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Los efectos de la pandemia en las bibliotecas, a debate

Donostia Kultura, el Koldo Mitxelena y Tabakalera han organizado un programa para la semana que viene

16.10.2020 | 01:29

dONOStIA – La red de bibliotecas municipales de Donostia, el Koldo Mitxelena y Tabakalera han preparado un programa conjunto para celebrar el Día de las Bibliotecas, que tendrá lugar el próximo día 24. En esta ocasión, debido a las especiales circunstancias que se viven a causa del COVID-19, las actividades se desarrollarán bajo el título Las bibliotecas frente a la pandemia y se "reflexionará sobre las decisiones tomadas durante los últimos meses y de cómo se afrontará el futuro próximo", explicaron ayer las tres instituciones a través de una nota de prensa. "¿Cómo ha cambiado la pandemia el trabajo de las bibliotecas? ¿Cómo se han tenido que remodelar los servicios que se ofrecen a la ciudadanía? ¿Hay necesidad de espacio público o los contenidos online están tomando la delantera?". Estas son algunas de las preguntas que Donostia Kultura, el Koldo Mitxelena y Tabakalera plantean tratar con su programa. Las actividades comenzarán el día 21, miércoles, con la presentación del libro Todo lo carga el diablo, que tendrá lugar a las 19.30 horas en el museo San Telmo.

Al día siguiente, en cambio, la programación se trasladará al Centro Internacional de Cultura Contemporánea y se iniciará con una charla que ofrecerá el profesor y escritor Iban Zaldua y que lleva por título Imajinatzen al duzu bibliotekarik gabeko mundu bat? Bai, imajinatzen dut. Posteriormente, también por la mañana, algunos responsables de biblitoecas de Galicia, Barcelona y Madrid darán a conocer sus experiencias durante la pandemia, mientras que por la tarde serán relevados por profesionales de bibliotecas de Donostia, Eibar, Oñati y Zizurkil.

Por último, el 25 de octubre, el programa conjunto se cerrará con la proyección de la película Can you ever forgive me?, de Marielle Heller. Se trata de un filme basado en una historia real sobre cómo la biógrafa Lee Israel comenzó a falsificar cartas de escritores fallecidos para venderlas y poder ganar el dinero que no conseguía con sus libros.

Las instituciones analizarán las medidas tomadas durante la pandemia y el futuro de que les

espera a las bibliotecas