Las autoridades estadounidenses han informado este lunes de que seis pasajeros han muerto en el accidente de un avión privado que se estrelló en la víspera poco después del despegue en el aeropuerto de Bangor, en el estado estadounidense de Maine.
"Según los datos del vuelo, había seis personas a bordo. Ninguna persona involucrada en el incidente ha sido trasladada al hospital, y se presumen que todos los pasajeros del vuelo fallecieron. La identidad de las personas a bordo no se ha hecho pública por el momento, a la espera de su identificación", reza un comunicado del aeropuerto de Bangor remitido a Europa Press.
Aeropuerto cerrado y vuelos cancelados
Asimismo, ha indicado que el aeropuerto "permanece cerrado en este momento", por lo que hay "numerosas cancelaciones y desvíos de vuelos". "Se recomienda a los pasajeros que se comuniquen con sus aerolíneas para obtener información sobre las repercusiones en sus planes de viaje", ha agregado.
La aeronave privada, un Bombardier Challenger 600, se siniestró por circunstancias desconocidas en la operación de despegue sobre las 19.45 horas (hora local) del domingo, posteriormente quedó boca abajo y se incendió.
Discrepancia en el balance y malas condiciones meteorológicas
Previamente, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) proporcionó a medios estadounidenses un balance de víctimas mortales de siete personas, mientras que una octava se encontraba gravemente herida.
Sin embargo, en declaraciones a la cadena de televisión CNN ha remitido al nuevo balance del aeropuerto, sin aclarar la discrepancia de las cifras. El accidente ha tenido lugar mientras una fuerte tormenta de nieve afecta al noreste del país. Las temperaturas eran negativas en Maine y una ligera nevada redujo la visibilidad.