El boxeo es un deporte que tiene muchísimos fans y otros tantos detractores, que lo ven como algo violento y peligroso para la integridad física. Una disciplina dura en la que uno de los competidores puede terminar noqueado. Lo que no es tan habitual es que el k.o. se lo lleve su peluquín. Pero ha pasado y se ha convertido en una auténtica joya viral del absurdo, porque el peso pesado Jarrell Big Baby Miller se llevó la victoria, pero perdió su pelo postizo por el camino.

Jarrell Miller y su peluquín

Sucedió el pasado sábado en el Madison Square Garden de Nueva York. Fue una noche en la que, en el espectáculo principal, Shakur Stevenson aplastó a Teófimo López y se habría llevado toda la atención si no fuera por el inesperado accidente capilar que ocurrió entre Jarrell Miller y Kingsley Ibeh. Fue en el segundo asalto cuando Ibeh, con un gancho certero, impactó varios golpes no al mentón de Miller, sino directamente a la altura del pelo de su cabeza. Como consecuencia, su peluquín se desplazó de su sitio y quedó casi en vertical, revelando el secreto que el boxeador ocultaba, una gran calva, y provocando una carcajada general entre el público.

Recién descubierto como calvo, el boxeador de Brooklyn, lejos de ponerse serio, se lo tomó como parte del show: sin perder la compostura ni dejar de pelear, se arrancó el resto del cabello postizo, que ya le estaba colgando por un lateral, y lo lanzó al público. El presidente del Consejo Mundial de Boxeo incluso recuperó la peluca entre los espectadores, como si se tratara de un trofeo. Además, Miller logró remontar el combate, terminar ganando y lo celebró bailando y frotándose la cabeza, quitándole todo tipo de trascendencia a la pérdida de su peluquín.

La explicación posterior

En su entrevista posterior, Jarrell Miller, que en su trayectoria ha tenido algunos episodios de dopaje en el boxeo profesional, contó que había perdido su cabello real unos días antes porque se había lavado la cabeza con un champú que encontró en casa de su madre y que resultó ser casi amoniaco industrial. Además, aseguró que era consciente de que el peluquín podía caérsele durante la pelea, pero decidió arriesgar. “Si no puedes reírte de ti mismo, hermano, es lo que hay. Antes tenía un pelo que no me gustaba. Espero que me vuelva a crecer, pero al menos ahora se va a volver viral en internet”, afirmó con humor.