Donostia – El primer centenario del nacimiento del artista Eduardo Chillida llega a su fin tras dos años marcados por una programación multidisciplinar que ha llevado su universo a centros culturales tanto en el Estado como al marco internacional.
Bajo el lema Eduardo Chillida 100 años. Lugar de encuentro, la efeméride se despide con más de un centenar de actividades, la participación en su programación de cerca de un millón de personas y “habiendo cumplido el objetivo de profundizar en la obra del escultor y difundir sus valores de universalidad, humanismo y diálogo”.
Impulsado por la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce con el apoyo del Ministerio de Cultura, el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa y los ayuntamientos de Hernani y Donostia, este programa ha acogido actividades de disciplinas como el arte, el cine, la música, las artes escénicas y la educación.
Según recordaron este viernes desde la Fundación, “el éxito de esta conmemoración es el resultado de un camino iniciado en 2024, un primer año que sentó las bases de esta efeméride y en la que ya más de medio millón de personas participaron en las actividades programadas”.
“Este centenario no ha sido solo un homenaje a la figura de Eduardo Chillida, sino una confirmación de que su mensaje sigue plenamente vigente”, aseguró Luis Chillida, hijo del escultor y presidente de la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce.
En ese sentido, apuntó que durante estos dos años han comprobado “el interés que ha suscitado su figura en las nuevas generaciones gracias a nuevos formatos como el cómic, el podcast o las exposiciones virtuales”.
“Mi padre siempre decía que lo que es de uno es casi de nadie, y este centenario ha logrado precisamente eso: que su obra sea, más que nunca, de todos. Cerramos este centenario constatando que el lugar de encuentro que él creó en el espacio y en el tiempo permanecerá abierto para el futuro”, expresó.
Presencia internacional
El último tramo del centenario ha tenido una fuerte presencia internacional, en el que ha destacado la exposición en el Instituto Cervantes de Roma, la primera individual del artista en tres décadas en la capital italiana, así como la muestra Eduardo Chillida: Convergence que acoge hasta el 8 de febrero The San Diego Museum of Art (Estados Unidos), la muestra más amplia y exhaustiva de su obra expuesta en Estados Unidos en casi 50 años.
Estas últimas exposiciones se suman a las ya realizadas en el exterior en lugares como el Kunsthalle Krems (Austria), Museum Würth Kunzelsau (Alemania), Universidad Católica de Chile o la Plaza Kansalaistori en Helsinki (Finlandia).
A nivel estatal, durante 2025 la huella de Chillida ha llegado a Alcobendas, Oviedo, Zaragoza, Menorca y Valladolid. Como broche final, la muestra Eduardo Chillida. Soñar el espacio, que actualmente se puede ver en La Lonja de Zaragoza hasta el próximo 1 de febrero, viajará a lo largo de 2026 a Madrid, Ponferrada y Tarragona. Comisariada por Alicia Vallina, esta exposición reúne 120 piezas entre escultura y obra gráfica y ofrece una visión completa de la trayectoria del artista a través de las distintas etapas de su producción.
La efeméride también ha tenido en cuenta el papel fundamental de Pilar Belzunce, su mujer, en la trayectoria del artista y ha contado con un reconocimiento especial tanto en forma de actividades educativas como de la exposición Pilar Belzunce. Retrato íntimo que se puede visitar en Chillida Leku hasta el próximo 15 de febrero y que reúne una selección de retratos realizados por Eduardo Chillida de ella y sus hijos.
Red de colaboraciones
A lo largo de estos dos años, el centenario ha sido posible gracias a una sólida red de colaboraciones, con destacadas instituciones culturales, tanto públicas como privadas, en España y en el ámbito internacional. Estas alianzas han permitido ampliar el alcance territorial del centenario y han sentado las bases para futuras líneas de trabajo compartido.
En este contexto, Mikel Chillida, director de desarrollo de Chillida Leku y nieto del escultor, subrayó la importancia de la cooperación institucional como “eje de continuidad”. “Gracias a estas colaboraciones hemos logrado que el nombre de Eduardo Chillida resuene con fuerza en ciudades clave, abriendo nuevos caminos y conectando con un público joven. Cerramos esta etapa con el compromiso de seguir trabajando para que su figura siga siendo una referencia viva”, resaltó.
Con la clausura de este centenario, la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce abre un nuevo capítulo. Si bien el aniversario ha servido para “constatar que la voz de Chillida sigue siendo necesaria en el siglo XXI, el futuro se presenta como una oportunidad para seguir explorando sus preguntas vitales sobre el espacio, el tiempo y la libertad, manteniendo vivo un legado que trasciende fronteras”.