El frío en casa es uno de los principales motivos por los que muchas familias disparan el uso de la calefacción durante los meses de invierno.
Sin embargo, mantener una temperatura agradable no siempre pasa por subir el termostato.
El aislamiento del hogar juega un papel clave y, en muchos casos, pequeños gestos pueden marcar una diferencia notable en el confort térmico y en la factura de la luz.
Las ventanas son uno de los puntos más críticos por donde se pierde calor.
Incluso cuando parecen estar bien cerradas, pequeñas rendijas o marcos antiguos permiten la entrada de aire frío del exterior.
Esto provoca que la vivienda se enfríe más rápido y obliga a la calefacción a trabajar durante más tiempo para mantener la temperatura.
El truco de una experta
En este contexto, la experta en orden, limpieza y hogar ‘Paula, un sitio para cada cosa’, que acumula casi medio millón de seguidores en Instagram, ha popularizado un truco sencillo para mejorar el aislamiento sin necesidad de obras ni grandes inversiones.
Según señala, basta con coger film transparente, colocarlo en la ventana y cerrarla. Esto hace que los bordes estén mejor sellados y no entre aire del exterior.
El método consiste en aplicar el film de cocina cubriendo el marco o la hoja de la ventana, de modo que al cerrarla el plástico quede presionado y actúe como una barrera adicional.
De esta forma, se reducen las corrientes de aire que suelen colarse por los laterales, una de las principales causas de sensación de frío en casa incluso cuando la calefacción está encendida.
Este sistema no sustituye a unas ventanas con doble acristalamiento, que son el modelo más recomendado, pero puede resultar útil en viviendas antiguas o habitaciones poco utilizadas.
Menos consumo energético
Al mejorar el sellado, se evita la pérdida constante de calor, lo que permite mantener una temperatura más estable con menos consumo energético.
Reducir el uso de la calefacción no solo tiene un impacto económico. También ayuda a crear un ambiente más saludable en casa.
Un exceso de calefacción reseca el aire, puede provocar molestias respiratorias y aumenta la sensación de fatiga. Mantener el calor mediante un buen aislamiento contribuye a un confort más equilibrado y natural.
Consejos adicionales
Además del truco del film transparente en las ventanas, existen otros pequeños hábitos que ayudan a combatir el frío en casa.
Colocar burletes en puertas, bajar persianas por la noche, usar cortinas gruesas o alfombras y ventilar de forma breve pero efectiva son medidas sencillas que refuerzan el aislamiento general de la vivienda.
La clave está en entender que cada corriente de aire cuenta. Aunque parezca mínima, una rendija mal sellada puede ser suficiente para que el calor se escape de forma constante.
Por eso, soluciones simples como la que propone Paula pueden marcar la diferencia en el día a día, especialmente durante las olas de frío.
Alternativa realista
En un momento en el que el ahorro energético es una prioridad para muchos hogares, apostar por trucos domésticos fáciles y económicos se presenta como una alternativa realista.
Sellar mejor las ventanas con film transparente es una medida rápida, reversible y accesible para casi cualquier vivienda.
En definitiva, combatir el frío en casa no siempre requiere grandes reformas ni de gastos elevados en energía. Mejorar el aislamiento con pequeños gestos permite reducir el uso de la calefacción, ahorrar energía y ganar en confort.