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La fiesta del Desarme con sabor guipuzcoano

22.10.2021 | 00:19
Azpeitia, franqueado del resto de homenajeados, y dos miembros de la Cofradía del Desarme. Foto: Ray Porres

oviedo sigue celebrando desde mediados del siglo XIX su tradicional fiesta, acompañada de su plato estrella: potaje de vigilia con garbanzos y bacalao

Este año, la fiesta del Desarme de Oviedo, una de las celebraciones gastronómicas de más raigambre en el Principado de Asturias, tuvo un innegable carácter giputxi debido a la elección como Cofrade de Honor de la misma de nuestro colega, el periodista gastronómico Josema Azpeitia.

"El Desarme", como popularmente llaman los asturianos a esta celebración, tiene su origen en un episodio acontecido en Oviedo en 1836, a lo largo de la Guerra Carlista que tuvo lugar en dichas fechas. Tras repeler el ejército liberal una incursión de las tropas carlistas, los soldados fueron obsequiados con una comida especial. Y posteriormente, cuando en 1876 la guerra llegó a su fin, se procedió al desarme de tropas y la población y el acontecimiento fue también acompañado de un reparto de viandas entre la gente que entregaba sus armas.

Ambos acontecimientos han sido históricamente relacionados con uno de los platos más consumidos en dicha época, el popular potaje de vigilia, que ha incluido tradicionalmente garbanzos y bacalao. Y con el paso del tiempo, el 19 de octubre, fecha unida a la victoria militar comentada, se asoció con la tradición del Desarme, con lo que desde mediados del siglo XIX, en Oviedo se tomó la costumbre de rememorar dicho día comiendo, tanto en las casas particulares como en los restaurantes y casas de comidas, un plato consistente en garbanzos con bacalao y espinacas.

Con el paso del tiempo, y por diversas circunstancias, se fue añadiendo al menú un segundo plato (callos a la asturiana) y un postre (arroz con leche), con lo que la fiesta del Desarme ha llegado al siglo XXI con dicho menú, que a día de hoy es servido durante la semana previa al 19 de octubre de manera fija en más de 60 restaurantes de Oviedo, y una gran cantidad de restaurantes de todo Asturias y que, en la fecha concreta del 19, se sirve en cientos y cientos de restaurantes del Principado.

A raíz de esta celebración, hace nueve años se creó la Cofradía del Desarme de Oviedo, que se encarga de organizar año tras año los actos oficiales que tienen lugar alrededor de la celebración. Además, la cofradía, que tiene una gran relación con la Asociación de Hostelería y Turismo de Asturias (OTEA), coordina a los restaurantes que toman parte en la celebración y ofrecen durante los días de la misma, el mencionado menú.

En los últimos años, se han servido anualmente alrededor de 25.000 menús durante los días de las jornadas. La fiesta, además, ha sido declarada fiesta de Interés Turístico Regional y constituye un gran reclamo para la ciudad que durante esos días recibe miles de turistas procedentes de todo el principado como Galicia, Cantabria, Madrid, Euskadi y muchos otros lugares.

A pesar de que la fecha del Desarme es el 19 de octubre, día en el que caiga como caiga todos los amantes de la tradición tratan de mantener la costumbre del menú, es el sábado anterior a dicha fecha, por cuestiones logísticas, cuando la Cofradía del Desarme celebra su gran capítulo y aprovecha para nombrar cofrades de honor a personas cuyo trabajo quiere ponerse en valor. Entre las personas que han sido objeto de esta distinción a lo largo de los años, podemos encontrar nombres como los de Rafael Ansón, presidente de la Real Academia de Gastronomía, Alberto Nuñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, o el ciclista retirado y comentarista gastronómico Álvaro Pino.

"orgulloso y honrado" Este año, como comentamos, el periodista guipuzcoano Josema Azpeitia ha sido merecedor de esta distinción, junto con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Jesús María Chamorro, y el presidente de la Sociedad Española de la Nutrición, Gregorio Varela. Los tres homenajeados fueron nombrados cofrades en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo a lo largo de un vistoso acto presentado por Beatriz Campal, en el que también se dio la bienvenida a la cofradía a doce nuevos miembros de número y a tres embajadores de la fiesta: el Club de las Guisanderas de Asturias, representado por su presidenta, Amada Álvarez Pico, Ernesto García del Castillo Neto, artista gráfico que todos los días publica una tira de humor en la contraportada del diario El Comercio y Eugenio Corpas, ex jefe de Hostelería, Turismo, Congresos y Festejos del Ayuntamiento de Oviedo. También se celebró un acto de hermanamiento de la Cofradía del Desarme con la Cofradía del Queso de Cantabria.

Josema Azpeitia confesó sentirse "orgulloso y muy honrado de haber sido elegido cofrade de honor de una cofradía con tanta raigambre en un lugar con una gastronomía tan variada e importante como es el Principado de Asturias, sobre todo teniendo en cuenta que la fiesta del Desarme es una tradición arraigada durante más de un siglo en Oviedo, gozando de una gran popularidad". El periodista guipuzcoano añadió que "estas son las celebraciones gastronómicas que más me motivan, las que no se limitan a palacios y grupos reducidos y se abren a la sociedad y a los restaurantes populares, constituyendo una excusa para la alegría, el encuentro y el placer culinario". También tomó parte en el acto otro guipuzcoano, el beasaindarra Juanma Garmendia, en su condición de presidente de la Federación de Cofradías Gastronómicas (FECOGA).

Previamente y posteriormente a este acto, tuvo lugar un vistoso desfile por las calles del precioso casco histórico de Oviedo encabezado por los cofrades de honor que marcharon al son de la Real Banda de Gaiteros de la ciudad, para culminar en las dependencias del Hotel Iberik Santo Domingo en el que se celebró, cómo no, una opípara comida en la que se sirvió el mencionado menú. También hay que destacar que este año la fiesta y el menú del Desarme fueron presentados en la Cofradía Vasca de Gastronomía, en plena Parte Vieja donostiarra el pasado 14 de octubre, por medio de una populosa comida en la que tomaron parte varios miembros de dicha sociedad gastronómica, así como representantes de la Asociación de Hostelería de Gipuzkoa, varios miembros de la Cofradía del Desarme desplazados expresamente a Donostia y docenas de integrantes de diversas cofradías vascas.

El Desarme, por lo tanto, ha empezado a ganarse el corazón (y el estómago) de los guipuzcoanos. No sería una mala idea el empezar a idear actos de hermanamiento entre esta rica tradición gastronómica y otros aspectos de la nuestra. Asturias está a tiro de piedra y aunque en su día aquí tuvo más raigambre el carlismo que el liberalismo, a día de hoy son más las cosas que nos unen que las que nos separan, y no hay mejor manera de formalizar una buena unión que hacerlo alrededor de una buena mesa... ¡Viva el Desarme!

Crítico gastronómico y premio nacional de Gastronomía

Este año la Fiesta del Desarme y su menú fueron presentados en la Cofradía Vasca de Gastronomía, en plena Parte Vieja donostiarra

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