Los programas de detección precoz de cáncer de Euskadi -cérvix, colorrectal y cáncer de mama- han permitido detectar desde su puesta en marcha en 1995 en torno a 17.500 tumores, en su mayoría en estadios precoces, lo que se traduce en la posibilidad de aplicar tratamientos menos agresivos y un mayor índice de supervivencia.

Con ocasión de la celebración del Día Mundial Contra el Cáncer este próximo domingo, día 4, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha hecho públicos los datos relativos a los tres programas de cribado de cáncer que desarrolla y que son una "herramienta fundamental del Plan Oncológico de Euskadi, cuyo objetivo es la prevención del cáncer, la mejora de la calidad de la atención a los y las pacientes y el aumento de la supervivencia a esta enfermedad".

Según los datos dados a conocer, el programa de cribado de cáncer de mama, iniciado en 1995, ha realizado más de 2,5 millones de exploraciones desde entonces, logrando diagnosticar un total de 12.663 tumores, de los que en el 84% de los casos fue posible realizar un tratamiento conservador. En el último año 2023, se han detectado 709 cánceres, la mayoría en estadios muy precoces y buen pronóstico, en mujeres de entre 50 y 69 años, y mujeres entre 40 y 49 años con antecedentes familiares de cáncer de mama de primer grado.

En línea con el objetivo incrementar la capacidad de diagnóstico de lesiones mamarias sospechosas, el Departamento de Salud y Osakidetza han materializado la renovación completa de la flota de mamógrafos de última generación en los centros sanitarios.

Por su parte, a través del cribado de cáncer colorrectal, puesto en marcha en 2009, ha sido posible detectar 4.519 tumores malignos, el 71% en estadios iniciales, lo que ha redundado en una supervivencia a cinco años del 95% en las personas que participan en el programa. En el marco de este programa, dirigido a toda la población entre 50 y 69 años, cada año se invita a una media de 300.000 personas, con una participación de 72%. Esto ha permitido detectar y extirpar 39.929 lesiones premalignas. En 2023, se han detectado cerca de 270 cánceres invasivos y 3.500 lesiones premalignas.

El programa de cribado de cáncer de cérvix, que comenzó en 2018 y está dirigido a mujeres con edades comprendidas entre 25 y 65 años, ha identificado cerca de 400 casos de cáncer de cuello uterino hasta 2021. Han sido más de 550.000 las mujeres que han sido citadas para participar en el programa desde su puesta en marcha, y, solamente en 2023, se han analizado 97.504 muestras en la unidad de cribado del Hospital Universitario de Donostia. Se observa que el impacto del programa de cribado en la supervivencia es muy elevado, del 97%.   

NUEVOS CRIBADOS

Como parte del compromiso del Departamento de Salud con la mejora continua de los programas de cribado de cáncer, y en línea con las recomendaciones de la Comisión Europea, Osakidetza pondrá en marcha el primer proyecto piloto para valorar la implementación del cribado poblacional de cáncer de próstata.

Esta iniciativa se enmarca en el proyecto europeo Joint Action CanScreen, que ayuda a introducir una gama más amplia de pruebas y protocolos de cribado o ampliar los programas de cribado a otros destinatarios y a otros tipos de cáncer.

Además del proyecto piloto de cribado de cáncer de próstata, también se trabajará en la adaptación del cribado de cérvix a las nuevas cohortes vacunadas, la valoración de los cribados activos (mama, colón, cérvix), el estudio de la viabilidad de nuevos cribados (pulmón), el estudio de futuros cribados basados en riesgo o el uso modelos de simulación para evaluar los resultados de los cribados.

Actualmente, Osakidetza, a través de los Institutos de Investigación Sanitaria, participa en 507 proyectos de investigación traslacional en cáncer (de ellos 151 son ensayos clínicos), lo que representa aproximadamente el 20% del total de proyectos activos, con una financiación externa de cerca de 11 millones de euros.

Los proyectos se centran en la búsqueda de mejoras en la prevención, diagnóstico, atención multidisciplinar y tratamientos personalizados con el objetivo de conseguir aumentar la efectividad, reducir los efectos secundarios y, en definitiva, conseguir una mejora en la salud y calidad de vida de los y las pacientes.

Los cánceres que más se investigan, sobre todo por su incidencia, son el cáncer de mama, hematológico, pulmón, de piel, próstata, tumores del aparato digestivo, del sistema respiratorio y del sistema urinario, tumores del sistema nervioso central y cáncer de cabeza y cuello.