El Sociómetro de Gipuzkoa elaborado por la Diputación de Gipuzkoa en diciembre de 2025 ha dibujado una Gipuzkoa económica y emocionalmente solvente, pese a la "incertidumbre" creciente que traen nuevas preocupaciones. Algunas de ellas ni las contemplábamos hace solo tres años.

Podría parecer el mundo al revés, pero la principal preocupación de los guipuzcoanos, que sigue siendo la vivienda con mucha diferencia, se dispara hasta el 60% en las zonas económicamente más agradecidas, mientras cae en solo seis meses de forma notable (del 50% al 35%) en Donostialdea, justo la zona de donde más familias aseguran no poder llegar a final de mes (4,8% frente a una media total del 2,9%).

Más del 92% de la población concede un aprobado a su situación económica personal y solo el 7,3% se pone un suspenso

Una paradoja que refuerza, sin embargo, la inquietud generada por el mercado inmobiliario y todas sus derivadas en nuestro territorio. Si hace seis meses la vivienda era la principal preocupación del 50% de los guipuzcoanos, ahora lo es del 54%. Hace tres años, sólo era prioritario para el 15%.La seguridad ciudadana, que hace tres años no llegaba al 4,5% y era residual en 2019, sube cuatro puntos en solo seis meses, pasa de ser la inquietud prioritaria del 11% a la del 15% hoy. La evolución es similar con la inmigración.

6,64 sobre 10 en lo económico

El vuelco es importante en el mapa de preocupaciones de los y las guipuzcoanas, una sociedad que vive económicamente asentada de forma mayoritaria, y que en los últimos años valora cada vez mejor su situación económica, hasta el punto que marca un 6,64 de media, frente al 6,31 en 2022 y el 6,0 en 2010. Huelga decir que la zona de Gipuzkoa con la nota media más baja actualmente registra un 6,39 sobre diez en Bidasoa-Oiartzun y un 6,53 en Donostialdea.

El mapa de las preocupaciones de Gipuzkoa ha sufrido un vuelco en solo tres años: irrumpen en lo alto vivienda y delincuencia

Llegar a final de mes

Los valles del Oria, Urola y Deba, los más industrializados, rozan el notable económico autopercibido de media (6,93 Oria y 6,78 Deba-Urola). Allí son menos del 2% los que aseguran no poder llegar a final de mes, mientras más del 78% asegura hacerlo con holgura. La media guipuzcoana es del 72%. Y es en esos valles, en los que la nota de salud económica y emocional es más alta, donde la preocupación prioritaria por la vivienda ha pasado del 50% al 60% en seis meses. 

“Los datos dibujan una Gipuzkoa que avanza desde la estabilidad, en un contexto de incertidumbre"

Irune Berasaluze - Portavoz de la Diputación de Gipuzkoa

La diputada de Gobernanza y portavoz foral, Irune Berasaluze, que fue la encargada de dar a conocer los datos del Sociómetro de diciembre de 2025 en Gipuzkoa, señaló que el nuestro es un territorio en el que “la ciudadanía mantiene una percepción favorable de la evolución general y personal, con niveles elevados de bienestar y una confianza estable en la economía, incluso en un contexto marcado por la incertidumbre”. 

La mayoría asegura que vive igual de bien o mal, pero un porcentaje significativo (28%) cree que su situación personal ha mejorado en los últimos cuatro años y un 19% confía en que mejorará en el próximo.

“Estabilidad en la indertidumbre”

“Los datos dibujan una Gipuzkoa que avanza desde la estabilidad, en un contexto de incertidumbre, pero con confianza en su modelo económico y social y poniendo en valor a la comunidad”, indicó Berasaluze. 

El 72,3% no cree en la política

Aunque el porcentaje superaba el 75% en mayode 2019, resulta inquietante que solo el 23,9% asegure creer en la política. 

Bienestar emocional

La nota media autoasignada se mantiene estable y marca un 7,49 sobre 10.

Lista de preocupaciones

Respuesta espontánea 

Vivienda...............................54,3%

Paro.....................................30,4%

Sanidad................................20,9%

Seg. ciud. y delincuencia....15,4%

Situación económica..........13,7%

Inmigración..........................13,3%

Transporte público...............5,5%

Educación.............................4,8%

De hecho, un 62,4% de la población le concede un notable o sobresaliente a su situación económica personal; mientras que otro 30,3% se ubica entre el 5 y el 6. Es decir, el 92,7% de las personas da un aprobado a su status económico, frente a un 7,3% que se pone un suspenso. Son las mejores cifras de los últimos años.

Cabe destacar que los jóvenes de 18 a 29 años se muestran más satisfechos que los de 46 a 60 años en casi todo, tanto a nivel económico, como personal y emocional, pero son los mayores de 60 años los que más nota se otorgan: 6,8 en lo económico, por ejemplo.

Por otra parte, se mantiene la brecha de género, que en todas las circunstancias sitúa a las mujeres con una nota autopercibida menor. Alrededor de medio punto.

Sociedad "cohesionada"

Cabe destacar que sólo un 2,9% de la población de Gipuzkoa le pone un suspenso a su bienestar emocional, con una nota media que se mantiene en torno al 7,5 y en la que destaca la red de apoyo familiar y social: 8,15.  

Berasaluze remarcó este aspecto, “porque refleja que somos una sociedad cohesionada, con capital comunitario, y que nos sentimos acompañados”. Pero subrayó, aún así, “que es importante reforzar las políticas destinadas al bienestar y al cuidado”. De hecho, inquieta que altos porcentajes de gente se sienta más preocupada, triste, cansada o irritada.

1.500 llamadas telefónicas

El Sociómetro de Gipuzkoa correspondiente al mes de diciembre de 2025 recoge la percepción ciudadana sobre diversas cuestiones sociales, económicas y políticas del territorio. El estudio se ha realizado mediante entrevistas telefónicas a 1.500 personas mayores de 18 años residentes en Gipuzkoa, distribuidas por comarcas —450 en Donostialdea, 350 en Bidasoa-Oiartzun, 350 en Oria y 350 en Deba-Urola—, y el trabajo de campo se llevó a cabo entre los días 3 y 10 de diciembre.

Notas a las instituciones

Aún así, las instituciones vascas aprueban: 5,5 a la Diputación; 5,49 la los ayuntamientos; y 5,36 al Gobierno Vasco, pese a que bajan sus calificaciones unas tres décimas en seis años. La población también percibe una caída en igualdad (6,33 frente al 6,46 de mayo) y da un 6,0 al euskera, que más del 36% ve en retroceso