Pese a las limitaciones conocidas sobre su aforo prácticamente desde que tuvo lugar la remodelación del estadio de Anoeta, la masa social de la Real Sociedad está batiendo su propio récord año tras año. Ya se ha alcanzado el techo, con la última cifra que ha dado a conocer el propio club esta semana, pero los datos que se manejan indican que en cuanto se acometan los trabajos para la ampliación del aforo (sin que se tenga que llevar a cabo una gran obra) esta marca se va a pulverizar. Sin duda. Un total de 38.000 abonados tiene en la actualidad la Real Sociedad; una cifra que han fijado como tope al contar el campo de fútbol de Amara con un aforo en la actualidad que alcanza casi los 40.000 espectadores. 

A tenor de esta acotación, el club realista se ha visto en la obligación de impedir que se realicen nuevas altas, a pesar de las numerosas peticiones, sobre todo habida cuenta del boom existente en los últimos años con el equipo, y dejar así alrededor de 2.000 localidades para cumplir con sus compromisos y con la venta de entradas, para la que debe destinar una cantidad en función de la competición que se trate, más bien en el torneo continental, en el que el mínimo está estipulado en el 5% del aforo (en el caso del estadio donostiarra, las cerca de 2.000 reservadas).

Gran lista de espera

Esta euroReal (acumula cuatro temporadas consecutivas clasificándose para jugar una competición continental), además tiene más tirón que nunca. Prueba de ello son las 2.752 personas que se encuentran en la lista de espera para hacerse socio del club txuri-urdin. Es decir, en el caso de que se acometa la ampliación del aforo mencionado (otro impulso podría ser que saliera elegida entre las sedes de la candidatura de España, Portugal y Marruecos para el Mundial 2030), el listón de abonados superaría los 40.000, una cantidad seguramente hace no mucho impensable.

Otro dato que evidencia también que Anoeta se ha quedado pequeño es que de los 24 encuentros que se han disputado en ejercicio 2022-23, en diez se han agotado las entradas, una cifra que también supone un récord para la Real porque nunca antes se había alcanzado. 

Por tanto, el objetivo es aumentar el aforo en el futuro, para lo que ya existen proyectos en la planta noble de Anoeta sin que este proyecto suponga un operación de gran envergadura (no afectaría a su estructura, sino se readaptarían algunos graderíos y ocupar ciertos espacios vacíos), como ya venimos informando en NOTICIAS DE GIPUZKOA. “La instalación está preparada porque en el proyecto que se aprobó las medidas de seguridad que se aplicaron en las salidas y las evacuaciones (anchos de escaleras, de las puertas...) fueron con la previsión de un estadio para 42.000”, aseguró en su día la arquitecta de la reforma del campo donostiarra, Izaskun Larzabal, en una entrevista a este periódico.

Esto quiere decir que se han superado hasta las previsiones más optimistas de Jokin Aperribay, que, dicho sea de paso, ha cumplido con el objetivo que se marcó de alcanzar los 30.000 socios individuales (los corporativos superan los 4.000) tras la remodelación de Anoeta. Ahora queda por ver cómo transcurre la vía de la candidatura para el Mundial 2030, cuyas candidaturas se harán oficiales durante 2024, porque si esta vía no prosperara, habría que explorar otras alternativas. Pero, en cualquier caso, el proyecto está en manos de los rectores de la institución blanquiazul.

Evolución de los socios

Aunque desde la construcción de Anoeta la Real ha sumado más de 20.000 abonados, su número no siempre ha protagonizado una trayectoria ascendente. Del viejo Atotxa al nuevo estadio, trasvase que tuvo lugar en 1993, se saltó de 16.000 a 19.000 socios. En la década de los 90 el aumento fue progresivo hasta que en 1999, con la clasificación para la Copa de la UEFA, el club alcanzó casi los 27.000 abonados al sumar 3.000. Pero en los años siguientes se experimentó una leve bajada hasta que en la temporada 2002-03, la del subcampeonato liguero, se acercó a los 28.000 abonados. 

Un año después, con el equipo en la Champions, se mantuvo la cifra, pero en 2005 la Real acusó un severo descenso. En 2006, con el incremento del 20% de la cuota, el número se desplomó hasta 22.242, registrándose la mayor bajada en la historia (3.211).

El descenso a Segunda, en 2007, acentuó la bajada de abonados hasta 20.636, aunque tres años más tarde, con el equipo líder y con el ascenso en el horizonte, se dieron de alta 1.575. 

Ya en Primera se unieron otros 4.000 hasta alcanzar la cifra de 25.469. Tras un par de años de ligeros descensos, en 2014, con la Real de nuevo en la Champions, se sumaron al proyecto otros 1.686 seguidores.

Después llegaron cuatro años de bajadas con la pérdida de 3.500 socios. Una sangría que el club no logró cortar (en 2017 la cifra era de 24.788) hasta que en 2018, con parte del estadio remodelado, se animaron 2.613.

Y desde ahí, con el estímulo del nuevo campo de fútbol, todo ha sido un éxito, ya en 2019 se dieron de alta en el club más de 5.000 personas para superar los 34.000 abonados. Y en dos años otros 1.500 más hasta los casi 35.600. La cantidad que antes de la reforma de Anoeta se antojaba como un gran reto y que ahora se ha quedado pequeña con los 38.000 de la actualidad. Más de 40.000 si sumamos los que se han inscrito para darse de alta en cuanto lo permita la Real.

MÁS DE 27.000 CESIONES DE CARNÉS

Con el propósito de facilitar una mayor afluencia de aficionados realistas al estadio de Anoeta y, al mismo tiempo, de “beneficiar a los socios de la Real Sociedad”, tal y como pretende el propio club txuri-urdin, a principios de la recién finalizada campaña se implementó una nueva funcionalidad al carné de abonado. Desde el pasado mes de agosto se dio la posibilidad de ceder el carné al club, además de a familiares y amigos, como se ha venido haciendo tradicionalmente. Según datos facilitados por la Real, en total se han cedido más de 27.000 carnés durante la última temporada (14.000 en concreto al club), de manera que se “han repartido entre nuestros socios más de 168.000 euros”. El partido en el que más cesiones se produjeron fue precisamente contra el Getafe (1.226), que tuvo lugar el pasado 8 de abril, en plena Semana Santa. “Unos datos que sin duda refuerzan la gran novedad respecto a la afición que ha tomado el club este curso”, reconoció al respecto la entidad realista, que anima a sus abonados a seguir haciendo uso de esta medida para tratar de que el recinto de Amara acoja el mayor número de seguidores blanquiazules durante los encuentros del conjunto guipuzcoano.