Cada vez que se acerca un nuevo Aberri Eguna, esta vez bajo el lema de Gure Izaera. Gure Aberria, recuerdo con firme convicción el mensaje de mis mayores, aita Inosen, ama Xixili: “Euzkotarren aberria Euzkadi da-Euzkadi es la patria de los vascos”. De tierno infante no lo entendía. Luego sí. Siempre sí. Hasta hoy y mañana. Porque para mí también Euskadi es la Patria de los Vascos.

Y para ello me remonto a mi particular infancia. Dos anécdotas. En la primera se puede observar a un niño subido en la silla como solía verle a su aita colocando o cambiando libros de la biblioteca del pasillo. El crío coge un libro y se le desparraman multitud de pequeños plásticos verdes, rojos y blancos. El niño baja de la silla y corre a la cocina…”ama ama begira zer aurkitu dudan”… la ama palidece… “ez esan inori zer ikusi duzun”… “inori ez”… “ezta aitari ere” (no se lo digas a nadie, a nadie lo que has visto, ni al aita)… eran muchas pequeñitas ikurriñas de plástico. Segunda anécdota. Aita Inosen no bebía licores, pero de vez en cuando, cada mucho tiempo cogía una botella de anís del mono y con una cucharilla repasaba la superficie rugosa de la botella y hacia un ruido raro, echaba un poco de anís a un platillo y le prendía fuego, luego él, Inosen, y la ama, Xixili, bebían un traguito y se miraban de una manera especialmente cómplice y sonriente. Con el tiempo lo supe: era Aberri Eguna. Más tarde oí, y empecé a entender y asimilar palabras nuevas, por un lado: Sabino Arana, Euskadi, Ikurriña, Abertzale, Askatasuna, Jaurlaritza, Lehendakari, José Antonio Aguirre, Leizaola, Ajuriagerra, Eusko Gudarostea, Gudari, Er-tzaintza, Ertzaina, Aberria, Iparralde, Euskal Herria, Zazpiak Bat, Borroka Eguna, Erresistentzia, Klandestinitatea, Atxilotu, Beldurra, Gora Gu eta Gutarrak, Radio Euskadi, Aberri Eguna, Gernika, Gerra Zibila, Osaba Benito, Hila, Kartzela, Espetxea… y por otro: Franco, Faszistak, Polizia, Beldurra, Komisaria, Tratu Txarrak, Tortura, Heriotza, Piperpoto, Zapalketa, “los del 36”, Espainiako Eliza, Bajo Palio, Txibatoak, etc.

El domingo 9 de abril de 2023, Aberri Eguna, 91 años nos contemplarán de aquel primer Aberri Eguna. Ojalá en un futuro próximo seamos todos los vascos, nacionalistas o no, los que celebremos el evento con absolutamente normalidad y naturalidad tal como lo hacen por ejemplo los catalanes de todo tipo de ideologías, sentimientos y adscripciones nacionales. Muchos años han pasado desde entonces, mucho ha llovido hasta la fecha de hoy. Ha ocurrido de todo. Hoy de nuevo en el Aberri Eguna de 2023, el futuro político nos exige estar y actuar una vez más acorde con el tiempo real, pulsar la actualidad, interpretar y saber leer correctamente las voluntades, las ideas, adscripciones y sentimientos simbólicos, culturales, ideológicos y sociales existentes en la sociedad vasca. El futuro de Euskadi lo va a determinar la voluntad de acertar en la selección de los objetivos que van a configurar en el futuro sus próximas etapas, porque la historia del Pueblo Vasco no es tan solo la historia de un “yo” que se va explicitando en el tiempo, sino también la de un fenómeno evolutivo que recibe la mayor parte de su impulso, contenido y orientación de su interrelación con otros pueblos del mundo. Es decir, el Pueblo Vasco además de ser un pueblo en sí y desde sí, también está en el mundo condicionado por la evolución general. Estimo que lo importante de los pueblos, es lo que no han sido todavía, es decir lo que quieren ser y no tanto lo que fueron los que le precedieron.

El futuro de un pueblo no está implícito en su pasado ni se deduce de él, como no está implícita ni se deduce una compleja obra de arte de sus primeras pinceladas. La patria, la nación vasca, Euskadi, en ningún caso puede ser un fetiche, ni una abstracción del proyecto comunitario. Euskadi, nación y patria mía, no es ente abstracto, es colectivo de ciudadanos, hombres y mujeres. Somos vascas y vascos concretos con nombre y apellido, memoria histórica, símbolos, lengua y cultura, sentimiento de identidad e intereses económicos y que manejamos un patrimonio colectivo de formas mentales, imágenes, vivencias, prejuicios, mitos, arte, hábitos, estereotipos, defectos y virtudes. Nación y patria como instrumentos para servir a las personas que estructuran una comunidad, que ni ha existido siempre, ni es previsible el tiempo que interesará que siga existiendo.

