Los perros más caros del mundo

El precio de estos animales supera los 1.000 euros, son de razas exclusivas y líneas de cría poco frecuentes, aunque existen criaderos caninos donde encontrarlos

14.01.2022 | 11:31
Los precios de estos animales pueden variar en miles de euros según el color o el sexo.

La raza, la genética, el pedigrí, el tipo de criador, la disponibilidad, el color e incluso el sexo del can son factores determinantes en el coste final del mejor amigo del hombre. Las siguientes razas y su diferencia de precios lo demuestran:

Chow Chow (1.000 - 8.000 euros)

Son perros nativos utilizados como guardianes que se encuentran en frente de los templos y palacios budistas.

Uno de los perros más caros y antiguos del mundo, originario de Mongolia y del norte de China, donde se dedicaban a proteger los hogares y el ganado. El Chow Chow vive habitualmente ocho años, aunque puede llegar hasta los diez si se le cuida y alimenta de forma adecuada. Conviene recordar que al igual que al resto de perros de medio y gran tamaño, puede sufrir displasia de codo y cadera, además de su predisposición genética a problemas oculares o enfermedades del tiroides. En cuanto a su tamaño y peso medios, una hembra pesa normalmente 23 kg y mide 45 cm, mientras que el macho pesa 32 kg y su altura es de 50 cm. Se trata de animales inteligentes, independientes, fieles y con un gran instinto como perros guardianes, por lo que su socialización temprana es recomendable tanto con otros animales como con las personas, ya que en el caso contrario pueden mostrar rechazo o agresividad ante los extraños.

Samoyedo (1.000 - 11.000 euros)

Esta raza se llegó a utilizar para mantener a sus dueños calientes por las noches, durmiendo a su lado.

Esta es otra de las razas más antiguas, su origen se remonta a los pueblos Samoyedos que emigraron de Asia a Siberia, por lo que son animales muy resistentes a los climas fríos, aunque también se adapta bien a climas más templados. En estos pueblos seminómadas se empleaban para cazar, pastorear y tirar de trineos. Los samoyedos pueden vivir doce años, aunque también pueden sufrir la principal enfermedad hereditaria que afecta a esta raza, una afección específica del riñón. Miden de 46 a 56 cm y su peso oscila entre 20 y 28 kg. Se trata de un perro muy familiar, activo, curioso, travieso y resistente.

Akita Inu (1.000 - 4.000 euros)

La región de Akita es un territorio montañoso al norte de Japón.

Esta raza japonesa también es antigua, y de hecho está considerada como sagrada para las personas niponas. Inu significa perro en japonés y Akita es la zona de la que procede. Estos animales son dulces, cariñosos, valientes y protectores, suelen vivir ocho años, aunque un Akita bien cuidado y alimentado puede llegar hasta los diez o doce. Existe la posibilidad de que estos ejemplares sufran displasia de cadera, disfunciones de la glándula tiroides, patologías del sistema inmunológico y problemas en las rodillas. Se trata de una raza bastante alta: los machos alcanzan los 75 cm de altura y pesan hasta 50 kg; la talla de las hembras es de 64 cm y su peso, 36 kg, aproximadamente. Conviven muy bien con niños y niñas por la fidelidad que presentan, tan característica que llegó a inspirar la película 'Siempre a tu lado, Hachiko', donde el perro espera a su dueño incluso después de que fallezca.

Rottweiler (1.000 - 7.500 euros)

Son perros de cabeza grande, orejas bastante pegadas y hocico cuadrado y fuerte.

De orígenes desconocidos, la creencia popular dice que llegaron a Europa acompañando al ejército romano. La raza tiene parentesco con el Moloso, un perro mastín, miden de 56 a 68 cm y su peso varía de 42 a 50 kg. Su complexión es musculosa y fuerte, por eso desde sus orígenes han sido utilizados como raza de trabajo: perros de guerra y guardianes sobre todo, aunque también se han empleado para cuidar de la ganadería. El carácter de estos caninos es protector, por lo que son considerados perros potencialmente peligrosos (PPP) y precisan de orientación y entrenamiento firmes, siendo esencial realizar una sociabilización temprana. Debido a su rápido crecimiento, las enfermedades que afectan a esta raza son la displasia de cadera y la osteocondritis.

Dogo Argentino (1.000 - 6.000 euros)

Para tener este tipo de perros es recomendable ser deportista.

Dentro de los nueve tipos de Dogo encontramos uno de los más populares: el Argentino. En su origen fue criado para la caza de jabalíes y pumas, de ahí su gran tamaño, el gran instinto de presa y la figura atlética, compuesta por una altura de entre 60 y 68 cm, llegando a pesar entre 35 y 45 kg. Esta complexión va acompañada de un carácter protector, leal y desconfiado de los extraños, por ello están catalogados como perros potencialmente peligrosos (PPP) en varios países. A pesar de este motivo, si se socializa desde cachorro y se acompaña de un buen adiestramiento, puede resultar un perro obediente y cariñoso que puede llegar a vivir entre diez y doce años.

Mastín Tibetano (2.000 - 10.000 euros)

El Mastín Tibetano puede ser de varios colores y con o sin manchas.

Ancestral, milenario y mítico, el Mastín Tibetano o Dogo del Tíbet es la raza más cara y prestigiosa del mundo, ya que en 2011 un ejemplar se vendió en la provincia oriental de Zhejiang, China, por un millón y medio de euros. En 2014 otro ejemplar superó este récord al ser adquirido por un millón novecientos mil euros. Esta raza originaria del Tíbet no pertenece a la familia de los mastines a pesar de su nombre, tiene como naturaleza el pastoreo y la protección, aunque actualmente también se utiliza como perro de compañía.

Estos ejemplares caninos son gigantes y se encuadran en la categoría de las razas más grandes, ya que su peso se sitúa entre 85 y 100 kg y pueden llegar a alcanzar el metro de altura. Dichas características deben ser consideradas de cara a su alimentación, que puede llegar a suponer un coste elevado. Aunque no existen enfermedades específicas de la raza que sean graves, bien pueden padecer algunas de las propias de los perros gigantes como el hipotiroidismo, la displasia de cadera, los problemas neurológicos y el entropión. A pesar de ello, son ejemplares con una esperanza de vida bastante alta, de doce a quince años de media.

La adopción de animales es otra alternativa, resulta una experiencia muy solidaria que además nos permitirá ahorrar un coste económico elevado. Independientemente de la raza y como consigamos el ejemplar, poseer un animal requiere de un alto sentido de la responsabilidad y cuidados diarios, preferiblemente con control y disciplina, por el bienestar tanto de la mascota como de quien la cuida, sin que represente un peligro para la comunidad donde se desarrolle y por supuesto, sin abandonarlos.

noticias de noticiasdegipuzkoa