La Ertzaintza registró a lo largo de 2025 un total de 81.189 delitos presenciales en Euskadi, según los datos publicados por el Departamento de Seguridad. De ese conjunto, 893 infracciones, el 1% del total, estuvieron vinculadas al uso de armas blancas u objetos cortantes, una tipología delictiva que continúa generando preocupación por su impacto en la seguridad ciudadana. De los delitos totales, en Gipuzkoa se contabilizaron 352 de estos delitos, siendo superada solo por Bizkaia. Situándose. Mientras, Donostia concentró 114 de estas infracciones.

Los delitos más frecuentes estuvieron relacionados con el patrimonio y el orden socioeconómico, especialmente los robos con violencia o intimidación, que alcanzaron los 230 casos en el conjunto de Euskadi. A estos les siguieron las lesiones causadas con este tipo de armas, con 208 hechos registrados. Respecto a los territorios, Bizkaia encabezó el número de infracciones con 426 casos, seguida de Gipuzkoa y Araba, que sumó 115. En las capitales, Bilbao destacó con 222 delitos, por delante de Gasteiz, con 102, y Donostia, con 114.

Control

En paralelo a los delitos, la actividad preventiva y de control policial permitió la incautación de 1.497 armas blancas en el marco de la Ley de Seguridad Ciudadana durante 2025. Bizkaia fue el territorio donde se realizaron más incautaciones, con 766 armas requisadas, seguido de Gipuzkoa, con 495, y Araba, con 236. En el ámbito urbano, Bilbao volvió a situarse a la cabeza con 275 armas ocupadas, mientras que en Gasteiz se incautaron 189 y en Donostia, 97.

En cuanto a la tipología del material intervenido, predominan las navajas con filo menor o igual a 11 centímetros, que forman el grupo más numeroso entre las armas requisadas. A ellas se suman cuchillos y otras armas blancas, lo que refleja la variedad de objetos utilizados en este tipo de infracciones. Desde el Departamento de Seguridad subrayan que estos datos evidencian la importancia de mantener los dispositivos de control y prevención para reducir la presencia de armas blancas en la vía pública y limitar su uso en la comisión de delitos.