Una veintena de asociaciones de Donostia piden un nuevo modelo de participación en los presupuestos
Consideran “imprescindible” repensar el funcionamiento actual e invitan al Ayuntamiento a inspirarse en otros municipios
En torno a una veintena de asociaciones de Donostia han firmado un comunicado con el que muestran su malestar por el actual modelo participativo de la ciudad con respecto a los presupuestos participativos y piden “imprescindible” repensar el proceso, al tiempo que invitan al Ayuntamiento a inspirarse en experiencias de otros municipios.
Los votos de 8.000 donostiarras deciden incluir 13 proyectos en el presupuesto municipal
Según señalan en el texto, numerosas asociaciones y colectivos de la ciudad han optado por no participar activamente en este proceso al detectar que una parte significativa de las partidas aprobadas acaba destinándose a actuaciones de mantenimiento, muchas decisiones “resultan arbitrarias e injustas”, no se contemplan espacios reales de debate, reflexión ni priorización colectiva y muchos proyectos aprobados sufren retrasos significativos en su ejecución.
Ante esta tesitura, piden que los presupuestos participativos “no sean un cajón de sastre en el que delegar responsabilidades que son propias del Ayuntamiento”, como el mantenimiento de los servicios básicos o el desarrollo de la red de bidegorris.
Además, consideran “imprescindible repensar el actual modelo de participación”, y a que no puede limitarse a la emisión de un voto puntual, sino que “debe evolucionar hacia un proceso real de construcción colectiva de la ciudad”.
Para ello, las asociaciones invitan al Ayuntamiento donostiarra a inspirarse en experiencias de otros municipios y a apoyarse en estudios y análisis que profundizan en modelos de participación más eficaces y de mayor calidad.
Falta de equidad
Con un cambio de modelo, añaden, el proceso se podría adaptar a criterios de equidad y no al volumen de votos obtenidos por cada propuesta. “Los barrios con menor población, como Martutene (2.700 habitantes), se enfrentan a una desventaja evidente a la hora de sacar adelante sus proyectos frente a barrios con más poblados, como Amara (30.192 habitantes)”, indican.
Asimismo, señalan que el actual funcionamiento “empuja a asociaciones y barrios a competir entre sí por unos recursos limitados”, cuando debería impulsarse la colaboración y “el trabajo conjunto entre los distintos colectivos de la ciudad”.
En la actualidad, al comunicado se han adherido Kalapie Hiriko Txirrindularien Elkartea, Egia Bizirik Auzo Elkartea, Sarroeta Auzo Elkartea, Morlanstarrak Auzko Elkartea, Parte Zaharrean Bizi, BiziLagunEkin plataforma, Asociación de vecinos de Bidebieta Bideak, Iniciativa ciudadana Altza XXI, la asociación vecinal de Altza (Elkartasuna), Uliako Lore Baratza, Herripe Auzo Elkartea, Politki Elkartea, IZBE Auzo Elkartea, Amara Berri Auzo Elkartea, Plazandreok Emakumeen Elkartea y Lantxabe Aieteko Auzo Elkartea, aunque está abierto a nuevas incorporaciones.
