El próximo curso llegará con novedades en materia lingüística. De acuerdo con el convenio alcanzado entre el Departamento de Educación y la mayoría sindical, en los próximos años se asignará a los centros una nueva figura que les ayude a diseñar, implantar y evaluar su proyecto lingüístico. De hecho, en setiembre se dará inicio a este proceso mediante el pilotaje con 20 centros escolares. Por otro lado, el Instituto para el Aprendizaje del Euskera y de las Lenguas –de reciente creación– está trabajando en un nuevo marco de lenguas que se convertirá en el Decreto que regule los proyectos lingüísticos.
Así se recoge en la Resolución de organización del curso escolar 2025-2026 que la Viceconsejería de Educación remitió a las direcciones de los centros a finales del curso pasado. Conscientes de la importancia de este tema, el departamento ha desarrollado en los últimos cursos diversas iniciativas que se “desplegarán e intensificarán en los siguientes cursos”. Por un lado, durante los dos últimos ejercicios 30 centros han participado en el proceso piloto de innovación y desarrollo de sus proyectos lingüísticos, en colaboración con el Berritzegune. Por otro lado, los centros disponen de una serie de programas y formaciones que les permiten dar una respuesta adecuada a las debilidades y necesidades detectadas en sus proyectos lingüísticos como el programa EUSLE, el programa para reforzar la competencia lectora o el programa Berba-lapiko para trabajar la comunicación oral, entre otros.
La resolución recuerda a las direcciones que “los importantes cambios sociales” de los últimos años han supuesto “nuevos retos lingüísticos” para el sistema educativo vasco. Según el documento, la creciente diversidad lingüística y cultural que hay en las aulas, los nuevos soportes comunicativos, las diferentes formas y hábitos de lectura “nos obligan a reflexionar sobre estrategias eficaces de enseñanza y uso de las lenguas y de valoración de todas las lenguas y culturas, a tomar decisiones colectivas e implementarlas en las aulas”. Por ello, añade el texto, “en los próximos cursos será de gran importancia que los centros educativos reflejen y desarrollen en el proyecto lingüístico las conclusiones y decisiones derivadas de la reflexión sociolingüística y didáctica mencionada”.
Cada centro deberá asumir necesariamente los principios metodológicos que establecen la Ley de Educación, el I Plan estratégico de transformación de la escuela pública vasca y los decretos curriculares. El texto habla de una práctica pedagógica “centrada en el euskera y con una visión plurilingüe”; de objetivos que promuevan la normalización del euskera y la transmisión de la cultura vasca; del tratamiento unificado y coherente de “todas” las lenguas curriculares; y de elecciones metodológicas que fomenten la interacción. Asimismo, incide en la necesidad de prestar una atención especial al alumnado recién llegado y en relacionar la actividad del centro y la actividad del alumnado fuera del mismo para hacer un seguimiento del conocimiento y uso del euskera.