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Eguzki denuncia la falta de una hoja de ruta que mejore la recogida de basuras en Donostia

El colectivo demanda que, ante "el incumplimiento de la ley" del Gobierno local, "cualquier discurso sobre el compromiso con el medio ambiente, el desarrollo sostenible, la economía circular, el cambio climático y demás es puro postureo"

Eguzki denuncia la falta de una hoja de ruta que mejore la recogida de basuras en DonostiaRuben Plaza

El colectivo ecologista Eguzki ha denunciado este martes que, quince meses después de su creación, la Comisión de Residuos del Ayuntamiento de Donostia "sigue sin disponer de una hoja de ruta para mejorar la recogida selectiva de los residuos domésticos" de la ciudad.

Eguzki explica en un comunicado que Donostia es "con mucha diferencia" el municipio de Gipuzkoa que menos residuos recoge "de manera separada", "apenas un 42 %" y "muy lejos del 55 %" que, según la Ley de Residuos, "debía haber alcanzado en 2025".

La asociación conservacionista recuerda que "fue precisamente" el "inminente incumplimiento de la Ley", lo que llevó al Ayuntamiento a crear en noviembre de 2024 la Comisión de Residuos, integrada por representantes de todos los partidos, con el objetivo de "analizar posibles medidas para reducir el depósito en vertedero, aumentar la recogida selectiva, facilitar el reciclaje y la reutilización, así como adaptar la tasa actual a las exigencias de pago por generación".

"Pues bien, a día de hoy, ni siquiera disponemos de un acta con las conclusiones de aquellas comparecencias y por lo tanto seguimos sin una hoja de ruta para cumplir la Ley, al menos en el horizonte 2030, ya que en el 2025 Donostia la ha incumplido flagrantemente", se lamenta Eguzki.

Esta asociación incide además en que otro de los objetivos del Ayuntamiento en materia de residuos "es poner en marcha un sistema de recogida específico para la Parte Vieja", un objetivo "pendiente desde hace años" y que, según Eguzki, "a pesar de los globos sonda que el Gobierno municipal lanza periódicamente al respecto, no llega a materializarse".

"Cumplir al menos con el mínimo legal en materia de recogida selectiva viene a ser algo así como la prueba del algodón de las políticas ambientales municipales", prosigue Eguzki.

"Éstas no se ciñen exclusivamente a los residuos sólidos urbanos, lógicamente, pero si en algo tan básico no se cumple el mínimo, cualquier discurso sobre el compromiso con el medio ambiente, el desarrollo sostenible, la economía circular, el cambio climático y demás es puro postureo", concluye.