Apaciguada la presión por los puntos UCI y la obligación de estar entre los 30 primeros equipos, el Euskaltel-Euskadi ha dado inicio a la campaña transmitiendo buenas sensaciones. Jorge Azanza, mánager general de la formación vasca, charla con este periódico sobre el presente del equipo.

El Euskaltel-Euskadi completó un gran fin de semana.

—La verdad es que nos han acompañado los resultados en el inicio de temporada. El haber visto a Jon Agirre con los mejores subiendo y a Berasategi y Gotzon Martín delante en Castellón es la línea que queremos tener. Demostrar la calidad y estar ahí. Teniendo en cuenta las limitaciones que tenemos, queremos ser protagonistas y tener presencia en las carreras. Creo que si hemos podido estar delante, es porque tenemos esa capacidad. Tenemos que ser optimistas. No estamos tan lejos de otros. Todo nos hace pensar que en citas concretas podemos tener buenos resultados. 

¿Han comenzado con menos presión esta campaña?

—Hemos hablado muchísimo menos de los puntos UCI de lo que hablamos la pasada temporada. Sabemos que los puntos rigen hoy todo el sistema y no puedes ser ajeno a ello, pero no nos podemos volver locos cada día por la presión de los puntos. El equipo no puede soportar esa presión con la plantilla que tiene. Es verdad que tenemos corredores bonitos para hacer buenos resultados, pero nos tenemos que centrar en sacar el verdadero potencial de los chavales y no tanto en los puntos. Creo que ese es el camino para lograr resultados como los del fin de semana. Hemos comprobado que los números eran buenos, pero luego es la carrera la que te pone en su sitio. De momento vamos bien.

¿Se ha liberado mentalmente el equipo?

—Sí, se han hecho pequeños cambios que están siendo positivos para los chavales. Los veteranos del equipo así nos lo transmiten y las incorporaciones están sumando. La línea de motivación y de inercia positiva que estoy viendo, no era sí el año pasado. Hemos trabajado en el invierno en esa dirección. El equipo tiene otro poso en carrera. El equipo está más asentado y más tranquilo, con más confianza y motivación. Hemos hecho bien las cosas en invierno. Los corredores tienen todo lo necesario para rendir bien y ellos también han hecho bien las cosas por su parte. 

Da la impresión de que el equipo corre más suelto. 

—Sí, por un lado es el aspecto de que hay menos presión y por otro que los corredores gestionan y saben encarar mejor la situación. En esa tesitura, en la exigencia de hoy en día, el equipo ha dado pasitos. Es importante y bueno ver que los que vienen van en esa dirección. Jonathan Lastra me decía que la inercia del equipo es muy buena y puliendo cuatro detalles podemos estar más asentados. Tenemos que ganar en solidez y ser capaces que en carreras de nuestro nivel logremos competir de tú a tú y obtener buenos resultados. 

¿Han dejado de obsesionarse con los puntos?

—Al final en esa tesitura de estar con la presión de los puntos dejamos de disfrutar y se creó un ambiente más hostil, de mucha presión. Eso no ayudaba. Ahora las cosas se llevan de un modo más natural, con un apoyo más natural y de estar más unidos, como en un ambiente más familiar. Una cosa es saber que hay que tener responsabilidad y otra estar pendientes continuamente de los puntos. Eso no ayuda. Hay que ser objetivos y saber que con nuestro presupuesto nos medimos a equipos del WorldTour e incluso a equipos de nuestra categoría con más potencial, pero tenemos que hacerlo lo mejor que podamos. Hay carreras y calendario en el que podemos hacerlo muy bien.

¿Se trata de correr las carreras con un modelo más clásico, sin pensar continuamente en los puntos?

—Al final hay que quitarse presión. Hay que poder permitirse fallar. Hay que tener claro dónde estar concentrados, dónde dar el do de pecho, y saber quién tiene que estar delante. Hay que alejarse de la ansiedad de los puntos y dar confianza a los chavales. Todos los días no nos van a salir bien las cosas, como el viernes y el sábado, pero seguiremos trabajando para hacerlo y para que esa sea la tendencia y la dinámica que tenga el equipo.

Se le nota contento con el grupo.

—Es un equipo de casa, todos salvo cinco corredores. Hay muchos corredores que llegan desde categorías inferiores aquí. Es una familia, el grupo estar superunido y eso se tiene que transmitir. El año pasado las cosas, por distintas circunstancias, lesiones, caídas o actuaciones que se quedaron por debajo de lo esperado, no logramos lo que quisimos. Queremos demostrar que con chavales de la cantera se pueden dar pasos hacia arriba. Este es un equipo que tiene que dar oportunidades. 

¿Cuáles son los objetivos para este curso?

—En ese sentido soy muy cholista y siempre lo he sido. Hay que ir carrera a carrera. Lo que pasa es que el año pasado estábamos mirando continuamente a los puntos para estar entre los 30 mejores equipos y eso fue un error. Este año vamos más al día a día, sin obsesionarnos. Sin presión pero con confianza en lo que puedan hacer los chavales. Se trata de hacerlo lo mejor posible y dar el máximo en el día a día. Cuando pasemos Mallorca (la Challenge se corre estos días) pensaremos en las siguientes carreras. No podemos estar pensando en las cosas que puedan salir mal y agobiarnos anticipando escenarios. Cuando se cometan errores se analizarán y listo. Tenemos que centrarnos en lo nuestro, sin estar tan pendientes de lo que otros hagan.

Se antoja importante elegir bien el calendario.

—El calendario que haremos será acorde a nuestras posibilidades, tanto económicas como deportivas. Tenemos que ser conscientes de las carreras en las que estamos y lo que se puede obtener de ellas. Por ejemplo, estar en Lieja sería bonito como tal, pero nuestro objetivo es estar bien en la Vuelta a Asturias y Turquía, que se corren por esas fechas. Esa es la realidad. Para nosotros, con estar presentes a nivel WorldTour en la Volta a Catalunya, en la Itzulia y en la Clásica de Donostia nos vale. Tendríamos cubierto el WorldTour. Nosotros tenemos que buscar carreras para hacerlo bien y en la medida de lo posible tener éxito. Queremos tener voz y voto en las carreras.

¿Se ha quintado un peso de encima respecto al año pasado?

—Apenas hemos competido, pero veo al equipo de otra forma y me he quitado un peso de encima. Uno duerme mejor. Esto cambia de un día para otro, pero la manera en la que está respondiendo el equipo me ilusiona. La idea es mantenerse ahí.

¿Con qué se quedaría satisfecho?

—Por poner un símil, con lo que hemos hecho este fin de semana. Ver cómo se afianza Jon Agirre entre los escaladores, que Berasategi o Gotzon disputen finales y tal vez puedan tener algún podio y ver a corredores jóvenes que tenemos haciendo camino y adaptándose. Si todo eso se concreta, el equipo puede hacer un buen año. Nuestra trabajo es elegir bien el calendario y mantenerles motivados para que eso ocurra.

¿Qué espera de Jonathan Lastra?

—Jonathan es un corredor que tiene buena edad para rendir al máximo. Es un ciclista que ha corrido en un equipo del WorldTour y eso siempre te da más nivel. Puede hacerlo bien y darnos resultados. Además, va a ser un capitán de ruta. Es un perfil que nos va ayudar, un rol muy importante para los chavales jóvenes.