La Audiencia de Gipuzkoa ha condenado a penas que suman un año y nueve meses de cárcel y a cumplir 67 días de trabajos en beneficio de la comunidad a un hombre acusado de agredir sexualmente y maltratar a su pareja sentimental y de quebrantar la orden de alejamiento y comunicación que tenía respecto a ella.
La condena es resultado de un acuerdo de conformidad alcanzado entre la defensa del procesado y la Fiscalía, momentos antes del juicio que iba a tener lugar este martes en la Sección Tercer de la Audiencia Provincial.
Reconocimiento y rebaja
Fruto de este acuerdo, el encausado ha admitido los hechos y el Ministerio Público, que inicialmente pedía para él seis años de prisión, ha accedido a aplicarle la atenuante de dilaciones indebidas y ha rebajado su solicitud hasta las penas señaladas, como autor de un delito de agresión sexual, de otro de maltrato no habitual y de un delito continuado de quebrantamiento de medida cautelar.
No obstante, el hombre no ingresará en la cárcel, ya que la pena de prisión le ha sido suspendida con la condición de que no vuelva a delinquir y de que siga sendos cursos de educación sexual y de igualdad de trato.
Sanciones
Además, no podrá aproximarse a la víctima ni comunicarse con ella durante ocho años, será inhabilitado durante seis para cualquier profesión o actividad relacionada con los menores de edad y deberá permanecer cinco años en situación de libertad vigilada.
Según recoge el escrito de acusación provisional, los hechos se remontan a mayo de 2022, momento a partir del cual el varón comenzó a acudir al domicilio de la víctima y a compartir momentos de ocio con ella, a pesar de que tenía una orden de alejamiento de ella.
Agresiones
En ese contexto, un día indeterminado del mes de junio el hombre inició una discusión con la chica en la vivienda de esta, en el transcurso de la cual la sometió a unos tocamientos no consentidos por la víctima, a pesar de que ella le pidió que parara en reiteradas ocasiones.
Unos días más tarde, el 1 de julio, se produjo una nueva discusión entre ambos, también en la vivienda de la perjudicada, que fue agarrada de las muñecas por el varón, quien además la arrojó sobre la cama y le propinó un puñetazo.