Donostia | Aparece una ardilla de Indochina en Ulia

Parkea Bizirik alerta del riesgo de liberar especies exóticas en nuestros montes

15.12.2020 | 17:02
La ardilla de Indochina fotografiada en Ulia el día 13.

Una ardilla de Indochina ha aparecido en Ulia. Más allá de lo curioso y exótico de la noticia, sin embargo, la asociación naturalista Parkea Bizirik-Kukulunbera advierte del riesgo que puede acarrear liberar especies exóticas en nuestro entorno, ya que puede implicar consecuencias para la flora y los animales autóctonos. La ardilla de Indochina está en el listado de las peores especies invasoras de Europa.

La ardilla en cuestión fue vista el pasado domingo, día 13, en las inmediaciones del albergue de Ulia, y se acercó a paseantes y visitantes. El egiatarra Rafa Irastorza la fotografió cuando se acercó "sin miedo" para comer de su mano y Parkea Bizirik ha difundido sus imágenes tras constatar que no había citas de la presencia de este animal en nuestro entorno, por lo que las instantáneas "han sorprendido a propios y extraños". La asociación explica que reenvió las imágenes a otras agrupaciones naturalistas de Gipuzkoa hasta que la Asociación Itsas Enara la identificó como ardilla de Indochina (Callosciurus finlaysonii).

Según la descripción de la asociación, es una ardilla de tamaño similar a la roja (Sciurus vulgaris) que habita en nuestro entorno, y que es habitual en Indochina, en países como Birmania, Tailandia, Laos, Camboya, en el delta del Mekong (Vietnam) y en Singapur. Parkea Bizirik añade que la especie sí llegó en su momento a Italia, donde se pueden encontrar ejemplares tanto en la zona del norte como en el sur del país.

De momento, se desconoce cómo ha llegado el animal a Donostia, aunque la asociación advierte de que la liberación de mascotas o la introducción de especies exóticas en la Naturaleza "es una gran amenaza para el ya delicado equilibrio de los ecosistemas" y que puede tener consecuencias, que pueden llegar a acarrear extinciones de especies de flora y fauna autóctonas, en su mayoría protegidas por la ley.

"El monte Ulia ya tiene su propia ardilla autóctona, la ardilla roja. Acostumbra a recolectar frutos y enterrarlos en pequeños hoyos que excava en la tierra para su mejor conservación. Algunos de estos hoyos son posteriormente olvidados; entonces, los frutos germinan y la ardilla colabora con la reforestación de los ecosistemas y la dispersión de especies vegetales", explica la asociación naturalista.

En cambio, la ardilla de Indochina está catalogada por el Ministerio de Transición Ecológica en el listado de las "peores especies alóctonas invasoras que amenazan la biodiversidad en Europa". La asociación recuerda, por ejemplo, que la introducción de la ardilla gris americana en Irlanda y Reino Unido, más corpulenta y dominante, está provocando la disminución de las poblaciones autóctonas de ardilla roja.

Las asociaciones naturalistas agrupadas en Naturkon acudirán a los departamentos de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa y del Gobierno Vasco con las imágenes del animal.