Urkullu lamenta errores y confía en que la Justicia aclare responsabilidades

18.02.2020 | 10:32
El Lehendakari, Iñigo Urkullu, y cuatro consejeros dan explicaciones ante la Diputación Permanente del Parlamento Vasco.

DONOSTIA - El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha reconocido que, "a la vista de las consecuencias" del derrumbe del vertedero de Zaldibar, "cabe afirmar que los mecanismos de control no han sido suficientes". Además, ha anunciado que el Gobierno Vasco se personará en la causa abierta contra la empresa propietaria del vertedero por posible delito ambiental y laboral.

Urkullu ha efectuado este ejercicio de "autocrítica" en la parte final de su comparecencia extraordinaria ante el Parlamento Vasco, al que ha acudido este martes para informar sobre la crisis generada con el derrumbe del vertedero vizcaíno.

El lehendakari ha asumido que, "a la vista de las consecuencias" de lo ocurrido en Zalibar, donde siguen desaparecidos dos trabajadores sepultados por el derrumbe y existen dudas sobre los niveles de contaminación en el aire, "cabe afirmar que los mecanismos de control no han sido los suficientes".

Urkullu ha afirmado que esta reflexión deberá "proyectarse al futuro" con la adopción de medidas de "refuerzo" de los sistemas de control y seguridad. "Extraeremos consecuencias de estas crisis para la mejora de la gestión de los residuos y de los vertederos", ha indicado el Lehendakari, quien ha expresado su rechazo a todo intento de utilizar este asunto para buscar "réditos".

En el transcurso de su intervención, el lehendakari también ha explicado que su Gobierno está actuando en tres líneas de trabajo: una auditoría "a fondo y transparente" de los antecedentes y de las causas; la "colaboración" con las investigaciones judiciales para "esclarecer todas las responsabilidades"; y "redoblar los mecanismos de prevención, inspección, control y sanción", lo que supone un "ejercicio interno" en la actuación de la propia Administración.

"El Gobierno Vasco se personará en las causas judiciales abiertas para contribuir a esclarecer las causas y responsabilidades de lo sucedido", ha anunciado, antes de recordar que el Ejecutivo ha presentado documentación ante el juzgado que ha abierto diligencias por este caso, con el fin de determinar la existencia o no de posibles delitos medioambientales y laborales por parte de la empresa propietaria del vertedero. "La verdad prevalecerá y se juzgará", ha afirmado.

"AUTOCRÍTICA PERSONAL"

Por otro lado, Urkullu ha realizado un ejercicio de "autocrítica personal" por una posible "falta de empatía" con las familias de los trabajadores que se le ha achacado. "Y lo hago con hondo pesar, porque me he interesado y he seguido la relación del Gobierno con los familiares desde el primer momento, desde el mismo día 6", ha indicado.

En todo caso, ha apuntado que la preocupación de las familias no han sido por una supuesta "falta de empatía", sino por el rescate de los desaparecidos, algo que comparte el Ejecutivo.

El presidente del Gobierno Vasco ha apuntado que, cuando se ha reunido con los familiares en dos ocasiones, no le han transmitido que hayan sentido "la falta de empatía" de la que se le acusa. "Reconocieron que las personas profesionales que les han atendido, lo han hecho con cercanía y comprensión", ha indicado.

A su juicio, el problema "no es la empatía o la falta de calidad humana, sino solucionar el caso y encontrar a los desaparecidos", que ha sido "la prioridad" de su Ejecutivo desde el principio.

Por todo ello, ha reiterado su "autocrítica", en la medida que "haya parecido parecer que he podido proceder con falta de empatía". "No es el caso. Tengo un protocolo personal que me obliga a actuar con la máxima prudencia, pero la prudencia no está reñida con la empatía", ha indicado. En este sentido, ha reiterado que se reunió con los familiares cuando sabía que tenía información relevante y "veraz" que transmitirles.

ERRORES Y ACIERTOS

En este mismo sentido se ha manifestado el consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola, quien ha defendido la actuación de su Departamento durante este proceso. "Hemos estado trabajando con absoluta intensidad y dedicación. Lógicamente uno puede cometer errores pero, sin duda, también cometiendo aciertos muy importantes", ha subrayado.

Asimismo, ha contestado a la oposición que "es muy fácil ver los toros desde la barrera", pero ha defendido que en una situación como esta, "la solidaridad se echa de menos". Además, ha indicado que "una cosa es que no haya solidaridad y otra, que más allá de no haberla, esto que ha ocurrido tan grave pueda tener uso indebido desde el punto de vista de sacar provecho". "Allá cada uno con su conciencia en este asunto", ha indicado.

El consejero Arriola ha recordado que ha sido alcalde de Eibar - una de las localidades cercanas a Zaldibar- y ha subrayado que "siempre" ha asumido sus rresponsabilidades". "Tengo la conciencia muy tranquila de lo que se ha hecho, y estoy convencido de que la actuación del personal del Departamento es ejemplar", ha insistido.

Tras subrayar que el Gobierno está actuando de forma subsidiaria porque la empresa "no tiene capacidad de actuar", ha indicado que el Ejecutivo va a seguir adoptando decisiones y acciones para garantizar la seguridad de las personas, y que lo hará "el tiempo que haga falta, hasta que la empresa pueda asumir las riendas". "¿Qué me van a contar a mí de cómo están los afectados? Si son mi gente", ha destacado.

La consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, ha subrayado que el derrumbe del vertedero supone una "situación inédita" y ha señalado que la empresa no estaba obligada a tener un plan de emergencia o de autoprotección porque gestionaba residuos "no peligrosos" aunque estaba autorizada para acoger amianto. "De las primeras conversaciones con los trabajadores y responsables en ningún momento se advirtió de la existencia de amianto", ha indicado.

No obstante, ha destacado que "en el mismo momento en el que se conocen que en el vertedero hay residuos de amianto", se siguieron los protocolos de Osalan para "paliar y mitigar" esta situación. Entre estas medidas, ha explicado que se encontraba la recogida de toda la ropa de todas las personas que habían trabajado en un primer momento, que según ha concretado fueron más de 150 personas, y se limpiaron más de 60 vehículos y el helicóptero.

La consejera de Justicia y Trabajo, María Jesus San José, ha indicado que Osalan se personó en el lugar de los hechos "como hace cuando se produce un accidente laboral", y que actuó entrevistando a todas las personas que estaban allí. Fue en ese momento, según ha dicho, "cuando se detectó que "el depósito controlado de amianto se había desplazado por la ladera". "En ese momento se empiezan a tomar las medidas de protección de los trabajadores y la paralización de las obras", ha indicado.

Por último, la consejera de Salud, Nekane Murga, ha defendido que "no es tiempo de cuestionar" el Centro Nacional de Referencia de la Contaminación Ambiental, a su laboratorio, y a su técnica de medición de dioxinas. "Contamos con expertos que están realizando estudios de seguimiento y valoración", ha insistido.