El agua es uno de los nutrientes más importantes para nuestro organismo.

Necesitamos beber aproximadamente dos litros de agua cada día para que nuestro cuerpo funcione correctamente.

Con las comidas, al hacer deporte, en el trabajo, o simplemente cuando nos apetece; tenemos que beber agua durante prácticamente todo el día.

Aunque solemos prestar atención al origen del agua, y la bebemos embotellada o de grifos que nos dan confianza, en muchas ocasiones olvidamos la importancia de usar vasos o botellas limpias y que hayan pasado los filtros de seguridad.

El médico y divulgador científico David Callejo asegura que estamos bebiendo agua con muchas más bacterias de las que tiene nuestro inodoro.

Según explica, la mayoría de la gente solo enjuaga su botella reutilizable antes de usarla, y esto no es suficiente: "Si haces eso, estás bebiendo agua con 40.000 veces más bacterias que la tapa de tu inodoro".

Cada vez que bebemos a morro estamos dejando células epiteliales y saliva que alimentan la botella de bacterias, que además tiene una humedad del 100%.

Estas bacterias pueden causar gastroenteritis, problemas digestivos o mal aliento, entre otras cosas, alerta el doctor.

Callejo es claro al explicar la solución: debemos optar por botellas de vidrio o acero inoxidable, ya que estos materiales provocan que crezcan menos bacterias y es importante lavarlo todos los días con jabón, como si fuera un plato o utensilio más.

Botellas reutilizables: limpias también en el trabajo

El uso de botellas reutilizables se ha disparado en los últimos años en oficinas y centros de trabajo.

Reducen el consumo de plástico y ayudan a mantener una correcta hidratación durante la jornada laboral.

Sin embargo, su uso continuado sin una limpieza adecuada favorece la proliferación de bacterias, hongos y malos olores, especialmente cuando se rellenan varias veces al día.

Restos de saliva, humedad constante y bebidas distintas al agua crean un entorno perfecto para los microorganismos.

Por eso, mantener la botella limpia no es solo una cuestión de higiene, sino de salud. Y no siempre es necesario llevarla a casa para hacerlo.

Botella reutilizable Freepik

Cómo limpiarla en el trabajo

En el propio trabajo se puede realizar una limpieza eficaz con gestos sencillos.

Lo ideal es aclararla cada día con agua caliente y unas gotas de jabón lavavajillas, agitando bien y prestando atención al tapón y a la boquilla, que suelen acumular más suciedad. Un cepillo estrecho o una escobilla facilitan llegar al fondo.

Si no hay jabón, una mezcla de agua caliente con vinagre o bicarbonato es una buena alternativa puntual.

Dejar la botella abierta para que se seque por completo también es clave. Así se evita la humedad residual y se alarga su vida útil, manteniéndola segura y lista para el día siguiente.