Desde que anunció que Oriamendi 2010 dejaría de gestionar el remonte profesional en 2027, Jose Mari Barrenetxea está volcado en encontrar una solución para que esta modalidad siga viva en Gipuzkoa.
Oriamendi 2010 ha decidido finalizar su actividad en diciembre del próximo año.
Sí, el último ejercicio va a ser el 2026. Se lo comunicamos a los pelotaris el 11 de noviembre. A finales de 2024, ya habíamos barajado la posibilidad de que 2025 y 2026 fuesen los últimos años que mantuviésemos la modalidad desde Oriamendi. Estos años hemos tenido una buena ayuda por parte de la Diputación y del Gobierno Vasco, y de espónsores como Orona, Sukia, Volvo, Papelera Zicuñaga y algunos más. No nos parecía correcto decir que a finales de 2026 nos íbamos sin avisar, y la idea fue comentarlo con todos. Porque el objetivo es que Oriamendi deje de gestionar el remonte, pero que el remonte se mantenga. Hablamos con el Gobierno Vasco, con Gorka Iturriaga –el director de Actividad Física y Deporte–, para ver cuál podía ser la fórmula para que la modalidad siga viva, porque Oriamendi es una SL –sociedad limitada–. En Oriamendi estoy yo solo como socio. Voy a cumplir 68 años el mes que viene y me jubilo. Además, esto se ha precipitado porque en agosto tuve un infarto, estoy bastante medicado y tengo que estar a otras cosas. De aquí a finales de 2026, nuestro objetivo es ver cómo sigue funcionando el remonte. A mí me gustaría que esto siguiese y, en vez de venir de administrador, venir como espectador, con mucha más tranquilidad, y pasar unas buenas tardes viendo remonte.
Oriamendi gestionaba el remonte profesional desde 2010...
Vamos a hacer 16 años gestionando esto y hemos conseguido mantenerlo. En 2020, cuando vino la pandemia, estuvimos a punto de decir “Se acabó”, pero en ese momento, ETB, a través de Joseba Urkiola –director de Deportes de la entidad–, que planteó el programa Erremontari, y de las ayudas de las instituciones, pudimos continuar. También te das cuenta de que cuando tienes esta edad siempre tiras a lo tradicional. Cuando plantearon los partidos a sets de quince, el primero que se echó las manos a la cabeza fui yo. Ahora estoy viendo que son mucho más interesantes los partidos a sets de quince, pero no fue una idea nuestra. Con cuestiones como la publicidad, te das cuenta de que tiene que entrar gente joven que traiga ideas nuevas. El que tiene ideas a veces acierta y otras falla. El que no tiene ideas, en este caso yo, falla seguro. Lo lógico es dar paso a alguien.
“El objetivo es que Oriamendi deje de gestionar el remonte, pero que el remonte se mantenga después de 2026”
¿Hay alguna posibilidad de que continúe Oriamendi?
Oriamendi no va a seguir. Es una SL que es titular de esta finca y que lleva la gestión del frontón. Yo me voy a retirar. Mi posición aquí ha sido la de administrador, sin cobrar un euro y metiendo tropecientas horas, y otro en esa posición no va a venir, porque esto no es rentable. Que la administración dé un dinero para pagar al que esté en la oficina en vez de para mantener la modalidad es complicado de explicar. Creo que el tiempo de Oriamendi ha terminado. Si viene alguno y nos dice que nos compra el frontón, encantados, pero no creo que vaya a venir.
Sin Oriamendi, ¿cree que es posible que el remonte desaparezca de Gipuzkoa?
–No. Cuando en 2020 entró la televisión, le dio al remonte un empujón importante en cuanto a visualización y ha hecho que esté vivo. El remonte de 2026 no es el remonte de 2010. Entonces prácticamente estaba desapareciendo. Desapareció la apuesta, la gente que venía era muy mayor, no se veía en televisión... Ahora está mucho más integrado en la sociedad que mira al deporte, y creo que eso es un elemento importante para seguir adelante. Y los políticos también ven eso y dicen “A ver quién cierra esto”.
¿Cómo ve ese relevo a su empresa?
–Hemos hecho alguna reunión en el Gobierno Vasco y con algunos agentes más. Nos han dicho que van a hacer lo posible para que la modalidad se mantenga, y eso supone una aportación económica. En situaciones difíciles, si no tienes ingresos suficientes por las entradas, las apuestas o los patrocinadores, tiene que haber aportaciones de la administración. Bajo mi punto de vista, la administración tiene que apoyar esto, mantenerlo en situaciones difíciles, y si en algún momento puntual se encuentra una vía de ingresos para mantener la modalidad y a los pelotaris con unos salarios razonables, hay que ir en esa línea. Cuando hablo de salarios razonables no digo que tengan que vivir del remonte, porque los 23 pelotaris de Oriamendi trabajan o estudian.
