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2023-24: Semifinal de la Real Sociedad contra el Mallorca (ida: 0-0; vuelta: 1-1, penaltis)

2023-24: Semifinal de la Real Sociedad contra el Mallorca (ida: 0-0; vuelta: 1-1, penaltis)Ruben Plaza

Esta vez sucedió todo lo contrario. Todo lo que pudo salir mal, acabó saliendo peor. La Real Sociedadse presentó al momento clave de la temporada con el equipo en cuadro por las lesiones y con Traoré y Kubo que compitieron en la Copa África y la de Asia y, aunque regresaron a tiempo, no volvieron a ser los mismos. Como reconocía Imanol en privado, “se nos ha caído la banda derecha”.

REAL-VILLARREAL: 1-3 (24-2-2024) Remiro; Traoré (Aramburu, m. 46), Le Normand, Pacheco, Javi Galán; Zubimendi, Brais (Merino, m. 65), Zakharyan (Becker, m. 72); Kubo, Silva (Sadiq, m. 65) y Barrenetxea (Olasagasti, m. 7).

REAL-MALLORCA: 1-1 (28-2-2024) Remiro; Traoré, Zubeldia, Le Normand, Javi Galán (Tierney, m.91); Zubimendi, MIKEL MERINO (Olasagasti, m.104), Brais (Turrientes, m.79); Kubo (Sadiq, m.104), Silva (Becker, m.46) y Zakharyan (Oyarzabal, m.63).

Con Mikel Oyarzabal lesionado de la rodilla en Girona en mitad de una racha en la que los realistas solo vencieron un partido de diez, incluidas las eliminatorias ante el PSG en los octavos de la Champions League y los bermellones en las semifinales, con aquella ida en la que Sadiq falló tres goles a puerta vacía, el técnico arriesgó contra el Villarreal en el partido de Liga disputado cuatro días antes de la visita de los del retorcido Javier Aguirre y, nada más comenzar el mismo, cayó lesionado Ander Barrenetxea, con lo que se acabó fastidiando la última punta del tridente mágico. Los castellonenses no tuvieron piedad y se impusieron sin discusión por 1-3.

Le Normand, decepcionado tras perder la Real con el Villarreal.

Pero Imanol siguió en la misma línea y sacó ante los groguets el once de circunstancias con el que podía contar ya que no tenía mucho más. La mejor demostración es que para la vuelta de las semifinales solo introdujo un cambio, el de Mikel Merino, que sí que había descansado ante el Villarreal, en lugar del lesionado Barrenetxea. Lo que pasó después todavía cuesta recordarlo por el dolor y la frustración. Al Mallorca le bajó a ver la Virgen, los apóstoles y el cuerpo técnico celestial e hizo llorar a los niños, con una celebración de su victoria en una tanda de penaltis a la que nunca se debió llegar si este deporte se rigiera por un mínimo de justicia, que, en vísperas de visitarle de nuevo en la Liga, simplemente volvemos a recordar que fue bochornoso.

El origen de la discordia, exagerado de manera voluntaria por Aguirre para motivar en la sombra a los suyos, llegó en las tres semanas de espera entre la ida y la vuelta, cuando la Real se impuso 1-2 en el partido de Liga en la isla gracias a un gol de Merino que cometió el error, aunque luego lo negase, de mandar callar al público en la celebración. Desde luego, la respuesta de los bermellones tras vencer en la vuelta fue desproporcionada en una grada en la que había muchos niños llorando en las primeras filas mientras los más lumbreras se mofaban de ellos.