Algún día se estudiará el modo del PP de Madrid de afrontar los casos poco edificantes que le afectan. Lo mismo el jefe de gabinete de Díaz Ayuso te miente a la cara para que el consorte de la lideresa parezca Teresa de Calcuta hasta cuando defrauda -presuntamente, aún-, que filtran los correos de la excompañera de partido que denuncia por acoso a uno de sus alcaldes favoritos.
Tanta soberbia se vuelve a veces contra uno. En el caso del primer edil de Móstoles, quien pretendía desacreditar a la exconcejala denunciante filtrando sus mensajes dirigidos a Ayuso, ha difundido un retrato de la esencia del machismo endógeno.
El alcalde de Móstoles iniciará acciones legales contra la exconcejala que le acusa de acoso
Resumo: reunida con el secretario general de su partido en Madrid, Alfonso Serrano, y su vicesecretaria, Ana Millán, ambos admiten que les ha relatado un acoso “de manual”, pero ambos coinciden en aclararle su situación: “Tienes que protegerte a ti y protegerte es no hacer nada”, dice Millán; “una denuncia pública o judicial te afectaría a ti”, remata Serrano. Es decir, que te calles por tu bien, compañera.
Así que, cuando anoche salieron a cerrar la campaña electoral del candidato del PP en Aragón, Jorge Azcón, el polemista alicantino Vito Quiles y el dúo musical valenciano Meconios -que alardea en sus canciones de ser machista, pero también buen español, que en su imaginario es lo mismo y justifica insultar a la progresía- era un manifiesto sobre diversidad pluricultural del Estado.
Esperar también le espera Vox en Extremadura, como lo hizo en Valencia y lo hará en Aragón. Siguen sin acordar la investidura de María Guardiola porque la coalición de gobierno debe esperar a que los maños pasen por las urnas, no lleguen a pensar que votan lo mismo en dos papeletas. La calidad ética de los de Abascal la mostró ayer Óscar Fernández Calle, su virrey extremeño, al proclamar que mejor es no cogerle el teléfono a Pedro Sánchez ni para coordinarse frente a la borrasca Leonardo. Luego mostró solidaridad a los afectados.