Donostia Kultura registró en 2025 “los mejores datos de participación” de su historia, aunque no se conforma, todavía tiene público al que aspira llegar: los jóvenes y los migrantes. Así lo ha explicado este miércoles el director gerente de la entidad, Jaime Otamendi, acompañado de la concejala del ramo, Ana López, en la tradicional rueda de prensa en la que han hecho balance de los datos del ejercicio anterior. Las cifras “especialmente positivas” en cuanto a participación y de respuesta ciudadana les hacen concluir que “el modelo de gestión” cultural público de la capital, basado en “el cuidado de la cultura local y la atención a una ciudadanía que respondió de forma creciente y sostenida a la oferta cultural”, es “sólido”. "La ciudad participa muchísimo en la programación cultural, podemos estar orgullosos", ha subrayado Otamendi.
La edil y el director gerente desgranaron los datos, área a área. Así, en lo que se refiere a las casas de cultura, han detallado que el conjunto de la red recibió por encima de un millón de visitantes. De ellos, 656.300 fueron usuarios de sus servicios, 315.850 asistieron a alguna actividad y 10.240 participaron en algún cursillo.
Entre los eventos más relevantes organizados por las casas de cultura, el festival Glad is The Day, coordinado por la de Egia con el Dabadaba, reunió a 15.000 melómanos, mientras que el festival de las letras Literaktum acumuló 8.200 participantes.
Asimismo, 905.700 personas acudieron a alguna de las bibliotecas de la ciudad –de media, 3.270 por día–, lo que supone un aumento del 1,4% con respecto a 2024, y tomaron prestados 480.900 artículos, es decir, 1.735 al día –la Biblioteca Central lideró el número de préstamos con 97.900–. En este punto, Otamendi ha incidido que, aunque la tendencia revela que los adolescentes y jóvenes están leyendo “un poco más”, los datos de las bibliotecas demuestran que durante la edad crecimiento se da un estancamiento en los préstamos. Llegar a los jóvenes –y también al colectivo migrante–, tanto con la lectura como con otros programas, ha insistido Otamendi, es uno de sus retos pendientes, si bien es cierto, tal y como ha reconocido, que iniciativas como la Semana de Cine Fantástico y de Terror lo están consiguiendo mediante nuevas programaciones.
Para terminar con la oferta de las casas de cultura, también crecieron las matriculaciones de los cursos en un 9%, pasando de 9.700 a 10.240. Además, también hubo un incremento entre los usuarios de la tarjeta de Donostia Kultura con 4.560 altas, que hacen que la red haya crecido hasta los 112.575 socios.
Apoyo a la creación
En cuanto al apoyo a los creadores locales, la concejala de Cultura destacó que su área hizo una inversión de 13,6 millones de euros, “la más alta hasta la fecha”. Solo en la línea de subvenciones para programas y festivales privados, Donostia Kultura destinó 755.000 euros.
Museos
160.000 personas visitaron en 2025 el Museo San Telmo, que continuó recibiendo el apoyo continuado de sus 2.000 socios. El centro incorporó durante el ejercicio pasado 273 nuevos objetos y obras de arte, recibió importantes donaciones documentales y restauró 117 piezas de distintas colecciones. La Casa de la Historia de Urgull recibió 68.650 visitantes, y Hondalea, en cambio, 15.240.
Festivales
López y Otamendi también han hablado de los datos sobre los festivales públicos. El 60º Jazzaldia congregó 179.200 personas. Más en detalle, 158.700 acudieron a los 52 conciertos gratuitos, mientras que 20.480 acudieron a los espectáculos de pago, alcanzando el 99,03% de entradas vendidas y sold out en 17 conciertos.
La Semana de Cine Fantástico y de Terror, por su parte, registró 11.850 espectadores y 9.452 participantes en actividades paralelas, mientras que el Festival de Cine y Derechos humanos sumó 8.650 espectadores, 7.660 visitantes en las exposiciones y 700 personas en actividades paralelas.
Por último, la XXXI edición de dFeria, registró también cifras récord: 17.750 asistentes, entre 10.480 espectadores y 7.270 asistentes a actividades profesionales.