-"Los partidos hay que jugarlos y este año los franceses lo van a tener difícil incluso frente a Escocia, visto lo visto -corta El piedra-, solo los ingleses han sacado su espíritu de lucha y están basándose en los principios fundamentales del rugby para ganar cada partido".
- "Pero no acaba de ser el suyo un juego bonito sino que han retrocedido a lo que hacían siempre antes", -protesta -El madera-.
-Para ganar, para ganar. Los partidos hay que jugarlos y ganarlos...
Como esta, todos los aficionados estaremos teniendo conversaciones similares en medio de un Torneo de las VI Naciones que está ofreciendo las más enconadas disputas y que está provocando un cambio de verdad en la clasificación de los mejores equipos que establece permanentemente la IRB.
El rugby disputa todos los años dos competiciones, una en cada hemisferio, que han adquirido el carácter de oficiales y que, sin embargo, se combinan con los llamados tests de primavera y otoño para establecer la clasificación de la IRB que a su vez repercute tanto en cada Campeonato Mundial como en la organización y participación en tales tests, provocando un eterno bucle.
A medio torneo, ha quedado en entredicho esta forma de proceder de la IRB que, después de los Tests de otoño, fijó los grupos del Campeonato del Mundo en 2015.