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Más moral

que el Alcoyano -se suele decir por aquí-. Pero hay un ejemplo de moral en el rugby muy cerca: Stade Montois. El equipo de Mont de Marsan, capital administrativa de las Landas, acaba de obtener su primera victoria en el Top 14 en la jornada 11ª frente al Racing Metro. En la clasificación sigue yendo el último, descolgado de sus dos predecesores que han ganado tres partidos.

Mont de Marsan es una pequeña ciudad provincial que es conocida para muchos vascos por su ambiente taurino en sus fiestas de la Magdalena y un reconocido festival flamenco, pero en el mundo de rugby su nombre viene ligado a este equipo y a los legendarios hermanos Boniface. Además, estas últimas temporadas ha hecho su pretemporada por la capital administrativa de Euskadi y desde hace años ha mantenido relaciones más o menos amistosas con varios clubes de Gipuzkoa.

Recién ascendido y contando con el presupuesto más humilde de la competición, su puesto tiene cierta lógica. Por azares de mi vida personal he visto varios partidos de los que ha perdido sin siquiera arrancar un punto bonus defensivo -solo dos en los diez encuentros primeros- y este equipo tan alcoyano me ha enganchado con su ejemplo.

Su entrega hasta la extenuación, su fidelidad a un juego abierto propio con independencia del contrario, sus destellos de calidad en sus jugadores de referencia... solo les han llevado a ganar una vez, y no evitarán que cojan el ascensor en sentido descendente al final del curso, pero a sus seguidores y nostálgicos del rugby de otros tiempos ya nos ha bastado.