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François Ozon vuelve a Donostia a por su segunda Concha de Oro

Naomi Kawase también repetirá en la Sección Oficial, en la que competirá Thomas Vinterberg, fundador del Dogma 95

04.07.2020 | 01:24
Thomas Vinterberg participará con 'Druk'. Foto: N.G.

donostia – Algunas caras conocidas volverán a la Sección Oficial del Zinemaldia. Es más, alguno arranca la carrera por la Concha de Oro teniendo ya una en su haber. No es la primera vez que cineastas repiten en busca del premio. Un caso reciente es el de Isaki Lacuesta, que hace dos años se volvió a llevar el galardón principal del Festival Internacional de Cine de Donostia por Entre dos aguas; también hubiese sido el caso de James Franco si su Zeroville no se hubiese quedado fuera de competición.

En esta edición también habrá varios repetidores. En primer lugar, François Ozon, cineasta galo muy habitual sobre la alfombra roja del Zinemaldia. No en vano, en 2012 se alzó con la Concha de Oro y con el Premio del Jurado al mejor guion por la inquietante y desconcertante Dans la maison. El Festival informó ayer que el parisino llegará a Donostia con una historia de juventud, Eté 85, que cuenta el verano de Alexis, un adolescente que es salvado de la muerte gracias a David. Ozon se estrenó en el Zinemaldia en 1997, cuando presentó su primer largometraje, Regarde la mer, en Zabaltegi. Posteriormente, ha concursado en la Sección Oficial hasta en tres ocasiones más: en el año 2000 con Sous le sable; en 2009, con Le refuge –se hizo con el Premio Especial del Jurado–; y en 2014, con Una nouvelle amie.

Otra que vuelve a la Sección Oficial es la japonesa Naomi Kawase, después de que Vision, un viaje místico y naturalista a su Nara natal, compitiese en 2018 sin su presencia. La primera vez que la realizadora de Una pastelería en Tokio compitió por la Concha de Oro fue hace una década, cuando presentó Genpin sobre el nacimiento y la muerte, un viaje a Gipuzkoa al que le acompañó su hijo Mitsuki, y que dejó enternecedoras estampas en el photocall del Kursaal. En su línea de hablar de la familia, Kawase presentará Asa ga kuru, que abordará el concepto de maternidad.

Uno de los exponentes del Dogma 95 también quiere llevarse a casa el premio principal del Festival. Se trata de Thomas Vinterberg, autor de Festen (1995), la primera película que inauguró el movimiento danés fundado por Lars von Trier y el propio Vinterberg, y que fue exhibida en Donostia en la retrospectiva Fiebre Helada en 2007. En esta ocasión, la Sección Oficial acogerá el estreno europeo de Druk, una cinta en la que sus protagonistas apuestan por mantener un nivel constante de alcohol en sangre para "abrir su mente".

El lituano Sharunas Bartas es otro cineasta que hace una década también fue seleccionado para participar en una retrospectiva, concretamente, en 2014 en Eastern Promises. Retrato de Europa del Este en 50 películas en la que se proyectó Eurazijos. Con bagaje en otros festivales como Cannes, Berlín, Venecia o Locarno, volverá a la capital del territorio para el estreno mundial de In the dusk, un drama sobre el movimiento partisano contra la ocupación soviética de su país tras la II Guerra Mundial.

Al comité de selección del Zinemaldia también le gusta incluir a jóvenes promesas en la pugna por la Concha de Oro. Es el caso de la georgiana Dea Kulumbegashvili –34 años– y del japonés Takuma Sato –31–. Tras presentar sus cortos en Cannes y en la Quincena de Realizadores, Kulumbegashvili tendrá en Donostia el estreno mundial de su primer largometraje, Dasatskisi, un drama que narra el acoso que sufre una comunidad de Testigos de Jehová en un tranquilo pueblo de provincias.

