El acatamiento
La Diputación ha reescrito la orden foral que regula el deporte escolar, para así acatar las exigencias judiciales emanadas desde la fatídica sentencia de enero de 2025
Nos informó anteayer este diario de que la Diputación ha reescrito la orden foral que regula el deporte escolar, para así acatar las exigencias judiciales emanadas desde la fatídica sentencia de enero de 2025. No podía ser de otra manera. Pero el respeto y la supeditación al mandato del TSJPV no deben ser confundidas con la reverencia, por lo que parece necesario que tanto desde la institución como desde las estructuras de este modelo que hasta ahora ha sido enormemente exitoso se continúe con la batalla pedagógica, ideológica –que lo es– y cultural, para minimizar la sacudida de tamaña insensatez.
Con las lógicas modificaciones y adaptaciones, el modelo en cuestión ha sido gestionado durante décadas por casi todos los partidos del arco parlamentario, muestra inequívoca del amplio consenso existente en torno al asunto, aunque con razonables matices. Para ello ha sido imprescindible contar en los pueblos con un magnífico engranaje que hacía que todo funcionara bien. En el camino ha habido oposición, proveniente sobre todo del fútbol, pero saldada con negociaciones que no siempre eran sencillas. La presión provenía también de padres (que no madres) ansiosos de que sus hijos (que no hijas) triunfaran cuanto antes en el mal llamado deporte rey. Y que por ello exigían que compitieran a todas horas, a cualquier edad, en cualquier lugar.
Sin embargo, paradójicamente, la sentencia que ha desencadenado todo lo fue en torno a dos niñas y el baloncesto. Nos cuentan que su impacto ya se ha empezado a notar. Iñaki Ugarteburu calificó en este diario como “milagro” todo lo que se ha conseguido en el territorio durante estas décadas gracias a Multikirola, con cifras absolutas y relativas que han situado al deporte guipuzcoano, también al fútbol, con muchos cuerpos de ventaja sobre todo el entorno. No solo el entorno. Esperemos que gracias al tejido construido por tanta gente sigamos siendo punteros. A pesar de un TSJPV al que cada vez entendemos menos. Pero esa es otra historia.
