Adolfo Morais
Viceconsejero de Universidades e Investigación

"Se trabaja en la ampliación de las sedes, accesos y material de protección en la selectividad"

01.05.2020 | 01:30
Adolfo Morais

Morais reflexiona sobre la flexibilización de las becas, la congelación de las tasas o las medidas extraordinarias para garantizar la seguridad sanitaria en la EBAU de julio

donostia¿Qué objetivo buscan con el plan de choque para los estudiantes universitarios?

–El objetivo principal es ser sensibles y atender a las familias y estudiantes que puedan tener una mayor vulnerabilidad en esta situación excepcional.

¿Qué medidas destacaría?

–Hay un componente dirigido a las familias que este año puedan estar sufriendo las consecuencias del estado de alarma, aquellas que estén en ERTE, hayan perdido el empleo o pertenezcan al colectivo de autónomos. Hemos introducido un elemento singular y excepcional respecto a otras convocatorias de becas ligado exclusivamente a esta situación de excepcionalidad. Como sabe, las becas se entregan en función de los rendimientos económicos declarados, por tanto, correspondientes al año anterior. En aras de la equidad vamos a incorporar un factor reductor para las familias más vulnerables, lo cual de facto va a propiciar que más personas puedan acceder a una beca.

Las incertidumbres que genera la educación a distancia hacen que muchos estudiantes con beca estén preocupados por si podrán mantenerla o no.

–Para este colectivo hemos propuesto una medida que pretende abordar la situación desde una doble perspectiva. Por un lado, hemos rebajado a 5 la nota para poder optar a la beca de máster de 6,5 y 6, dependiendo si es habilitante o no. Esto significa que todas las personas que cumplan los criterios por umbrales de renta podrán solicitar y obtener una beca. Es decir, hemos bajado la nota media de forma excepcional en máster, igualando así los criterios académicos con los de grado. La segunda medida tiene que ver con el rendimiento académico del estudiante. Hemos incluido una novedad en la convocatoria, y es que los becarios podrán acogerse a la no consideración de las asignaturas que se han impartido en el segundo cuatrimestre de forma que puedan optar entre la mejor de las posibilidades de cara a justificar su rendimiento académico.

Es decir, los becarios podrán elegir si hacen media con las asignaturas que han realizado durante el confinamiento.

–Efectivamente. Nosotros vamos a seguir aplicando los criterios de rendimiento pero con la perspectiva de que las asignaturas del segundo cuatrimestre no se computen si así se quiere. Evidentemente, cada becario optará por lo que más le convenga.

¿Han calculado cuántos estudiantes se podrían beneficiar de estas medidas?

–Es imposible de calcularlo en estos momentos, de cualquier manera se ampliaría el presupuesto en caso necesario. No podemos calcular a cuánta gente beneficiará pero es un plan que tiene una voluntad clara, que la situación generada por el COVID-19 no perjudique a nadie de cara a la obtención de una beca.

El Gobierno Vasco ha tomado la iniciativa en esta cuestión. ¿Existe el riesgo de que el Ministerio recurra de nuevo la convocatoria de becas porque no garantiza la igualdad de oportunidades con el resto del alumnado del Estado?

–Las medidas que vamos a adoptar no van a ser medidas estructurales de la convocatoria de becas, sino excepcionales, y desde esa excepcionalidad creo que la convocatoria de becas no debiera ser recurrida.

Desde el pasado día 13 de marzo la actividad presencial ha quedado suspendida en la universidad. ¿Cómo está respondiendo al reto digital?

–Puedo hablar desde el ámbito de mi competencia que es el de la coordinación con las universidades y, en particular, con la universidad pública. Todas las semanas tenemos reuniones de seguimiento y solo puedo decir que las universidades están tomando medidas para adaptarse a la situación a una velocidad vertiginosa, que la UPV/EHU está reaccionando bien y que el día al día dentro de ella es competencia de la propia universidad. Desde lo que se nos traslada, desde luego, solo puedo decir que la UPV/EHU está haciendo un buen trabajo. Evidentemente, las visiones son distintas desde los distintos ámbitos que tienen voz en este ámbito.