“En cuestiones como la publicidad, te das cuenta de que tiene que entrar gente joven que traiga ideas nuevas”
Si se necesitan ayudas económicas, es porque la actividad es deficitaria, lo que dificulta que haya empresas interesadas en ese relevo.
–Sí, claramente deficitaria. Sin el Gobierno Vasco ni la Diputación, en 2020 ya nos vamos a casa. Nos hemos mantenido en gran parte por la administración. Luego, con la ilusión que tienes cuando ves que te apoyan, dices “A ver si hacemos algún esfuerzo más y le damos la vuelta”. Cuando preguntan si no va a haber ningún otro Oriamendi, yo creo que no, porque cuando lees los números de Oriamendi y quitas las partidas de la administración, esto es ruinoso total.
Y eso que Oriamendi, además, tiene otras fuentes de ingresos al margen del remonte.
–Oriamendi es titular del frontón y de la parcela de su entorno, los aparcamientos, los cargadores de Tesla, el restaurante y el parking de la autoescuela Otamendi. Nos hemos puesto una venda en los ojos y lo hemos aportado todo al remonte. No tiene sentido, pero lo hemos hecho así por mantener la modalidad. Con todo eso, si no tienes la ayuda de la administración, no aguantas ni un mes.
¿Cuál cree que sería la fórmula adecuada para seguir con la actividad del remonte?
–El relevo de Galarreta como sociedad limitada es complicado, y es complicado sacar un rendimiento del frontón. Tiene que venir alguien al que le guste mucho el remonte y esté dispuesto a meter horas para mantener la modalidad, y que con los ingresos de la administración y los espónsores, pueda dar x festivales. Tendría que venir una estructura sin ánimo de lucro; una fundación o una asociación con representantes del Gobierno Vasco y de la Diputación, que son los que van a poner dinero para que eso funcione. Y creo que hay que pensar a largo plazo, a cinco o seis años. Al principio los números no van a salir y tiene que haber una aportación por parte de la administración importante, entre comillas, porque para otros deportes las aportaciones son millonarias, es otro mundo. Hay que darle tiempo. Decía que no veía una SL porque, en la pelota, las SL no tienen ningún sentido desde que desapareció la apuesta ni en la pala, ni en la cesta, ni el remonte. Con la apuesta desaparece la entrada, porque la gente venía a ver los partidos cuanto tenía la afición de jugar unos euros. Cuando la apuesta se traslada al móvil, genera otro tipo de gente que apuesta y que no llega al frontón. Veo que el grupo de remontistas está a gusto jugando a remonte, pero no está pensando en gestionar la modalidad. Me llevaría una grata sorpresa si fuese al contrario.
“Cuando lees los números de Oriamendi y quitas las partidas de la administración, esto es ruinoso total”
Las instituciones, por tanto, parecen dispuestas a arrimar el hombro.
–Sí. Así nos lo han dicho desde el Gobierno Vasco y la Diputación. En Diputación hemos hablado con Azahara Domínguez –diputada de Movilidad, Turismo y Ordenación del Territorio– y nos ha dicho que están para ayudar. Gorka Iturriaga nos ha dicho lo mismo, y que tenemos que pensar en la fórmula. Pero es muy positivo que las instituciones digan “Estamos para ayudar”. Lo que nos falta es crear un proyecto bien pensado a cinco años. La televisión y las federaciones también están dispuestos a ayudar, y hemos estado con distintos partidos políticos, y todos están en que hay que mantener la modalidad.
En Navarra existe otra empresa promotora del remonte. ¿Se han puesto en contacto con Oriamendi?
–No me gusta hablar mal de nadie, pero no puedo hablar bien de ellos. Desde 2010 que entramos, hicimos dos o tres reuniones con ellos y no cumplieron nada de lo que dijeron. Nos dimos cuenta de que había dos grupos pensando en el remonte. Unos, pensando en mantener la modalidad, y otros en cómo vivir de la modalidad. Cada uno que haga su camino.
Oriamendi no solo ha ofrecido festivales en Galarreta...
–Creo que Galarreta debe ser el punto principal del remonte, pero que tengamos que salir a 25-30 pueblos con el campeonato Erremontari Herriz Herri, a frontón corto, y que se haga algún campeonato en frontones largos de Gipuzkoa, Navarra o Bizkaia, y que en vez de jugar todo el campeonato de parejas en Galarreta, que se pueda jugar en Hondarribia, en Zumaia, en Azpeitia, en Andoain, o en Bizkaia y en el Euskal. Eso sí, el frontón corto es remonte, pero es otra modalidad. Cuando vas a un frontón largo te impresiona la velocidad de los pelotazos. El juego de verdad y los pelotazos brillantes se dan en frontón largo. Intentar traer público de continuo a Galarreta es una vía agotada, y el remonte tiene que ir a distintos frontones, abrirse por Gipuzkoa, Navarra y Bizkaia. Las tres salidas que hemos tenido este año a pueblos de Bizkaia han sido muy buenas, con muy buena acogida y también hemos estado en Altsasua e Iruñea. En la mano tenemos ejemplos. En el Campeonato de Parejas hay unos 20 festivales, cuatro partidos cada fin de semana, y recorre la mitad de los pueblos de Euskal Herria. En la cesta hay una fórmula parecida, y para el remonte, esa vía es razonable.
Una plantilla con 23 pelotaris
Oriamendi 2010 cuenta actualmente con un cuadro de 23 pelotaris y, además, hay otras seis personas dadas de alta en la empresa, que son “un cestero, un pelotero y una pelotera –el que hace las pelotas y quien cose los cueros–, un intendente, un preparador físico y un administrativo”. El responsable de la entidad, Jose Mari Barrenetxea, explica que cuando hay festival también “se da de alta para ese día a otros seis trabajadores –dos personas en la barra de la primera planta, dos en la de la segunda, otra en el mostrador de apuestas y otra en taquilla–”.
De media, cada remontista supone para la empresa “unos 10.000 euros”, aparte de la Seguridad Social. Los pelotaris “hacen una modalidad que les gusta y además se llevan un dinero a casa, es una ayuda, pero tienen que tener un trabajo. Los partidos son viernes, sábados y domingos, cuando han acabado las jornadas”. “Hasta 2020 jugábamos los jueves a la tarde. Me da mucha pena no seguir jugando ese día porque los jueves de Galarreta eran especiales, pero no podemos contar con los remontistas por temas laborales”.
Oriamendi suele programar cada año entre 60 y 70 festivales, 22 de los cuales se emiten por ETB “en directo o falso directo” y, “lógicamente es mucho más fácil vender publicidad cuando el pelotari sale en televisión. El nombre del anunciante puede llegar a unas 20.000 personas con una cuota de audiencia baja”.
Los campeonatos para 2026 ya están definidos: “Para este año que viene haremos el Masters, que jugarán los ocho primeros clasificados del campeonato individual de este año; el campeonato Berria en marzo; el torneo Erremontari-Sagardo Txapelketa –los dos juntos–; el Summer Season de verano, donde se intercambian de posición delanteros y zagueros; el torneo de Zarautz; el campeonato individual, que acabará a finales de septiembre; el torneo de Azpeitia –en octubre y noviembre–, y a finales de octubre empezará el Campeonato de Parejas, que termina a finales de año”.
¿El remonte podría sobrevivir sin remonte profesional, de manera amateur?
–Todavía falta un paso para llegar ahí. Siendo estrictamente amateur, si hubiese más sitios donde se jugase, y se compitiera con otros países, podría funcionar, con alguna ayudita, pero el remonte se ciñe a Gipuzkoa y Navarra, y hay que tener alguna cosa más. Los remontistas tienen que tener al año cuatro o seis torneos, y que puedan participar en dos o tres. Además, tenemos un cestero, dos peloteros, un monitor de remonte y un preparador físico. Si se cierra esto, todo eso se paraliza. Por eso también quería avisar con antelación, para que alguien pueda coger la estructura.
“Es muy positivo que las instituciones digan que están para ayudar. Hace falta un proyecto bien pensado a cinco años”
Personalmente, lleva usted toda su ida en el frontón, primero en la cancha como remontista y luego en los despachos. ¿Cómo está viviendo esta situación?
–Desde el punto de vista de mi salud, está claro que lo tengo que dejar, que tengo que pensar en la familia y tranquilizarlos. Desde otro punto de vista, vine aquí por primera vez en 1976. El primer entrenamiento que hice fue, con 18 años, con José María Garciarena e Imanol Mujika, no se me olvidará nunca. Ahora voy a cumplir 68 dando vueltas por aquí, y para mí todo este tiempo ha sido una gozada. Yo he trabajado toda la vida, pero he podido disfrutar del remonte como pelotari, como aficionado y ahora en la gestión para mantener la modalidad. Lo volvería a firmar. ¿A finales de 2026 vamos a cerrar la puerta o va a seguir habiendo remonte? Si pasa esto último, habré sido un eslabón más en la cadena del remonte, de 2010 a 2026, y si ha servido para que continúen otros, estaré encantado.
¿Es optimista con respecto al futuro del remonte en Gipuzkoa?
–Quiero ser optimista. He visto a las instituciones dispuestas a ayudar. Tenemos que buscar una fórmula y estructurar el proyecto a largo plazo, y ver quién tira del carro y quién pone la pasta, que son dos puntos muy importantes, y demostrar que todo el dinero que entre aquí es para mantener la modalidad, pagar a los pelotaris y a la gente que trabaja, que no sea un negocio. Tenemos una modalidad muy espectacular. No debemos dejar que pare. Soy bastante más optimista que hace unos días.