Presupuestos, consensos y transferencias: los retos de 2021 en Euskadi

La CAV comienza unaño atípico con la negociación y aprobación de las cuentas En el Estado, la actualidad judicialyCatalunya vuelven a la palestra

02.01.2021 | 23:27
Iñigo Urkullu e Idoia Mendia.

donostia – 2021 ha llegado profundamente condicionado por los vaivenes del COVID-19, con la esperanza de la vacunación y con la tarea pendiente de la futura reconstrucción sanitaria, social y económica que permita hacer frente a los estragos que arroja la pandemia. Sin embargo, en el plano político hay vida más allá del coronavirus y hay otras cuestiones trascendentales que marcarán la agenda institucional a lo largo del año en Euskadi y en el Estado español.

Así, en la CAV toca afrontar retos clave como las transferencias –algunas de las más importantes deberían llegar a lo largo de este año– o los cambios en la política penitenciaria que se han atisbado mínimamente con el incremento de los acercamientos y progresiones de grado de reclusos de ETA. Pero lo primero será consensuar y refrendar los Presupuestos para 2021, lo que ocurrirá el próximo mes de febrero, se una o no alguno de los grupos de la oposición en el Parlamento de Gasteiz.

Mientras, en el Estado, 2021 estará marcado por la puesta en marcha de los primeros Presupuestos desde 2018, aprobados el pasado mes de diciembre por una amplia mayoría en el Congreso. Esta suma de los partidos de Gobierno y de formaciones nacionalistas e independentistas puede anticipar cuáles serán los apoyos de Pedro Sánchez a nivel parlamentario en los próximos meses, en los que no se prevé ningún movimiento en una derecha española enrocada y frustrada. Catalunya también arrojará novedades en pocas semanas, con la convocatoria del 14-F como hito principal, pero también con la posibilidad de los indultos en el aire.

Cuentas de 2021

El primer hito en el año político vasco será la aprobación en febrero de unas cuentas para 2021 de carácter excepcional por el covid y con un gran aumento del gasto público para acometer la reconstrucción de Euskadi. El Gobierno Vasco tiene garantizada su aprobación gracias a la mayoría absoluta que suman PNV y PSE en el Parlamento de Gasteiz, pero quiere sumar el apoyo de alguno de los grupos de la oposición para evitar críticas por usar el rodillo. Está por ver si Elkarrekin Podemos-IU o EH Bildu se unen al acuerdo presupuestario, lo que se irá aclarando en las próximas semanas en función del transcurso de la negociación con el Departamento de Economía y Hacienda que dirige Pedro Azpiazu.

Transferencias

El cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika es uno de los aspectos claves de la legislatura en Euskadi, una vez que existe un compromiso por parte del Gobierno español para completar las últimas transferencias. Según el cronograma, en marzo debería llegar un primer bloque de traspasos entre los que se encuentra Prisiones, y a finales de año podría culminarse otra serie de competencias. Todo ello, a la espera de que el Parlamento Vasco retome los trabajos de un nuevo estatus para la CAV.

Consenso o desacuerdos

Una de las incógnitas a nivel parlamentario en Euskadi es si las fuerzas políticas serán capaces de llegar a consensos, o si por el contrario prevalecerán los desacuerdos entre Gobierno y oposición. A priori, las urgencias del covid y la reconstrucción pendiente anticipan la necesidad de pactos lo más plurales posibles entre las formaciones vascas.

Presos y convivencia

La política penitenciaria del Estado estará en el candelero este 2021. El Gobierno español ha realizado en los últimos meses tímidos cambios en el régimen que aplica a los reclusos del colectivo de ETA, con una serie de acercamientos y progresiones de grado que se han acentuado con el final de 2020. Está por ver si Sánchez y Marlaska optarán por ahondar en esa vía. Otras cuestiones relacionadas con ETA serán la entrega pendiente a España de Josu Urrutikoetxea y ver si se confirma o no la repetición del juicio del caso Bateragune.

Presupuestos del Estado

En cuanto a la agenda española, los Presupuestos Generales del Estado, aprobados con mayoría amplia el pasado mes de diciembre, han dado un respiro a un Gobierno de coalición que todo indica que podrá acabar la legislatura, siempre que no vuele los puentes con sus socios nacionalistas y soberanistas. A estas cuentas se sumarán a lo largo del año las partidas de reconstrucción de la Unión Europea.

Agenda judicial

Tal y como viene ocurriendo en los últimos años, la agenda de la Justicia en los próximos doce meses va a ser muy apretada, mayormente debido a los procesos de corrupción. El PP es quien más de ellos afronta –Gürtel, caja B, Kitchen, Lezo, Púnica, caso Máster–, pero también se sentarán en el banquillo exdirigentes de CDC por el 3% y miembros de la familia Pujol por enriquecimiento ilícito. Además, el Consejo General del Poder Judicial está más cuestionado que nunca, con su renovación pendiente desde hace dos años.

Futuro de la monarquía

La Casa Real es otra de las instituciones que más ha sido cuestionada en el último año, sobre todo por los escándalos que salpican al rey emérito Juan Carlos I y su marcha a Emiratos Árabes Unidos. El Gobierno está dividido al respecto: mientras que los ministros socialistas confían en la palabra de Felipe VI para renovar la monarquía, los de Unidas Podemos acentúan su perfil republicano.

Catalunya

Por último, Catalunya ha vuelto al primer plano político con la convocatoria electoral del 14 de febrero y novedades en precampaña como la candidatura de Salvador Illa por el PSC. Todo apunta a que habrá una dura pugna por la primera plaza en los comicios y las siglas del próximo Govern están más en el aire que nunca. Otra cuestión que marcará la actualidad catalana, y estatal, será la concesión o no de los indultos a los presos del procés.