Si se baja a otros niveles, las opiniones varían. El Consejo de Estudiantes de la UPV/EHU ha realizado una encuesta durante el confinamiento, según la cual el 80% del alumnado afirma no estar satisfecho con la docencia no presencial y más de un cuarto asegura que no todos los profesores se han puesto en contacto con ellos. ¿Comprende este resultado?

–Por partes, esta es una cuestión del ámbito de la autonomía universitaria y aspectos como esta encuesta tienen que ser acometidos en el seno de la propia universidad. La consejera ya trasladó que la prioridad es la de garantizar una educación de calidad en todo el sistema educativo, evidentemente también en el ámbito universitario. La universidad nos ha trasladado que está en permanente contacto con el alumnado. Nosotros por nuestra parte hemos convocado al Consejo Asesor de Estudiantes para la semana que viene para analizar estas situaciones y en su caso apoyar que la formación del estudiantado sea de calidad.

¿Hay garantías de una evaluación justa en unas condiciones de confinamiento, como las actuales?

–En la declaración que firmamos con las tres universidades y la Agencia Vasca de Calidad del Sistema Universitario Vasco (Unibasq) ya trasladamos nuestra perspectiva, y es que el alumnado no se vea perjudicado por esta situación en su proceso de aprendizaje. Que el alumno tiene que tener unos apoyos extraordinarios, como la congelación de los precios públicos y la flexibilización de las becas. No es menos cierto que, en términos generales, en el ámbito universitario el alumnado está acostumbrado a manejar la tecnología, y creo que la calidad de la docencia y la evaluación van a presidir ese proceso y Unibasq aporta ese elemento de credibilidad.

La Universidad de Granada plantea para selectividad el uso obligatorio de mascarillas, guantes y control de accesos para evitar aglomeraciones, además del aumento de sedes para garantizar la seguridad sanitaria. Supongo que el plan de contingencia que prepara la UPV/EHU para los 11.000 bachilleres que este año harán la EBAU contempla medidas similares, ¿no?

–Por supuesto. La prioridad es la de garantizar la salud de todas las personas que participan en estas pruebas, la salud el alumnado, por supuesto, pero también la del profesorado que le apoya, la de los miembros de los tribunales y la de todo el personal que esos días harán posible la celebración de la EBAU. Tendremos que esperar a ver con qué situación sanitaria nos encontramos en julio y en función de ello tomar las medidas precisas. Tanto el equipo de coordinación del Departamento de Educación como la UPV/EHU están trabajando en estos aspectos.

¿En los distintos escenarios que manejan estudian el uso de mascarillas o la ampliación de las sedes de la EBAU para respetar la distancia física del alumnado?

—Te puedo responder hasta donde yo sé, no siendo el principal responsable de esta cuestión. Y la respuesta es sí. Evidentemente la UPV/EHU está trabajando con el Departamento de Educación proponiendo medidas que tienen que ver con espacios, que tienen que ver con el control de accesos e incluso con el material de protección. Se ha hecho un plan de ampliación de las sedes de los distintos tribunales y se están concretando espacios. Tengo absolutamente claro que garantizar la seguridad sanitaria de la EBAU es la prioridad número uno del Departamento.

Además de viceconsejero de Universidades, lo es de Investigación. ¿Qué opina de la polémica del test realizado por científicos de la UPV/EHU?, ¿Osakidetza ha ninguneado su validez?

–Este es un ámbito que no compete a Educación, sino que se enmarca en la colaboración de dos agentes muy relevantes como son la UPV/EHU y el Departamento de Salud. A mí me consta que la relación entre los dos agentes es buena y esta situación debe atenderse desde esa perspectiva, de la colaboración y el entendimiento. Creo que Salud está tomando una serie de decisiones y está en contacto permanente con la UPV/EHU. Y poco más puedo decir, solo que creo que ese debe ser el camino porque no soy ningún experto en este tipo de pruebas.

"Hemos rebajado a 5 la nota para poder optar a una beca de máster de un 6,5 y un 6, dependiendo de si el máster es habilitante o no"

"Cada becario podrá optar si quiere que se tome en consideración las materias del segundo cuatrimestre de cara a justificar su rendimiento"