En el caso de Sato, premiado por su primer largometraje en el Pia Film Festival de Tokio y en el Festival Internacional de Busan, presentará su segunda obra, Nakuko wa ineega, sobre un hombre al que le cambia la vida después de una cadena de televisión le grabe corriendo desnudo.

La Sección Oficial se inaugurará, además, con el estreno de Rifkin's Festival, cinta de Woody Allen, y el Zinemaldia también proyectará tras la entrega del Premio Donostia a Viggo Mortensen su primera cinta como director, Falling, seleccionada por el Sello Cannes, al igual que las citadas películas de Ozon, Kawase, Bartas, Vinterberg y Kulumbegashvili.

'asa ga kuru'. Directora: Naomi Kawase. País: Japón. Intérpretes: Hiromi Nagasaku, Arata Iura, Aju Makita. ¿De qué va? Drama familiar sobre el concepto de maternidad lícita: ¿La biológica o la adoptiva?

'druk'. Director: T. Vinterberg. País: Dinamarca. Intérpretes: M. Mikkelsen y T. Bo Larsen. ¿De qué va? Un grupo de profesores decide permanecer constantemente alcoholizados para tener la mente abierta.

'dasatskisi'. Directora: Dea Kulumbegashvili. País: Francia-Georgia. Intérpretes: Ia Sukhitashvili, Rati Oneli y Kakha Kintsurashvil. ¿De qué va? Una comunidad de Testigos de Jehová es atacada por radicales.

'eté 85'. Director: François Ozon. País: Francia. Intérpretes: F. Lefebvre, B. Voisin y P. Velge. ¿De qué va? Durante el verano de 1985, Alexis se hace amigo de David después de que este le salve la vida.

'nakuka wa ineega'. Director: Takuma Sato. País: Japón. Intérpretes: Taiga Nakano. ¿De qué va? La vida de un hombre da un vuelco cuando una cadena de televisión lo filma corriendo desnudo y borracho.

'in the dusk'. Director: Sharunas Bartas. País: Lituania. Intérpretes: Arvydas Dapsys y M. Povilas Elijas Martinenko. ¿De qué va? Drama bélico sobre la ocupación soviética en Lituania tras la II Guerra Mundial.


Sin retrospectiva, Velódromo, ni clásico restaurado a causa del COVID-19

El Zinemaldia decide reducir sus proyecciones un 30% y algunas actividades de industria serán 'online'

dONOStIa – "Tras el final del estado de alarma, y con la esperanza de que la pandemia continúe remitiendo, el Zinemaldia descarta la no celebración del certamen pero, también, la oranización de una edición estándar en continuidad con la línea de los últimos años". El Festival Internacional de Cine de Donostia informó ayer a través de un comunicado de los cambios organizativos de la próxima edición a causa del COVID-19, manteniendo un doble objetivo de "conformar un Festival reconocible y seguro para el público, la industria cinematográfica y los medios de comunicación".

Así, la organización ha decidido reducir el número de proyecciones un 30% y también prescindir de algunas de sus sedes como el Velódromo –destinado a proyecciones para escolares y el concierto que se preparaba junto a la Euskadiko Orkestra, entre otros usos– y San Telmo, que servía como emplazamiento para el Foro de Coproducción.

Asimismo, también ha decidido retrasar al próximo año la retrospectiva que se iba a dedicar al cine coreano de los 50 y los 60. Y en esta edición tampoco habrá pases de la sección Klasikoa en la que se proyectaba un clásico restaurado.

Internet también tendrá un peso específico en esta ocasión. No en vano, actividades del apartado de Industria como el citado Foro de Coproducción, Zinemaldia & Technology, las mesas redondas y las clases magistrales serán online, mientras que Ikusmira Berriak y los nuevos WIP Latam y Europa tendrán un formato híbrido –presencial y virtual–.

Por lo demás, "la evolución de la pandemia determinará su aspecto final", pero el Zinemaldia continuará siendo presencial en el resto de su programación.