Hallan muerto en su celda de Martutene al preso de ETA Igor González Sola

Interior acerca a otros cuatro reclusos, dos con delitos de sangre, y concede un tercer grado

05.09.2020 | 00:41
Igor González Sola. Foto: Efe

DONOSTIA – El preso de ETA Igor González Sola fue encontrado muerto ayer en el interior de su celda individual de la prisión donostiarra de Martutene, según informaron fuentes de Instituciones Penitenciarias citadas por Europa Press. Se desconocen, por el momento, las circunstancias del fallecimiento del recluso, que había sido acercado a la cárcel de Donostia desde Soria hace poco más de un mes. Según informó ayer naiz.info, en 2009 ya trascendieron dos intentos de suicidio por parte del preso ahora hallado muerto.

Igor González Sola había cumplido el pasado mes de marzo las tres cuartas partes de su condena de 20 años de prisión por los delitos de colaboración con organización armada, depósito de armas y falsificación de documento oficial. La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias aprobó en noviembre de 2018 un primer traslado de este preso desde la cárcel de Madrid II al centro penitenciario de Soria, al considerar que cumplía la "legalidad penitenciaria".

Posteriormente, a primeros de julio pasado, fue acercado a Euskadi, en concreto a Martutene, prisión en la que fue encontrado muerto ayer. Este traslado motivó el rechazo de varias asociaciones de víctimas del terrorismo, que sostuvieron que el Gobierno de Pedro Sánchez se había comprometido a no acercar a cárceles vascas a etarras con delitos de sangre.

Precisamente, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior aprobó ayer el traslado de otros cuatro presos de ETA, incrementando a 58 el número total de acercamientos de internos desde mediados de 2018, con la llegada a la Moncloa de Pedro Sánchez. Dos de ellos tienen condenas por delitos de sangre ya que atentaron contra los socialistas Eduardo Madina y Esther Cabezudo, que resultaron gravemente heridos en sendos atentados.

Se trata de Idoia Mendizabal Mujika y Jon González González, que están internos en Picassent. Los dos son pareja y tienen un hijo de tres años, razón por la que han estado cumpliendo su condena en la prisión valenciana, que cuenta con un módulo de madres. Pero esa unidad va a ser cerrada en breve y se instalará en la nueva cárcel de Alicante, por lo que Mendizabal será trasladada a la cárcel madrileña de Aranjuez, que tiene módulo de madres y unidad de familia.

contacto familiar Y será así porque el juez de Vigilancia Penitenciaria ha concedido el segundo grado al padre de su hijo, Jon González, que será trasladado también a Aranjuez para que la familia pueda seguir en contacto. Los dos cumplirán las tres partes de la condena en 2030.

Mendizabal, que cumplirá las tres cuartas partes de la condena en agosto de 2030, es acercada después de que la Junta de Tratamiento de la prisión valenciana haya propuesto mantenerla en primer grado. Fue condenada a 377 años de cárcel por su participación en el intento de asesinato de la teniente de alcalde de Portugalete Esther Cabezudo el 28 de febrero de 2002, mediante la colocación de un carrito bomba que debía estallar a su paso por la calle. La miembro de ETA se cree que también participó en la colocación de una bomba-lapa que causó graves heridas al diputado del PSOE Eduardo Madina en febrero de 2002. Asimismo fue condenada a 18 años de prisión por el intento de asesinato de la delegada de Antena 3 en Euskadi María Luisa Guerrero en enero de 2002.

Por su parte, Jon González, que cumplirá tres cuartas partes de su condena en 2030, ingresó en prisión en septiembre de 2011 y cumple condena de 25 años por los delitos de colaboración con organización armada, estragos, asesinato, terrorismo, detención ilegal, robo y hurto de vehículos. También se le atribuye la autoría de los atentados perpetrados contra Madina y Cabezudo.

Los otros dos presos trasladados a prisiones más cercanas a Euskadi son Asier Bengoa López y Faustino Marcos Álvarez, que serán internados en breve en la prisión zaragozana de Daroca. Bengoa, actualmente preso en Herrera de la Mancha, ingresó en prisión en 2019, tiene una condena de siete años y seis meses por el delito de colaboración con organización armada. Cumplirá las tres cuartas partes de la condena en febrero de 2021 y ha sido trasladado a un centro cercano a su entorno familiar después de que la Junta de Tratamiento de la cárcel manchega haya propuesto su progresión a segundo grado penitenciario. Marcos Alvarez, condenado a 12 años y 14 meses por los delitos de colaboración con organización armada, tenencia ilícita de armas y falsificación de documento público, ingresó en prisión en febrero de 2010, y la Junta de Tratamiento también ha propuesto su progresión a segundo grado y traslado a centro próximo a su vinculación familiar, tras haber cumplido tres cuartas partes de su condena en diciembre de 2019.

tercer grado Por otro lado, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha resuelto además la clasificación en tercer grado penitenciario de Urko Labeaga García, condenado a 25 años por los delitos de pertenencia a organización armada y estragos. La decisión llega después de que éste haya expresado su rechazo a la violencia y haya lamentado el dolor causado.

Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) mostraron su "absoluto rechazo a esta dinámica de traslados descontrolada" y solicitaron una reunión con el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska.