Editorial

Una oportunidad para el país

08.10.2020 | 00:14

Los fondos europeos para superar la crisis del covid y relanzar la nueva economía obligan a acertar en la selección de los proyectos que Euskadi enviará a Bruselas, desde el equilibrio territorial y la perspectiva de país

Todas las instituciones concernidas por las ayudas de la Unión Europea a la reconstrucción del roto causado por el coronavirus y al relanzamiento de una nueva economía se encuentran elaborando sus listas con proyectos prioritariamente alineados con esos objetivos, tanto desde el sector público como desde el privado. Según aprobó la Unión Europea, los fondos bautizados con el nombre de Next Generation EU se van a articular sobre tres ejes: instrumentos para apoyar los esfuerzos de los Estados miembros por recuperarse, reparar los daños y salir reforzados de la crisis; medidas para impulsar la inversión privada y apoyar a las empresas en dificultades; y refuerzo de los programas clave de la UE para extraer las enseñanzas de la crisis, hacer que el mercado único sea más fuerte y resiliente, y acelerar la doble transición ecológica y digital. Estos son los tres pilares que sostienen el plan de reconstrucción pero su ejecución aún se negocia en Bruselas y con toda seguridad pondrá a prueba el rigor y la exhaustividad de todas las administraciones a la hora de elaborar y seleccionar sus planes e iniciativas, de forma que se ajusten al máximo con los requisitos y objetivos que promueve el equipo liderado por Ursula Von der Leyen. En ese empeño, la Diputación de Gipuzkoa dio a conocer ayer una primera lista consistente en 31 iniciativas por valor de 1.020 millones de euros. En ella, destacan los proyectos estratégicos de Etorkizuna Eraikiz como Adinberri (envejecimiento activo y silver economy), Naturklima (cambio climático) y, especialmente, Mubil, el centro que impulsará la movilidad eléctrica y el almacenamiento de energía, una infraestructura que ya está lanzada. Se trata de un catálogo todavía provisional y que aumentará con la incorporación de las propuestas que lleguen del tejido económico del territorio, actor fundamental como palanca de cambio de la economía guipuzcoana en esa transición que la crisis va a acelerar. Por acuerdo del Gobierno Vasco y las tres diputaciones, será una secretaría técnica dependiente del Departamento de Hacienda la que se encargará de valorar y seleccionar la lista que Euskadi enviará a Bruselas y que, como recalcó ayer la portavoz foral, Eider Mendoza, ofrece una oportunidad que no se puede desperdiciar para que Gipuzkoa y Euskadi salgan de la crisis en las mejores condiciones posibles. Oportunidad que pasa por actuar con equilibrio territorial y visión de país.