El SME estima que se necesitan entre 300 y 400 médicos en la CAV

El Sindicato Médico achaca los problemas del sistema sanitario a la mayor demanda y la falta “de previsión”

19.11.2020 | 01:29

donostia – El Sindicato Médico de Euskadi (SME) denunció ayer la "falta de recursos" materiales y humanos que sufre Osakidetza y estimó que se necesitan entre 300 y 400 médicos más en la atención primaria, ámbito en el que mayor déficit existe en relación a este personal.

La secretaria general del SME, Mabel Arciniega, expuso la "precaria situación" en la que se encuentra el sistema sanitario vasco, empeorada por la pandemia del COVID-19, durante una comparecencia en comisión en el Parlamento Vasco para hablar sobre los objetivos y retos de la nueva legislatura.

Arciniega se refirió al "déficit estructural y escasez de profesionales", fundamentalmente de médicos, que existe en Osakide-tza, donde se jubilan anualmente en torno a 200-250 facultativos. En su exposición ante la Cámara, el SME achacó los problemas del sistema sanitario a una falta "de previsión", un aumento de la demanda asistencial (por envejecimiento de la población, aumento de enfermedades crónicas...) y una "falta de inversión adecuada", teniendo en cuenta que en Euskadi se destinan 1.801 euros a gasto sanitario por persona frente a los 2.884 euros de la UE, según sus datos.

El sindicato considera que a la fuga de profesionales en busca de mejores condiciones y a la insuficiente convocatoria de ofertas de empleo como causas de esa falta de recursos humanos se añade la dificultad para captar médicos de fuera de Euskadi, entre otras razones, por los criterios idiomáticos exigidos para acceder a las plazas en condiciones de estabilidad.

La secretaria general del SME defendió que la población tiene derecho a ser atendida en euskera, pero consideró, en declaraciones a Efe, que "en época de necesidad, hay que ser un poco laxo" y abogó por explorar otras fórmulas como primero "captar profesionales y luego" formarles en el conocimiento de la lengua vasca. En su intervención en el Parlamento, señaló que "ante la escasez de médicos" se necesitan flexibilidad y estrategias temporales y planteó valorar provisionalmente el euskera como mérito más que como requisito.