Un total de 1.100 bomberos franceses, apoyados por refuerzos de Alemania, Rumania y Grecia, trabajan en sofocar el incendio de las regiones francesas de Gironda y las Landas, que han calcinado hasta el momento 7.400 hectáreas de bosque. Según la Prefectura de Nueva Aquitania y Gironda el incendio, que se desató el pasado martes por la tarde en Saint-Magne, ha quemado ya una superficie aproximada de 7.400 hectáreas de bosque.

También destacó que “el aumento de las temperaturas y el descenso de la hidrometría hacen temer un día con un riesgo muy severo de estallido de incendios”. En estos momentos 1.100 bomberos, apoyados por refuerzos de Alemania, Rumania y Grecia trabajan en sofocar el fuego. Además, se les unirán bomberos de Polonia, Austria e Italia.

En total participan en los trabajos de extinción del fuego 65 efectivos y 24 vehículos de Alemania; otros tantos de Rumanía; 146 efectivos y 49 vehículos de Polonia y de Austria y 22 efectivos de Grecia y 14 de Italia. El prefecto de la Gironda, Fabienne Buccio recomendó “la máxima precaución a todos” y recordó que “el acceso a las áreas expuestas al fuego en los municipios rodeados por el bosque está estrictamente prohibido”.

La peor ola de incendios

El Programa Copérnico de la Unión Europea estima que la ola de incendios que están asolando Francia este verano es la peor que el país ha visto en los últimos 20 años, según las imágenes por satélite captadas por sus Servicios de Control Atmosférico (CAMS). “La comparativa de los últimos 20 años”, según el programa en su página web, demuestra “desde principios de junio de 2022, valores significativamente más altos para Francia, España y Portugal”, en particular durante “las olas de calor de julio y agosto”. La extensión de los incendios captados por estas imágenes no tiene comparación con ningún año desde 2003, según el responsable jefe del CAMS, Mark Parrington.

“Los índices de peligro extremo por incendio significan que la escala y la intensidad de los incendios ha crecido exponencialmente, con el consiguiente impacto en la calidad del aire”, resaltó.

De momento, y en lo que a la situación sobre el terreno se refiere, el incendio que se declaró el martes en el departamento francés de Gironda no ha registrado avances “significativos” durante estos últimos días, pero las autoridades ya han elevado a 7.400 las hectáreas quemadas en estos últimos días.