Mikel Oyarzabal capitán de la real

Real Sociedad | Mikel Oyarzabal: "Hemos conseguido que el equipo juegue siempre a lo que quiere y a lo que le ha traído hasta aquí"

05.02.2021 | 00:28
Real Sociedad | Mikel Oyarzabal: "Hemos conseguido que el equipo juegue siempre a lo que quiere y a lo que le ha traído hasta aquí"

A pocos clubes se les identifica más por la figura de un futbolista como a la Real con Oyarzabal. A sus 23 años ya habla y ejerce como todo un veterano txuri-urdin

donostia Minuto y resultado.

–Creo que en los últimos partidos las cosas no han ido como nosotros queríamos, pero no hay que quitarle valor ni importancia a lo que estamos haciendo. A todo el mundo le gustaría estar mejor de lo que está y siempre quiere más, y eso es bueno porque todo el mundo quiere mejorar, pero hay que ser realistas. Estar sextos en Liga y que se hable de que estamos haciendo las cosas mal, tampoco es. Podíamos estar arriba porque se nos han escapado muchos puntos en partidos en los que hemos hecho las cosas mejor o peor, pero hemos estado ahí y no hemos ganado o no hemos sacado puntos, pero las cosas se están haciendo bien, no solo en el campo sino a nivel de club. Podía ser mejor, pero también peor.

Dos victorias de 17. No existe sensación de crisis...

–Son crisis de resultados, de que no has sumado de tres en tres. Si de esos quince que no has ganado sacas dos al final das un salto en la clasificación y estás un escalón más arriba. El equipo está bien, cada partido compite y lo pelea, y luego es fútbol, hay situaciones en cada partido que pueden ser mejores o peores y creo que el equipo está haciendo las cosas bien en todos los partidos.

El increíble inicio frustra más...

Puede ser, pero es que no hay que tener esa sensación. Nosotros no la tenemos y queremos transmitir que no es bueno tenerla. La sensación del equipo en el campo es muy buena y hacemos las cosas bien, luego otra cosa es que depende de que la pelotita entre los tres palos.

Tanta victoria no era normal.

–Hay que ser realistas y está claro que todo el mundo quiere estar primero y ganar tres títulos, pero no todo es posible. Tener muchos frentes abiertos está bien porque todo el mundo quiere competir y quiere ganar, pero al final de año puede haber sorpresas. Sabemos dónde podemos estar y que vamos a estar peleando por entrar en Europa en la parte de arriba, y si no intentar pelear por entrar en Europa en la parte de abajo. Hay que saber la balanza dónde está.

Los números en casa son malos.

–Extraño porque ves los números y creas las mismas ocasiones en casa que fuera, tienes el balón, al equipo contrario lo tienes sometido, estás creando oportunidades€ Es que el fútbol es así, es que la pelota entre, y un día entrará de rebote y de ahí empezarán a venir. Este es un motivo para aprender, una cosa más para seguir creciendo. El primero vendrá cuando menos lo esperemos y de ahí empezarán a llegar. No creo que tenga nada que ver la falta de público y no puede ser una excusa.

¿Esperaba jugar en una Real con tanto nivel?

– Cuando te imaginas jugar en el primer equipo, no crees ni que vayas a llegar. El nivel que hay ahora es muy alto y lo vemos todos los días. Es importante para el club que gente de mucho nivel y que ha tenido mucho que decir y que hablar en el fútbol haya elegido venir aquí. El club está creciendo y se está plasmando sobre el campo.

Les falta puntería con el nivelazo de delanteros que hay.

–Creo que no es problema de que estemos mejor o peor, sino de que al final puedes encontrarte muy bien y no tener el día. No hay una explicación. Es el momento que ves que la pelota no va a entrar o que hagas lo que hagas la cosa va a ir bien, que es lo que nos pasaba al principio. Todo lo que hacíamos lo metíamos, todo lo que generábamos tenía finalidad... Ahora hacemos mucho y te vas con la sensación de que no has finalizado bien. Si analizas el partido los días siguientes ves que las situaciones son las mismas o más claras que al principio. Va a llegar, es cuestión de que un día se acierte y que poco a poco empiece todo.

Se fue Willian y vino Carlos, con quien ya había jugado.

–Estuve con él en la sub-21. Ya vimos el año pasado en el Granada de lo que era capaz. Es un jugador joven, con proyección, que nos va a aportar mucho dinamismo arriba y vamos a ir descubriendo poco a poco lo buen delantero que es. Es un buen reemplazo para lo que ha sido Willy, que para mí ha sido una gran ayuda dentro y para el club también ha sido importante. Ya se lo he dicho, va a tener un amigo aquí para lo que necesite. El último año quizás ha borrado un poco todo lo que ha hecho. Pero es difícil estar en esa situación. Ha recibido muchos palos. Yo no estoy de acuerdo con la manera en la que actuó, pero entiendo su situación. Yo ya le dije que si hasta el último día que estuviera aquí le veía comprometido no iba a tener nada que reprocharle y así ha sido. Solo tengo palabras de agradecimiento para él, creo que ha dado muchísimo al club. Llegó siendo una persona que no hablaba casi y pasó a ser uno de los pesos del vestuario.

Algunos han llegado a pedir la cabeza de Imanol.

–No le doy importancia porque sé que no tiene sentido. Él mismo ya lo dijo antes del partido contra el AZ que de quince partidos y ganas diez y pareces el rey de Donostia. Todos sabemos lo que hay, lo que es el fútbol, que es resultadista, pero las sensaciones que tenemos nosotros, el club, él con nosotros y gran parte de la afición con él y con nosotros son muy buenas. No creo que haya mejor entrenador posible para la Real que Imanol. Le ves cada día dejándose la piel, llegando el primero, yéndose el último... Hay poco más que decir.

Voy torneo a torneo. ¿En Liga es posible entrar en Champions?

–No sé. Al final hay muchas circunstancias que se pueden dar y no creo que ganemos nada diciendo ahora que sí. El equipo quiere pelear por cosas importantes todos los años y estamos en el buen camino. Hay potencial y estamos haciendo las cosas de forma correcta. Lo importante es saber que tengas a quien tengas delante le puedes hacer frente.

En Europa les aguarda un gordo.

–El último año y medio que llevan ha habido un cambio con respecto a lo que venían haciendo los últimos años. Van segundos y sabemos que están dando un nivel altísimo, pero creo que el equipo no tiene miedo. Obviamente si te toca un equipo menos conocido tienes eso ahí que te dice: tenemos un puntito más para ganar. Pero el equipo no va a cambiar la manera de jugar. Saldrá a hacer el partido que tiene que hacer y creo que es lo importante, que hemos conseguido que el equipo juegue a lo que quiere en todos los partidos.

Habrá oído hablar de Old Trafford.

A mí me pone llegar allí y hacer el partido que tenemos que hacer. Luego el resultado será a o b o c, pero presentarnos allí y tener la personalidad de decir sea donde sea y con quien sea voy a hacer lo que me ha llevado a estar aquí.

Caer en esta Copa les ha podido venir hasta bien...

–El equipo tiene la sensación de que puede competir contra cualquiera y más a partido único y con sorteo puro y duro. Ya se vio el año pasado que el equipo quería luchar por todo y este año teníamos la misma idea. Hemos caído en dos ya, pero el equipo mantiene la idea de seguir peleando por todo lo que sea posible y en Copa nos hubiera gustado seguir. Ante el Betis, en casa hasta el minuto 80, hicimos un partido para ganar, cómodo. Luego en los últimos quince minutos no te pasaron por encima, pero fueron superiores y por eso nos empataron. Creo que nos falta ese punto de madurez, de trabajar más el partido.

El disgusto llegó en la Supercopa.

–Veíamos que éramos capaces de ganar el partido, entonces cuando lo tienes ahí y luego caer como caímos en los penaltis, que es más duro, te duele más. Pero no tanto por perder, sino porque teníamos la sensación de que podíamos hacerles daño, porque estábamos haciendo las cosas bien. Justo o injusto, pasaron ellos y por algo sería. Pero el choque nos vino bien para llevarnos una torta de esas que te va a venir bien para crecer al día siguiente. Te molesta y tardas unos días, pero una vez que pasan esas jornadas de luto nos han venido bien para aprender.

La final de Copa. El Día D.

–Para eso todavía queda mucho. Es un partido importante, está claro, estás a 90 minutos de ganar un título y todo el mundo quiere tener esa sensación, pero de nada nos va a servir estar pensando desde ahora en ese partido si tenemos entre medias equis partidos. Si esos no los ganas, la mitad de los que juegan ahora no lo harán el día 3, y el míster no estará porque es el primero al que señalan. Iremos trabajándolo poco a poco, con la sensación de hacer las cosas bien que es lo que nos va a llevar a estar cerca de ganar. Porque si estos partidos de esos dos meses los llevamos bien es lo que nos va a permitir llegar bien a ese día.

El éxito del Athletic ha multiplicado las malas sensaciones...

–Creo que no. El fútbol es fútbol, está claro que te hubiera gustado estar en su situación. La rivalidad existe, pero el día que te enfrentas a ellos. No hay que darle más vueltas ni desear el mal a nadie en todo momento. Son un equipo más y, oye, chapeau por ellos porque lo hicieron muy bien y fueron capaces de ganar la Supercopa y nosotros no. Eso es así. Nos dolió no ser nosotros, pero no por ser ellos.

El poste repelió el disparo de Januzaj y metió el de Williams...

–Es que eso es el fútbol. Puedes estar acertado y un día haciendo lo mismo tira uno y entra y otro se te escapa. Hay que centrarse más allá de lo que es el resultado. Todo el mundo quiere ganar, pero si no van bien, hay que mirar las cosas que se han hecho de forma positiva que te llevará por el buen camino.

¿Ya ha olvidado el penalti que falló en la tanda? Se le veía agotado...

A mí no me vale la excusa de estar cansado. El portero hizo su trabajo, yo hice el mío, el primero acerté yo y el segundo acertó él. El fútbol es un juego de aciertos y de errores y se trabaja para que tengas más aciertos que errores. Yo sabía que iba a llegar el día, pero fue la sensación de No sé qué he hecho mal o qué hecho diferente. En el momento te duele y te hace sufrir y darle 17 vueltas a la cabeza, pero si te sirve para asimilarlo y para que el día siguiente no cometas el mismo error... Se trata de un aprendizaje que vamos a seguir completando con retos así.

Lo mejor es lanzar pronto otro penalti, como conducir tras un accidente.

–No lo sé. Si me llega al día siguiente igual no lo tiro yo porque estoy cagado. Son las sensaciones del momento. Hasta ahora cuando me ha tocado tenía la certeza de que iba a hacerlo bien y el día de la Supercopa percibía esa sensación. Ahora mismo tengo la misma, pero el día que llegue igual me entra el miedo escénico y no lo puedo lanzar. Pero ahora mismo estoy convencido de que cuando llegue lo voy a volver a meter. Ya se verá.

Verle llorar fue duro para todos...

–Igual que yo había muchos. En ese momento me salió a mí pero todos estábamos igual. Con o sin lágrimas todo el mundo tenía la misma sensación de frustración y de dolor. Está claro que la gente valore y le dé importancia a lo que haces te enorgullece, pero aquí todos estamos por lo mismo, todo el mundo vale igual y lo más importante es que todos somos uno.

Cuando se retiraba, bañado en lágrimas, un periodista le pidió una fotografía y se la sacó.

