Aitor Ucar homenajea este jueves a García Lorca en San Telmo

El guitarrista donostiarra interpretará un programa de seis piezas, dos de ellas estrenos absolutos

10.12.2020 | 00:58

donostia – El guitarrista donostiarra Aitor Ucar actuará hoy en San Telmo con un programa dedicado a Federico García Lorca. Interpretará seis piezas, dos de las cuales serán estrenos absolutos, acompañado de la narradora Lucía Ucar.

Ucar ha sido premiado en diversos concursos estatales e internacionales y tiene a sus espaldas una larga trayectoria como solista. En esta ocasión propone un programa basado en Federico García Lorca, quien reflejó en tres poemas dedicados a la guitarra sus ideas, que para el músico vasco son "reflejo de la innovación, la provocación y el riesgo en el arte a la par de una conciencia política".

El concierto comenzará con Breviario de Espejismos, de Elena Mendoza, una pieza ligada a uno de los caprichos de Goya, el titulado Nadie se conoce. Esta obra se concibe como un universo en el que cuatro elementos sonoros se suceden presentando un material conocido en un modo siempre nuevo.

Madera quemada, de Brais Nóvoa será el primer estreno absoluto de la velada. En esta creación para guitarra y electrónica, el autor trata algunas cuestiones de índole social y política, en la que el instrumento junto a la electrónica juega un papel simbólico.

El concierto llegará a su parte central con Comme Deoux Miroirs Qui Se Refièten L'un L'autre, de Aurélio Edler, obra para la misma formación en la que destacan los recursos instrumentales utilizados. Posteriormente, interpretará Bakarrean II, de Zuriñe F. Gerenabarrena. Concebida como un soliloquio, la obra explora toda la extensión tímbrica del instrumento.

El segundo estreno de la noche vendrá de la mano de Ignacio Ferrando, con Vive el poeta otra vez. Ferrando en esta creación propone una variación sobre el poema de Lorca La guitarra, devolviendo a la vida al poeta mediante el sonido de la guitarra y el recitado.

El concierto se cerrará con Calvario, de Zad Moultaka. Esta pieza, inspirada en el vía crucis, es un discurso en el cual la afinación de la guitarra se desajusta hasta encontrar una sonoridad similar al laúd árabe, el úd.