Madrid negoció la compra de Sputnik al margen del Estado y de Europa

El consejero de Salud se reunió hasta en tres ocasiones con los representantes de la marca rusa a pesar de que la Agencia Europea del Medicamento no ha aprobado el uso de la vacuna

06.04.2021 | 11:05
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid

La Consejería madrileña de Sanidad exploró con representantes de la vacuna rusa Sputnik V la posibilidad de facilitar un preacuerdo de compra beneficioso "para todo el Sistema Nacional de Salud", con el propósito de "ganar tiempo de negociación" una vez que fuera autorizada por la Agencia Europea del Medicamento.

Según ha adelantado este martes el diario ABC y han confirmado a Efe fuentes de la Consejería de Sanidad, el consejero Enrique Ruiz Escudero se reunió el pasado 11 de febrero "a petición" de los representantes de la marca rusa para escuchar "sus planteamientos, ya que esta vacuna estaba previsto que se fabricase en Galicia y quería conocer la situación de vacunación a nivel nacional y autonómico". De acuerdo con estas fuentes, es "deber" del consejero "explorar negociaciones ante la inoperancia del Gobierno" de Pedro Sánchez.

La consejería ha mantenido otras dos reuniones con otros representantes de la Sputnik V "para explorar el mercado internacional y tener todas las posibilidades abiertas en el futuro en la lucha contra la pandemia, siempre dentro del marco nacional de vacunación".

Según insisten las fuentes, la idea de la Consejería de Sanidad era "facilitar un preacuerdo de compra beneficioso para todo el Sistema Nacional de Salud" y "en condiciones equitativas para todos los españoles" de manera que se pudiera "ganar tiempo de negociación" mientras se producía la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento (EM).

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, indicó este lunes que en la actualidad hay tres vacunas en revisión continua por parte de la Agencia Europea del Medicamento: CureVac, que ya tiene un contrato firmado con la UE y es la primera netamente europea; Novavax, de la que se produce una parte importante en España y en breve la UE firmará un contrato; y la rusa Sputnik, la más retrasada.