La construcción de la línea de tren alta velocidad (LAV) de Burdeos a Dax, en el suroeste de Francia, que debe servir para dar continuidad a la Y vasca corre peligro de ser abandonada al igual que la de Burdeos a Toulouse, principalmente por razones presupuestarias.
Una fuente próxima al Consejo de Orientación de Infraestructuras (COI) al que el Gobierno francés había encargado una misión para establecer prioridades entre los proyectos señala al diario económico Les Echos que se va a decantar sobre todo por modernizar las líneas existentes.
El informe final del COI, que inicialmente se esperaba en diciembre y luego en enero, no se publicará hasta "finales del primer trimestre", después de las elecciones municipales del 15 y 22 de marzo, según la publicación francesa.
La decisión, en manos políticas
Aunque la fuente puntualiza que los autores no dictarán el abandono de las líneas Burdeos-Dax y Burdeos-Toulouse, puesto que dejarán la decisión final a los poderes públicos, sí que la dejan aparcada en su análisis.
Esos dos tramos, que por una parte deben conectar con la alta velocidad que llegará por el Estado español hasta la frontera guipuzcoana, se había programado desde 2021-2022 cuando el primer ministro francés era, precisamente, el actual responsable ejecutivo de la compañía ferroviaria estatal SNCF, Jean Castex.
Entonces se había calculado que los 327 kilómetros tendrían un costo de 14.000 millones de euros (la cifra estimada es ahora superior), y que el Estado asumiría un 40% del total, los municipios otro 40% y la Unión Europea el 20% restante.
Problemas económicos: mandaría Perpinyà
Sin embargo, en nombre de la realidad de la situación económica y de las incertidumbres sobre las perspectivas de la evolución del tráfico en esos corredores el COI podría preconizar su abandono.
Siempre según Les Echos, prefiere otro proyecto de LAV, el que iría de Montpellier a Perpinyà, y que enlazaría allí con la que ya existe y que va a España en dirección de Barcelona.
Reunión en primavera
Este informe se elabora semanas antes de que los dos ministros de Transportes, Óscar Puente y Philippe Tabarot, se reúnan con mediación del comisario del ramo, Apostolos Tzitzikostas, que insiste en la necesidad de impulsar la red ferroviaria europea.
También se ha confirmado que la cita contará con la participación en persona del propio lehendakari, Imanol Pradales, y del presidente de Nueva Aquitania, Alain Rousset. Se celebrará en la muga entre Iparralde y Hegoalde.
Esta reunión se dio a conocer en la cita que Pradales y Rousset celebraron en diciembre, junto al nuevo coordinador europeo del corredor atlántico, François Bausch.