Las mujeres que alcanzan los 65 años en Euskadi pueden vivir hasta los 89 y los hombres hasta los 84,9, cuatro años menos. Además, el tabaquismo aumenta levemente entre las mujeres y superan a los hombres en franjas de edad comprendidas entre los 15 y los 24 años, y entre los 65 y 74 años, según la cuarta edición del Panorama de la Salud correspondiente a 2025 elaborada por el Instituto Vasco de Estadística, Eustat.
La esperanza de vida al nacer alcanza 81,7 años en los hombres y 87 en las mujeres Euskadi en 2024. Estos valores se sitúan por encima de la media de la UE, con una diferencia de 2,5 años en los hombres y de 2,6 años en las mujeres. También superan ligeramente la media de España, uno de los países con mayor longevidad de Europa, con diferencias de 0,3 y 0,5 años, respectivamente.
La diferencia a favor de las mujeres vascas ha pasado de 5,8 años en 2019 a 5,3 años en 2024, reduciéndose la brecha de género en medio año. La esperanza de vida a los 65 años se sitúa en 19,9 años adicionales para los hombres y en 24 años para las mujeres en 2024.
Esto implica que una mujer que alcanza los 65 años puede esperar vivir de media hasta los 89, mientras que un hombre de la misma edad llega a los 84,9. La diferencia entre ambos es de 4,1 años a favor de las mujeres.
La esperanza de vida en años libres de discapacidad también es mayor en las mujeres (81,9 años) que en los hombres (77,3, años), con una diferencia de género algo menor (4,6 años) que en el caso de la esperanza de vida al nacer. Además, el 82% de los varones percibe su salud como buena o muy buena, frente al 78,1% de las mujeres.
Sin embargo, esta percepción ha descendido en 4,2 puntos porcentuales en hombres y en 4,4 en mujeres en los últimos 5 años. La prevalencia de problemas de salud mental es en 2023 mayor en las mujeres (26,5%) que en los hombres (17,7%), aunque ambos grupos registran un aumento respecto a 2018 de 10,1 y 8,1 puntos porcentuales, respectivamente.
Los síntomas de ansiedad y depresión son más frecuentes entre la población de 75 y más años. El 68,4% de fallecimientos por suicido y lesiones autoinfligidas ocurridas en el año 2024 corresponde a hombres y el 31,6% a mujeres.
En cuanto a las enfermedades crónicas, su prevalencia ha descendido y es ligeramente más alta en mujeres (42,3%) que en hombres (41,4%). La hipertensión ha sido la causa más frecuente, seguida del colesterol elevado y el dolor dorsal.
TABAQUISMO Y CONSUMO DE ALCOHOL
Las mujeres presentan un leve incremento en el tabaquismo, el consumo de alcohol de alto riesgo y la obesidad, aunque mejoran en actividad física. En el año 2023, el tabaquismo ha descendido en los hombres y ha aumentado ligeramente en las mujeres respecto a 2018. Aun así, su incidencia sigue siendo mayor en hombres (17,2%) que en mujeres (13,8 %), por lo que se reduce la brecha de género a 3,4 puntos. A diferencia de 2018, las mujeres superan a los hombres en el consumo de tabaco en los grupos de 15-24 y de 65-74 años.
El consumo de alcohol de alto riesgo a largo plazo, asociado a un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud, es una conducta más habitual entre los hombres (16,6 ) que entre las mujeres (11,1%). Sin embargo, entre la población más joven, de 15 a 24 años, el consumo de este tipo en las féminas alcanza un 14,8% frente al 10,7 % de los hombres.
La obesidad ha aumentado en 2023 sobre 2018 más en mujeres (2 puntos porcentuales) que en hombres (0,3 puntos), aunque prevalece en los hombres (14,2%) respecto que a las mujeres (13,2%). En general, las mujeres manifiestan mayor adherencia a la dieta mediterránea (45,7%) que los hombres (41,5%).
