El Ayuntamiento de Donostia tiene previsto proporcionar algún tipo de recurso para poder atender a los "más vulnerables" de entre el centenar de personas que ocupan el antiguo instituto de FP de Martutene, que será desalojado el próximo 4 de diciembre.

Fuentes municipales han asegurado a la agencia Efe este sábado que los servicios sociales trabajan para dar salida a la situación de las personas que viven desde hace tiempo en el edificio abandonado de Martutene.

En el inmueble, un antiguo colegio de los Agustinos que albergó un instituto de FP que cerró sus puertas en 2003, han llegado a vivir hasta 140 personas en algunos periodos, han explicado las fuentes, que han indicado que actualmente tienen contabilizados como fijos 84.

"Estas personas están muy identificadas"

"Estas personas están muy identificadas y se sabe lo que se puede hacer con cada una de ellas, a quienes se puede proteger y quienes están de ida y vuelta", han señalado.

Como institución el Ayuntamiento "tiene el deber de atender a los más vulnerables y a los que quieren ser atendidos, porque hay gente que no quiere atención", han indicado.

Denuncia de colectivos

Varios colectivos denunciaron el pasado viernes el desalojo y criticaron que las instituciones sabían desde junio de 2024 que se produciría la desocupación y "no han previsto un plan de contingencia".

Representantes de estos colectivos, entre los que figuran Kaleko Afari Solidarioak, Kontseilu Sozialista y Donostiako Harrera Sarea, señalaron en una rueda de prensa que, según un recuento realizado la pasada semana, en el interior del inmueble viven 111 personas, cuatro de ellas mujeres, de entre 20 y 40 años, procedentes de países del norte de África.