La selección española de balonmano, con los guipuzcoanos Kauldi Odriozola e Imanol Garciandia en sus filas, ha derrotado este jueves a Serbia en la jornada inaugural del Campeonato de Europa de Dinamarca, Noruega y Suecia. El conjunto de Jordi Ribera ha mostrado una versión solvente, que mereció una renta mayor que el 29-27 final que suena exiguo.
Fue clave para explicar la victoria española el control defensivo que fue capaz de aplicar el conjunto ibérico, donde la portería pasó desapercibida salvo en tres de los innumerables siete metros serbios que desbarató Biosca y las cuatro paradas decisivas del navarro Sergey Hernández al final.
El cambio de ciclo de la selección ha comenzado de buena manera, con un partido en el que la escuadra de Ribera no se ha caído ante una Serbia ni en las mejores ni en las peores fases del partido, que las hubo.
La defensa española supera a la serbia
Para empezar, porque la defensa serbia, muy física e intensa con Mijajlo Marsenic (más de dos metros de altura y 100 kilos de peso) al frente con Dragan Pechmalbec, exigía un juego colectivo de continuidad para que el ataque no quedara encasillado en la búsqueda continua de los unos contra uno. El cansancio rival al final permitiría explotar mejor ese uno contra uno.
Lo ha sabido leer España, que ha amasado pequeños parciales desde el control del partido. No ha sido perfecto (el botín escaso en la doble superioridad por las exclusiones de Borzas y Marsenic bien lo acredita), pero era suficiente ante una Serbia siempre peligrosa.
En gran medida, por el rendimiento defensivo de la escuadra peninsular, a lo que se le sumaba en ataque la única pérdida de balón en la primera parte y el escaso bagaje de la gran portería balcánica.
Manda la defensa
Por partes, el foco apuntaba primero al centro de la defensa española, donde Alberto Serradilla arrancaba ciclo, debutando en un gran torneo. Ribera le puso de salida a Abel Serdio como pareja en el centro de la defensa. Luego se vería a otros jugadores como Javi Rodríguez o incluso Ian Barrufet. El éxito del nuevo ciclo dependerá del nivel que esas duplas puedan alcanzar y que tanto pueden ayudar al portero de turno.
Encajar 9 goles en 20 minutos, que serían 15 al descanso (con 4/6 desde los siete metros...), es señal de que ese equipo estaba siendo capaz de imponer su guion de partido, unas reglas del choque que a su rival le exige buscar un factor que cambie la dirección del choque.
Raúl González mandó defender 5:1 en el minuto 22 (12-9) y cambió a Milosavljev en el minuto 25 por el exademarista Vladimir Cupara (14-10), pero sin apenas éxito ante el frescor de un debutante Marcos Fis, hijo del exbidasotarra Julio.
Serbia no se encuentra, aunque marque
Las cartas estaban sobre la mesa desde el principio: Serbia no conseguía acomodarse a la mesa desde que vio su primer ataque blocado y el siguiente, también en la mano de Kojadinovic, perdido. Borzas perdería otro balón antes de que llegara desde los siete metros el 2-1. Para entonces, España había marrado dos ataques: el primer lanzamiento de Aleix Gómez y una pérdida de balón.
A la larga, esa cadencia de partido favorecería a España, que empleó sin vacilar hasta seis balonmanistas en la primera línea. Sin entrar Alex Dujshebaev (que jugaría en la segunda parte, con el cambio corto para descansar en defensa) ni Natán Suárez, con el menor de los Dujshebaev y Víctor Romero fuera de convocatoria.
Las porterías fueron las dos ausentes del primer acto: el temible Milosavljev apenas asomó en la Serbia a dos lanzamientos del urretxuarra Imanol Garciandia; y en el bando español, lo más destacable fueron los dos siete metros consecutivos que desbarató Nacho Biosca (y en la segunda parte, otro). En total, tres paradas de 18 lanzamientos en España frente a dos de 20 en Serbia. Las cuentas salen fácil: 19-15.
Ficha técnica
29 - Selección española (19+10). Sergey Hernández (p), Aleix Gómez (3), Imanol Garciandia, Abel Serdio (4), Antonio Serradilla (1), Jan Gurri (2), Daniel Fernández (2); Ignacio Biosca (p), Agustín Casado (3), Ian Tarrafeta (6), Álex Dujshebaev (3), Kauldi Odriozola, Marcos Fis (3), Daniel Dujshebaev, Natan Suárez, Víctor Romero, Ian Barrufet (1) y Javier Rodríguez (1).
27 - Serbia (15+12). Cupara (p), Milosavljev (p), Vorkapic, Jevtic, Borzas (4), Kojadinovic (6), N. Ilic (1), V. Ilic (5), Micic, Damjanovic, Kukic (1), Dukic (5), Mitrovic, Tasic, Popovic, Dodic (1), Peshmalbek (2) y Marsenic (2).
Parciales. 3-1, 6-3, 9-6, 11-9, 15-11, 19-15 (descanso), 20-16, 21-17, 23-20, 26-23, 27-24, 29-27.
Árbitros. Jonas Eliasson y Anton Palsson (ISL). Por parte de la selección española excluyeron a Serradilla (7'25") y Javi Rodríguez (39'07"). Por parte serbia, Borzas (4'35" y 34'40"), Marsenic (5'20"), Dukic (26'58") y Cupara (36'45").
Pabellón. 5.237 espectadores en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca).
Borzas se libra de la descalificación
La reanudación trajo dos visitas de los árbitros islandeses, de estilo peculiar (sobre todo, en los siete metros parecieron aplicar libretos diferentes: 3 a 10), al video-replay. En la primera se libró Borzas, que tiraba del ataque balcánico, de la roja con 20-16 y de dejar a su equipo sin lateral izquierdo ante la lesión de Milos Kos. Así lo explicaron los árbitros, que ofrecen las razones por megafonía.
Entre los debes españoles queda el mal bagaje ofensivo de la reanudación, que cerró con 10 goles. Sobre todo, en momentos concretos que pueden ser decisivos otro día: palmarios fueron los primeros diez minutos, con solo dos tantos pese a gozar de cuatro minutos consecutivos en superioridad. Casado terminó la sequía desde su campo tras una parada de Biosca.
Ya en pleno territorio decisivo del partido y con ánimo de romper la goma del marcador, Raúl González convocó a los suyos en el minuto 51 (25-22). Mandó atacar con siete jugadores, que interpretó primero con dos pivotes y después, con cuatro primeras líneas, pero se toparon con Sergey Hernández, que había vuelo a relevar a Biosca.
Era el momento de la verdad del encuentro que esta nueva selección española debía saber jugar. Y lo hizo. En ese momento de apuro, Alex Dujshebaev marcó el 27-24 y tras un blocaje de un muy buen debutante Serradilla, Hernández paró otro balón en pasivo.
El 28-24 de Ian Tarrafeta, uno de los principales jugadores ofensivos de la selección española y máximo goleador (6 tantos), pondría con algo más de tres minutos por jugar demasiada tierra de por medio para Serbia, que aceleraría a un parcial de 1-3. Insuficiente ante una España que tenía el partido mucho más bajo control que lo que se podía pensar por el exiguo marcador: 29-27.