Editorial

Un Gobierno sólido

06.09.2020 | 00:35

La estructura y el perfil del nuevo Ejecutivo de Urkullu, que combina el alto peso político y la capacidad de gestión de los consejeros, se antoja acorde con los duros retos que debe afrontar

La jura del cargo como lehendakari por parte de Iñigo Urkullu durante el solemne y –pese a todas las medidas de seguridad puestas en marcha debido a la pandemia de covid-19 emotivo acto de ayer en Gernika dio paso a la publicación de la composición del nuevo Gobierno Vasco para esta nueva etapa de "años duros" en la que el Ejecutivo deberá, fundamentalmente, gestionar la grave crisis económica, reforzar la sanidad y el resto de servicios públicos y abordar la necesaria reconstrucción. Las personas elegidas para formar parte del equipo que liderará Urkullu, su perfil personal, profesional y político y la estructura de las distintas áreas que lo configuran con prácticamente la mitad de nuevas incorporaciones afianzan la solidez del Gobierno en todos sus aspectos. Las dos nuevas vicelehendakaritzas bajo el liderazgo de dos pesos pesados de cada uno de los partidos que conforman la coalición como Josu Erkoreka (PNV) –que asume también la cartera de Seguridad– y de Idoia Mendia (PSE) –con Trabajo y Empleo–, unidos a la continuidad de Arantxa Tapia, Pedro Azpiazu, Bingen Zupiria, Beatriz Artolazabal e Iñaki Arriola refuerzan sin duda, además de su probada capacidad de gestión, el peso político del Ejecutivo. Además, la incorporación de nuevos rostros como Jokin Bildarratz, Gotzone Sagardui, Olatz Garamendi y Javier Hurtado, que combinan la alta cualificación profesional con el perfil político, consolidan, en principio, la capacidad y robustez que se antojan necesarias para afrontar tiempos convulsos. Este doble equilibrio entre el perfil político en un gobierno de coalición con la gestión ya contrastada, principalmente de los consejeros que repiten al frente de las carteras económicas y que llevaron a cabo el proceso que permitió cumplir, justo antes de la pandemia, los objetivos de empleo y crecimiento del país, responde a los grandes retos que Euskadi debe afrontar en los próximos meses y años. Todo ello en consonancia con el contenido del programa de actuación firmado entre PNV y PSE y las líneas maestras marcadas por el propio lehendakari en su discurso y en sus intervenciones durante el pleno de investidura, dirigidos a que Euskadi "salga adelante". Unos retos que requerirán no solo la buena dirección de los respectivos departamentos sino liderar también la cooperación interinstitucional y el diálogo para la búsqueda de consensos con todos los sectores y agentes del país.