–Me acuerdo. Está claro que te duele pero tienes que darle la vuelta y en ese instante es lo que me salió. No estaba en mi mejor momento, pero le dije que sí. No por ganar o perder voy a dejar de hacerme fotos.

¿Siente que el fútbol les debe una?

–No lo sé, creo que es un paso importante que hemos dado teniendo la sensación de que podemos pegarnos con cualquiera de tú a tú. Hemos dado un paso que va a venir muy bien al club de cara al futuro. No sé si nos deben una pero el resultado de hacer las cosas bien es que podemos competir contra cualquiera.

¿Le impactó alguna escena?

–No, entre que tuve que ir a atender a la prensa, cuando llegué al vestuario estaba casi solo. Viví el momento conmigo mismo, con los ánimos del míster, de Aperribay y de Olabe, que estaban por ahí y de algún fisio y trabajador. Con distancia, cada uno viviendo su momento a su manera. Pero si soy sincero yo no tengo mal recuerdo de ese día. Está claro que te duele, pero teníamos que tener claro los motivos por los que estábamos ahí. Y fue por el buen año que habíamos hecho y porque habíamos llegado a una final de Copa después de muchos años y porque nos habíamos partido la cara durante 120 minutos contra todo un Barcelona.

Bueno, es mucho más importante la Copa que la Supercopa€

–Bueno, si llegamos a ganar la Supercopa igual la considerábamos más importante€ Si luego perdíamos la Copa, seguro que mucha gente le hubiera dado más relevancia. Al final el resultado siempre marca lo que más importa. Insisto, estoy dolido por lo de aquel día, pero creo que nos ha venido bien para crecer. De las tortas se aprende. Y así va a ser.

Este año ha estado liderando la tabla de máximo goleador€

– A todo el mundo le gusta verse arriba y que las cosas le vayan bien, pero sin darle muchas vueltas. Yo lo que quería era ganar, que el equipo siguiera arriba y ayudar. Si me tocaba meter, pues bien, y se le tocaba a otro, también. Eso lo aprendí el año que menos goles marqué.

¿Se ve luchando algún día por el pichichi?

– No lo sé, la situación es complicada porque hay uno que siempre está un punto por encima. El día que no esté no lo sé, tampoco le voy a dar vueltas porque no me lleva a ningún lado.

Dicen que los momentos tristes refuerzan los vínculos. ¿La Supercopa fortaleció su compromiso con la Real?

– Nada más terminar el partido ya dije que estaba orgulloso de ser de la Real y de estar donde estaba. Y eso que la situación no era la mejor, pero yo tenía claro que nos iba a venir bien. El club está haciendo un gran trabajo en la sombra, que no se ve tanto, en Zubieta y en todos los ámbitos. Cada vez que sube gente del filial da el callo y el míster apuesta por ellos cuando es necesario. La ciudad está contenta con el club y los dos están comprometidos recíprocamente. Es un cúmulo y es un escenario idóneo para seguir creciendo.

Después de ganar un título no se le acabará la ambición en txuri-urdin y se interesará por otras cosas€

–El día que ganas quieres más. Después de haber llegado a una final de Copa, te elimina el Betis como lo hizo y lo sientes como un fracaso; o caes en semifinales de la Supercopa con el Barcelona y piensas vaya mierda. Eso está bien, porque significa que el equipo quiere seguir haciendo las cosas bien y estando arriba compitiendo por todo. Es una buena señal.

¿En la selección percibe el reconocimiento al proyecto de la Real?

–La gente de fuera le da la importancia que tiene a la Real porque está haciendo las cosas bien. No solo en cuanto a juego, que reconocen que es bueno, sino en cuanto a club, a la ciudad y todo lo que le rodea. Eso se refleja en que futbolistas de prestigio y nivel quieren venir a jugar aquí.

¿Cómo era la generación de Aihen, Guevara, Zubeldia y Oyarzabal en juveniles?