Las personas de 65-74 años son las que muestran mayor adherencia (59,8 % de las mujeres y 54,7% de los hombres) y la población más joven, de 15-24 años, la que menos (33,7% y 23,6%, respectivamente). En 2023, el 84,3% de los hombres y el 80% de las mujeres realiza una actividad física o ejercicio saludable, lo que supone un incremento mayor entre las mujeres (6,1 puntos porcentuales) que entre los hombres (4,6 puntos) en los últimos 5 años. Esta evolución positiva ha reducido la brecha de género hasta 4,3 puntos (era de 5,8 en 2018).
Sobre prevención, la cobertura de vacunación antigripal en mayores de 74 años alcanza en el año 2024 el 82,2%, superando el 75% recomendado. La participación en cribados de cáncer de mama (79,4%) y colorrectal (71%) también se encuentran por encima de los valores recomendados.
La adhesión a los programas de prevención salud materno infantil (prueba del talón y sordera) registran valores superiores al 99%. El Programa de Asistencia Dental Infantil (PADI), por último, muestra una mejora en participación en el año 2024 (65,2%) respecto a 2023 (61%), aunque sigue sin lograr los niveles previos a la pandemia (68,2% en 2019).
Las actividades sanitarias representan el 7,1% del total del empleo de Euskadi en 2024. El personal empleado en actividades sanitarias, que asciende a 67.315 en el año 2024, supone un 7,1% del empleo total. Este empleo ha crecido un 8,4% respecto a 2020, dedicándose la mayoría a actividades hospitalarias (55,4%).
RECURSOS HUMANOS EN SANIDAD
Respecto a los recursos humanos en la asistencia sanitaria, la presencia de la mujer es mayoritaria en las profesiones del ámbito de la salud (76,3%). Esta feminización se extiende también al ámbito de los estudios universitarios de Ciencias de la Salud, donde las mujeres suponen el 79% del alumnado graduado, siendo mayoría en todas las titulaciones (medicina, enfermería, fisioterapia, farmacia, nutrición humana y dietética, odontología y psicología).
Este patrón se mantiene en la formación sanitaria especializada, con un 71% de mujeres en Medicina Interna Residente (MIR) y un 94,7% en Enfermería Interna Residente (EIR). En términos comparativos, Euskadi es la comunidad autónoma con la segunda tasa más alta de médicos colegiados en activo (5,7 por cada 1.000 habitantes) y en personal de enfermería (8,1 por cada 1.000).
Las mujeres utilizan con mayor frecuencia la atención primaria, con 5,7 consultas médicas anuales frente a 4,4 en hombres y 3,1 consultas de enfermería frente a 2,9. En las edades más avanzadas (85 y más años), en cambio, esta tendencia se invierte y los hombres pasan a ser los principales usuarios. Las causas más frecuentes de consulta se deben a problemas del aparato locomotor y afecciones de piel y faneras.
El 51,3% de los ingresos en los hospitales de agudos, corresponde a hombres en el año 2024 (un 48,7 % a las mujeres). El 52,3% de las personas ingresadas tienen 65 y más años. Las tres principales causas de hospitalización son las enfermedades del aparato digestivo, circulatorio y respiratorio, que en conjunto representan el 38,5% del total de las hospitalizaciones.
Estas tres son, y en ese orden, las causas más frecuentes de hospitalización en los hombres. Sin embargo, en las mujeres las causas respiratorias ocupan la primera posición, seguidas de las digestivas, que se sitúan al mismo nivel que las atenciones por embarazo, parto y puerperio.
El gasto corriente en salud en Euskadi ha crecido en 2023 un 6% en relación a 2022, alcanzando los 8.554 millones de euros. El 69,5% de este gasto ha sido financiado por el sector público y el 30,5% restante por el privado.
Este gasto supone el 9,2% del PIB del año 2023 y un gasto per cápita en términos de PPC (paridad de poder de compra) de 4.262 por habitante, superior a la media UE-27 (3.835 PPC). La mayor cuantía del gasto corresponde a la asistencia sanitaria curativa (hospitalaria y ambulatoria), que en 2023 ha representado el 56,9% del gasto corriente (+6,5% respecto a 2022).