La hidrocaminata o caminata hidroeléctrica es un ejercicio acuático que se ha popularizado en diferentes puntos del mundo por sus beneficios para la salud tanto física como mental.
Esta actividad se realiza caminando o marchando en lugares con aguas poco profundas como un río o arroyo. Ofrece un entrenamiento completo para el cuerpo combinando los beneficios de la resistencia natural del agua y el ejercicio cardiovascular. Al caminar en el agua en lugar de en terreno seco debemos hacer fuerza en cada movimiento precisamente para romper esa resistencia del agua. Esto nos ayudará a fortalecer y tonificar los músculos, sobre todo las piernas, los glúteos y los abdominales.
Beneficios físicos
Mejora la circulación sanguínea
Un muy importante beneficio del hydro walking es la mejora de la circulación sanguínea y salud cardiovascular. Al caminar contra la resistencia del agua, el cuerpo necesita mayor aporte de oxígeno, lo que obliga a los pulmones y al corazón a trabajar eficientemente. La práctica de este ejercicio reduce la presión arterial, mejora la salud del corazón y aumenta la resistencia.
Todo esto reduce el riesgo a padecer enfermedades cardíacas y accidentes cardiovasculares y mejora la salud general y bienestar. Es especialmente beneficioso en verano, época en la que las piernas tienden a hincharse más.
Quema calorías y fortalece los músculos
La fuerza que hace el cuerpo para romper la resistencia del agua ayuda a quemar más calorías y fortalece grupos musculares como piernas, glúteos y abdominales.
Bajo impacto en las articulaciones
Esta actividad, al realizarse en el agua, tiene la ventaja de tener un bajo impacto en las articulaciones, proporcionando soporte y amortiguación. Esto reduce el riesgo de sufrir lesiones y ayuda a personas con problemas articulares a practicar deporte de forma segura. Con lo cual, es un ejercicio apto para todas las edades y condiciones físicas y no requiere de habilidades complejas. De hecho, es beneficioso para personas con artritis, osteoporosis o fribromialgia.
Mejora el equilibro
Además de cuidar las articulaciones y fortalecer los músculos, la caminata hidroeléctrica contribuye a mejorar el equilibrio y la coordinación. Las aguas por donde se practica este ejercicio a menudo tienen piedras en el fondo, ambos elementos hacen que la superficie sea inestable y obliga al cuerpo a mantener el equilibrio y estabilizarse, lo que mejora la postura y alineación del cuerpo.
Puedes incorporar pesas en las muñecas para aumentar la intensidad del ejercicio y trabajar también el tren superior. Lo más importante es utilizar calzado antideslizante y apto para el contacto con el agua, ya que la superficie sobre la que se camina suele ser resbaladiza.
Beneficios psicológicos
La hidrocaminata, además de tener beneficios físicos, tiene un impacto positivo en la salud mental. Rodearse del entorno natural y de sus sonidos relajantes como el agua de los riachuelos o el de los pájaros ayuda a sentirnos en paz y conectar con la naturaleza. Esto puede contribuir a tener efectos terapéuticos, como reducir la ansiedad y el estrés.
Calambres en una caminata
Aunque la caminata hidroeléctrica es una actividad de poco impacto, el esfuerzo adicional de romper la resistencia puede provocar calambres musculares. Estos pueden estar causados por la fatiga muscular, la deshidratación o la falta de calentamiento previo, con el que el cuerpo se podría adaptar progresivamente a la resistencia del agua.
Calentamiento previo
Para practicar cualquier deporte, primero debemos calentar los músculos, sobre todo si llevamos tiempo sin practicar ninguna actividad física. Además, al terminar el ejercicio es importante estirar para ayudar a los músculos a recuperarse, reducir el dolor y mejorar la flexibilidad.
Además de la hidrocaminata, existe el senderismo acuático, que consiste en caminar por el agua pero, en vez de en terrenos poco profundos, en agua que cubra hasta el diafragma. Este ejercicio tiene los mismos beneficios que la hidrocaminata y se practica utilizando trajes tipo neopreno adaptados a la temperatura del agua.