–No es normal llegar tantos, pero es para lo que trabajábamos. Era un grupo de gente de diferentes sitios que se juntaron a jugar y terminaron siendo amigos y convencidos en el campo de lo que hacían. El segundo año en División de Honor juvenil, que ganamos la liga, nos sirvió para crecer mucho a todos. El míster, Jon Mikel Arrieta, nos hacía jugar a una cosa que no estábamos tan acostumbrados y que quizá no nos gustaba tanto. Pero descubrimos que también éramos capaces de hacerlo. Jugábamos mucho más replegados, 4-4-2, presionábamos de diferente manera, no teníamos tanto la pelota... Pero nos vino bien, porque con ese otro fútbol también lográbamos hacer daño y conseguíamos resultados. Son fases que te vienen bien para cuando estás en el primer equipo.

¿Le sorprende que Zubeldia tenga una corriente crítica en la afición? Dicen que la prensa le protege...

–No tenía ni idea. La verdad. Los protegidos de la prensa son los que no han jugado al fútbol nunca y no están aquí. Son opiniones y yo las respeto, porque a todos nos caen palos y nos seguirán cayendo cuando compites a este nivel. Pero creo que Igor no está preocupado por eso, le veo tranquilo y más siendo como es él. Todos tenemos claro de que los que estamos aquí somos válidos.

Illarra es un refuerzo enorme.

–Me alegro mucho después de todo el tiempo que ha pasado fuera, de cómo lo ha pasado y de la forma que ha vuelto habla muy bien del trabajo que ha hecho durante este año y medio en el que la gente se olvida de él. Como venían Zubeldia, Guevara, Zubimendi es normal que quede en un segundo plano pero yo quiero destacar el esfuerzo que ha hecho en todo este tiempo en soledad, donde no te gusta, para regresar a ese nivel.

¿Cómo ve a Silva?

–Poco que decir. Solo hay que verle jugar y entrenar. Por algo ha hecho lo que ha hecho y ha estado donde ha estado. Ya he dicho que es importante que elijan a la Real. Yo le veo con mucha hambre todavía de hacer las cosas bien y de seguir consiguiendo cosas y luchando. Ya le hemos visto esa mala leche que tiene que le hace alcanzar esa competitividad, que nos viene tan bien.

¿Pensaba que Merino era tan bueno cuando aterrizó en Donostia?

–Yo ya veía en la selección que era muy bueno, pero no lo puedes comparar con cuando jugaba en el Borussia o en el Newcastle porque no tenía continuidad. El primer año no tuvo mucha suerte con las lesiones y cuando salía no percibía buenas sensaciones con el balón. Todos hemos visto de lo que es capaz.

Siempre defendió que Isak tenía nivelazo€

–Vino de un club holandés con menos nombre y no se le conocía. Desde el primer día vimos sus condiciones y sus capacidades. Es un superdotado por la velocidad que tiene, pero con el balón también es muy bueno. La competencia que va a tener con Carlos les va a ayudar mucho a los dos.

Pocos defienden más a Januzaj que sus propios compañeros€

–Nosotros sabemos de lo que es capaz, el jugador que es y las capacidades que tiene, pero le falta esa regularidad y esa continuidad que no ha llegado a alcanzar todavía. Yo se lo he dicho muchas veces y él está de acuerdo y quiere, pero por una cosa o por otra hay momentos en los que no consigue ofrecer su mejor nivel. El día que alcance esa regularidad, se sienta bien consigo mismo, no tenga lesiones, no se sienta dolorido por lo que sea, va a ser un jugador que nos dará muchísimo, porque ya nos lo ofrece a veces sin estar al 100%.

¿Qué escalera le falta por subir a Oyarzabal?

–Cada año hay una nueva y yo quiero seguir dando pasos. Está claro que nadie es perfecto y que todo el mundo comete errores porque no puede estar perfecto los 365 días del año. Pero yo quiero acercarme a lograrlo. Eso pasa por seguir trabajando en Zubieta, dándolo todo a diario.

