Telele

Verano negro

07.09.2020 | 00:37

si la primavera fue trágica, este verano ha sido negro. Seis meses sin vida, o con una existencia condicionada por el miedo, es demasiado. Y porque la realidad está sobrevalorada, conviene compensarla con imaginación y sueños suficientes. Mitad de realidad y mitad de ficción al menos. El cine, la música y los libros son más necesarios que nunca para sobrevivir. También la televisión, en la medida que vale la pena. La radiotelevisión pública vasca, aun pudiendo hacer las cosas mejor y más de lo que hace, llena a veces de emoción y afectos nuestras horas de ocio.

Muerto el fútbol por la ausencia de espectadores, nos queda el deporte que mejor se adapta a las pantallas, las regatas de traineras. ¡Qué gran espectáculo para un país marinero! Esta temporada ha sido extraordinaria. ¿Ganará Santurtzi u Hondarribia? La Concha es el escenario infinito y allí se vive la auténtica rivalidad entre Gipuzkoa y Bizkaia. Solo desde un barco cercano o el aire se ven con detalle la marcha de las embarcaciones; y eso es lo que nos ofrecen los realizadores de ETB, junto con grafismos claros y los comentarios de Mikel Olazabal, Ibon Gaztañazpi y Sara Gandara. Así como la pelota no sería nada sin las retransmisiones de Kantxa, menos serían las regatas sin las cámaras. Crean pasión y afición.

Pero la sorpresa del verano ha sido un programa gastronómico, uno de los siete millones que emite ETB a la semana. El club de Tupper ha triunfado en audiencia, entre el 11% y el 15% de media. La idea es simple y se basa en la glorificación de la comida que llevamos al trabajo o al monte. Antes los envases se llamaban tartera y eran metálicos; y ahora se llaman táper y son de plástico y del chino. Un horror. Vuelve hoy Juego de Cartas, por si no habíamos hecho la digestión. En Euskadi somos fieles al primum vivere. Y con pandemia, más que nunca.