Pero que mientras, como plebiscito cotidiano, quiere seguir poder siendo según la voluntad ciudadanía que conforma la sociedad. Euskadi es patria de los vascos y es nación porque así es la voluntad de su ciudadanía, y porque manifiesta querer poder autogobernarse y autodirigir su proyecto comunitario. Por ello existe, ahí su ser. Se trata de conseguir una Euskadi, nación y patria vasca, con capacidad para la realización de un proyecto elaborado en beneficio de una sociedad vasca en la que merezca la pena vivir. Somos un pueblo pequeño, pero una realidad en el tablero internacional que ha pervivido a culturas mucho más poderosas y a civilizaciones que han dejado su huella como legado permanente en la historia. Hemos sabido no perder el pulso y tras siglos continuamos siendo, continuamos con la conciencia de querer seguir siendo en el futuro. Ciertamente ha resultado sinuoso el camino que hemos labrado para convertirnos en realidad sociopolítica, compleja, plural, dinámica y cambiante hasta configurar la Euskadi de hoy.

Y a pesar de los bruscos cambios soportados, a pesar de las difíciles circunstancias a las que ha tenido que enfrentarnos hemos mostrado reiteradamente nuestra voluntad de permanencia, y de preservar en medio de las dificultades nuestras señas de identidad, nuestros referentes histórico-culturales, el euskera y nuestro sentimiento de pertenencia a una comunidad histórica por encima de delimitaciones político-administrativas. Nunca fuimos, como hoy, tanta nación. Vamos en el buen camino de la mano de EAJ-PNV. Un EAJ-PNV columna vertebradora de una esperanza colectiva nacionalista vasca, columna vertebradora de un abertzalismo eficaz y realista.

Un emocionado, siempre lo he subrayado y lo seguiré haciendo, muy justo y obligado recuerdo a nuestros mayores que en épocas especialmente oscuras, tristes, duras, complicadas y vitalmente difíciles apostaron inequívocamente por la libertad, la democracia y el autogobierno de Euskadi. Un recuerdo justo, obligado y muy emocionado, sí, a aquellos gudaris y milicianos que dejaron su joven vida en la lucha contra el fascismo golpista en defensa de la legalidad republicana. Y a los que posteriormente resistiendo a la dictadura nos legaron el testigo del autogobierno y de un futuro vasco en libertad, compartido y mejor. Este 91 Aberri Eguna 2023, como los anteriores y futuros, nos compromete a seguir en la brecha de la construcción nacional y social de la nación vasca. Nuestro compromiso nos seguirá acercando al tan soñado “Zazpiak Bat” en una Europa unida y diversa respetuosa en sus múltiples matices e identidades compartidas. Con el recuerdo de los hermanos Arana Sabino y Luis, Elizalde, Kanpión, “Kizkitza”, Galíndez, Irujo, Ajuriagerra, Landaburu, Ziaurriz, Aitzol, Lizardi, Lauaxeta, Leizaola y otros muchos, con el recuerdo, lo repito una vez más pues es bueno ser conscientes de ello y subrayarlo, de los jóvenes gudaris que en el campo de batalla lucharon y murieron por la libertad, la democracia y Euzkadi.

Con el recuerdo, también procede repetir y recordarlo así, de nuestros mayores que resistieron la dictadura y el franquismo y que nos legaron el testigo de la esperanza y del futuro compartido sin perder la esperanza de un futuro prometedor, bajo la imperecedera, eterna y alargada sombra protectora y llena de sacrificio y esperanza del primer lehendakari José Antonio Aguirre, Leizaola, Garaikoetxea, Ardanza, Ibarretxe y la atenta mirada del actual Iñigo Urkullu al igual que la del actual presidente del EBB, Andoni Ortuzar, me atrevo a felicitar con emoción muy contenida: Zorionak bihotz bihotzez a todas las personas, mujeres y hombres, jóvenes y mayores, que a lo largo y ancho del mundo, aquí y allá, creen, sienten, defienden y proclaman que Euskadi es su Patria. Solidaria y abierta.

Por ellas y ellos. Aita Inosen eta ama Xixili, eskerrik asko, beti bihotzean. Zuengatik katea ez da eten, ezta etengo ere. Gora Euskadi Askatuta! Gora!