¡Este año hasta se ha lesionado! Menuda 'decepción'...

Soy humano. A todos nos puede tocar, pero en estos últimos años había tenido la fortuna de librarme. Todos somos iguales y así me sirve para conocerme más a mí mismo. Este año hay que entenderlo por las circunstancias, pero esto no se puede aceptar como una referencia normal. Ha pasado algo muy excepcional, que esperamos que se solucione y se vaya, si se tiene que repetir esta escenario con partidos cada tres días no es viable. No hay más que ver lo que ha aumentado el número de lesiones. Han dado prioridad al fútbol, pero hay que pensar antes en los jugadores que son los que lo hacen posible.

No me diga que a pesar de eso no se ha enfadado con algún cambio esta misma temporada€

–Pues claro que sí, yo lo que quiero es jugar siempre. Es el momento, pero tienes que pensar que entra un compañero que probablemente está teniendo muchos minutos que tú, para animarle y apoyarle.

Poco a poco llega a ser uno de los veteranos. ¿Ya gruñe menos?

–Por mucho que sea más maduro no voy a dejar de gruñir. Eso va en mi personalidad, en mí. Portu gruñe más que yo. Cada uno tiene esa personalidad que le va a hacer ser así siempre.

¿El club le ha llamado para renovar este año (acaba en 2024)?

–Ni me han llamado ni espero la llamada. Estoy tranquilo por mi parte. No pienso forzar nada, estoy muy a gusto, me siento querido y valorado por mis compañeros, por la gente, por el presi, por Olabe€ Para mí eso es muy importante. Tranquilidad.

¿El año 2020 le ha pegado duro en lo personal?

–Gente cercana sí lo ha pasado mal, pero es un proceso de la vida y nos va a venir bien para aprender y para ser conscientes de que el ritmo que llevábamos antes tampoco era normal. Estábamos sobreexplotando todo. A nadie le gusta sentirse inmovilizado ni cambiar todo en su rutina. Es un año para ver todo con otras gafas. Ojalá se acabe pronto todo para poder volver a la normalidad.

Eurocopa y los Juegos€ ¡Más partidos!

–Me ilusiona todo. Pero también jugar este domingo en Anoeta y ponerme el escudo txuri-urdin para entrenar. Voy a intentar jugar cada semana para estar listo si me llaman. Lo que más ilusión me genera ahora es el duelo ante el Cádiz.

Pocos clubes se identifican más por un jugador como la Real con su figura.

– Bueno, lo asumes con naturalidad. A la gente le pareces importante porque le ofreces la sensación de ser una persona normal, cercana, que haces las mismas cosas que el resto, que te puede ver en el día a día tomando un café o comiendo un bocata con los de su cuadrilla, o en la playa dando un paseo. Acompañado o solo. Nos ha tocado ser futbolistas, por lo que tenemos más medios, pero nos gusta hacer cosas normales, como al resto, con su gente y su familia. Que te consideren un referente es porque te ven viviendo igual que ellos y porque comprueban que problemas como la pandemia nos afecta a todos por igual.

¿Qué firma a día de hoy?

–Nada, lo que tenga que venir, vendrá y será. Ganar la final de Copa nos gustaría a todos y acabar la Liga arriba, pero con la conciencia tranquila por haber hecho lo que tenías que hacer en todo momento.

"¿Eurocopa o Juegos? A mí me ilusiona todo, pero lo que más ahora, entrenar con el escudo de la Real y jugar este domingo ante el Cádiz"

"No me han dicho nada y no espero la llamada para renovar; no pienso forzar nada, estoy muy a gusto, y me siento querido y valorado"

"No hay un mejor técnico para la Real que Imanol; las sensaciones que tenemos con él nosotros, el club y la afición son muy buenas"

"En el momento sí que me ha molestado que me cambien alguna vez, pero entiendo que entra un compañero que juega menos veces que yo"