ha solventado su crisis a lo grande, a base de exhibiciones. La primera fue hace siete días en Badalona. La segunda, ayer en Illumbe. El equipo de Sito Alonso hizo un partido redondo, aplastó al Fuenlabrada de Porfi Fisac e hizo disfrutar a su afición con su cuarta victoria del curso (86-70), segunda en casa, que le hace sacar la cabeza de la zona baja de la clasificación. El conjunto guipuzcoano confirmó que está en pleno crecimiento, que la filosofía de juego atrevido, alegre y efectivo de Sito ha empezado a cuajar y que, si sigue así, puede dar grandes alegrías. La mejor señal es que ni siquiera importó el gris partido de Andy Panko. La pena es que ese fatídico 0-4 en el inicio liguero le impide pelear por objetivos más ambiciosos. Pero a partir de ahora este Lagun Aro debe olvidar las penurias y mirar hacia arriba. El tiempo dirá hasta dónde puede llegar.
Jimmy Baron fue la estrella de la noche. Cuando el escolta de Rhode Island hace lo que sabe, anotar, el nivel de este equipo sube no un peldaño, sino varios. Y si contra el Joventut estuvo brillante, qué decir de lo que hizo ayer. Llegó hasta los ocho triples, su récord personal en la ACB, en una noche mágica, que hizo enloquecer a los aficionados guipuzcoanos. Baron se fue al descanso con un 2/6 en triples y se desató en la reanudación, con seis tiros de tres sin fallo que enloquecieron Illumbe y confirmaron que estamos ante un jugador especial. Como se ha hartado a decir el propio Sito, Baron es el mejor tirador de la liga. Puede que no defienda muy bien y que sus armas ofensivas se limiten a tirar de lejos, pero ¡cómo tira! El de Rhode Island es un jugador de altísimo nivel y su bache de acierto parece haber quedado definitivamente atrás, lo cual es una excelente noticia.
Pero está claro que no solo con los ocho triples de Baron puede un equipo ganar de forma tan contundente a un rival complicado como el Fuenlabrada. El Lagun Aro hizo un partido completísimo. Cuando es capaz de controlar el rebote -lo cual no ha conseguido hacer en demasiadas ocasiones- y firma un buen trabajo en defensa, el equipo de Sito resulta imparable, porque propone un juego dinámico y rápido muy difícil de parar para cualquier rival y cuyo exponente es Sergi Vidal. El alero catalán hizo de todo. Fue ese motor que nunca se apaga. Sus 16 puntos, siete rebotes, cinco asistencias y ocho faltas recibidas confirman su partidazo. En los 38 minutos que jugó no paró. Defendió con intensidad e inteligencia, y su labor ofensiva fue impecable, buscando siempre las penetraciones para hacer daño a la defensa rival y buscar a partir de ahí la mejor opción.
Vidal ya había demostrado que estaba lleno de energía rompiendo una canasta en el calentamiento. Sus dos años sin jugar en el Real Madrid han hecho que ahora se coma la cancha cada vez que sale. Estas ganas, unidas a su experiencia e inteligencia, son un combinación explosiva. Esa rotura de la canasta hizo que se retrasara unos minutos el partido, que además se paró otros quince minutos por un apagón mediado el primer cuarto, con 10-12 en el marcador. Al Lagun Aro no le afectó esta interrupción porque a jugadores como Vidal no les importan estos contratiempos. El ex del Baskonia fue el líder de su equipo desde el primer cuarto y, tras ese parón, encontró además a dos compañeros también muy entonados: Andrew Betts, que hizo su mejor partido de la temporada con 16 puntos, y Javi Salgado, rápido, incisivo y acertado como nunca. El capitán superó esta vez con solvencia a los bases que tenía enfrente: Quino Colom y Sergio Sánchez.
El 29-18 al término del primer cuarto dio paso a un segundo acto radicalmente distinto, en el que los errores cobraron protagonismo, lo que aprovechó el Fuenlabrada para acercarse (38-33). El Lagun Aro alargó un poco más ese bache anotador y el equipo de Fisac se puso con un peligroso 38-43 en los únicos minutos inspirados de Gustavo Ayón, temido por todos en la previa pero que se quedó en poca cosa. Algo tendrían que ver los pívots locales, que si otras veces han recibido críticas merecen en esta ocasión halagos porque ganaron la batalla del rebote y pararon a uno de los cincos más contundentes del campeonato.
Del 38-43 se pasó al 58-50 al término del tercer cuarto porque Vidal volvió a tomar las riendas del encuentro y porque Baron se valió de dos bloqueos de Doblas y Betts para anotar dos triples claves en el devenir del encuentro. Con la muñeca totalmente on fire, el americano siguió anotando de forma compulsiva desde 6,75 y decantó totalmente el choque a cinco minutos para el final (73-61). En ese momento llevaba siete triples, con lo que igualaba su tope en la ACB, logrado hace siete días en Badalona y la campaña pasada contra el Gran Canaria. El octavo llegó en la recta final del choque, cuando Illumbe ya era una fiesta.
Pero la noche deparaba aún otra sorpresa, y es que Sito Alonso puso en cancha en el último minuto y veinte segundos a los tres guipuzcoanos de la plantilla: Lasa, Olaizola y Motos. Este último debutó ayer con la camiseta del Lagun Aro. Fue una forma de premiar su trabajo entre semana y un dato histórico para el club, que seguro que ahora respira más tranquilo después de dos victorias consecutivas. El calendario ha querido que no haya jornada hasta el 29 de diciembre con la visita al Gran Canaria, por lo que la inercia positiva queda cortada. Pero estos días de descanso activo, que coinciden con las Navidades, serán esperanzadores. Este equipo está en franca progresión y nada hace indicar que no vaya a seguir creciendo.