“Cuando me anunciaron que iba a ser Tambor de Oro entré en shock y después sentí mucho respeto”
“Decidí cantar en la Izada para devolver a todo Donostia algo de lo que he recibido”
Son días de efervescencia en una ciudad que se prepara para la fiesta de su patrón y, especialmente, para el Tambor de Oro, el tenor donostiarra Xabier Anduaga, que se muestra emocionado con el reconocimiento.
Relacionadas
¿Cómo y cuándo recibió la noticias de que iba a ser Tambor de Oro?
A mí me llamó el alcalde cuando se tomó la decisión. Eran, más o menos, las 13.00 horas. Me dijo que habían decidido que yo fuera el Tambor de Oro y me preguntó si lo aceptaba. Evidentemente dije que sí.
No se lo pensó
No, ni mucho menos. El alcalde me preguntó si por mi agenda podría estar en Donostia, porque él sabe que viajo muchísimo. Teníamos una posibilidad de hacer una gira en Sudamérica, pero habíamos decidido que no fuera en esta época porque era demasiado. Llevamos sin parar un año y necesitábamos parar. Lo habíamos decidido justo un día antes. Coincidió que hasta el 21 de enero no nos teníamos que ir. Todo encajó perfectamente.
Emoción, alegría... ¿Cuál fue su reacción?
Primero me quedé un poco en shock, pero después sentí mucho respeto. Al final, este no es un reconocimiento por haber cantado bien algo o por haber hecho un muy buen año. Es el reconocimiento a tu carrera, este año hago diez años. Te da la sensación de que el trabajo está bien hecho. En ese momento sentí muchísimos nervios y un poco el síndrome del impostor, porque no sabía si me lo merecía mucho.
Toca después hacerse a la idea
Después, en una conversación el alcalde me explicó porqué habían decidido todos los partidos que me lo merecía yo. Y ahí sí que entendí los motivos y sentí que me lo merecía. Porque me habló de mi trayectoria representando a Donostia desde los 18 años. En la actualidad tengo 30 años, pero ya he cantado en los teatros más importantes del mundo. Por ser joven no se merece menos.
¿Cómo recibió la noticia su entorno?
Cuando me enteré, estaba en casa con mi mujer y con mi hijo y lo primero que hicimos es ponernos a saltar. Además, estábamos en Donostia. Cuando ya pude hablar con mi familia, que no fue antes de las 16.00 horas porque a los cinco minutos del anuncio ya me estaban llamando los medios. Todo el mundo se mostró muy contento y muy emocionado. Al final, toda mi familia y mis amigos son de Donostia. Y este es el mayor reconocimiento que se puede tener.
¿Intenta estar en la ciudad el Día de San Sebastián?
Depende de mis compromisos. En los últimos diez años no habré podido estar más de dos o tres veces.
¿Ha tenido ocasión de participar de forma directa en la Tamborrada?
Sí, salí desde los cinco años en la de mi colegio, La Salle del barrio de Loiola. Empecé de gastador y guardo con cariño una foto muy bonita de entonces, y seguí saliendo hasta los 14 o 15 años. Ya después, de mayor, cuando he estado aquí he participado como he podido. Hace once años salí con Gaztelubide, porque se le hacía un homenaje alOrfeón Donostiarra y algunos de sus integrantes tuvimos la oportunidad de participar. Posteriormente, salí una vez en Gros con Lagun Garbiak, porque había algunos miembros de mi familia que salían. Pero tampoco tengo el morro de apuntarme a una Tamborrada para no poder salir. Me encantaría, pero no puedo hacer eso. Ni puedo ensayar ni puedo estar todos los años.
Pero disfruta cuando lo ha hecho
Muchísimo. Una barbaridad. Intento seguir todo desde fuera, pero la verdad es que te da mucha pena, no solo por no estar la plaza de la Constitución, que para mí es muy importante. Pero más importante es por ejemplo, la cena con mi amona o esas cosas que siempre he hecho y ahora no puedo hacer. Eso me da un poco de cosa, esos momentos que pasas con la gente que quieres son los que echas de menos.
¿Cuándo está en Donostia qué no se pierde de la fiesta?
Me encanta la Tamborrada Infantil. Los actos de la plaza, si no estoy en la misma plaza los veo en la televisión. Me gusta todo. Por ejemplo me encanta la bajada por San Telmo de la Unión Artesana. Tengo muchos recuerdos.
Una vez que se hizo a la idea de que iba a ser Tambor Oro, llegaría el momento de pensar ¿qué voy a hacer?
Sí, la verdad es que tras recibir la noticia le pregunté a mi mujer, ¿y ahora qué tenemos que hacer? Entendía que como Tambor de Oro habría muchas citas a las que responder. Pero es cierto que hay mucha gente alrededor que va gestionándolo todo. Tienes mucha ayuda y, aunque es complicado, poco a poco se va gestionando.
¿Porqué decidió cantar en la izada?
En el acto oficial de la entrega del Tambor de Oro del día 20 no sé exactamente cuanta gente entra. Estarán los políticos, los medios, mi familia, mis amigos... Pero pensé, ¿que sentido tiene cantar para tan pocas personas? Voy a preguntar si existe la posibilidad de cantar para todo Donostia, para quien pueda acudir a la plaza pero también para quien no pueda ir y lo vea por televisión. Considero que recibo el premio de Donostia, de toda la ciudad, y que quiero devolverle algo. Pregunté, y a la gente le hizo mucha ilusión y pensé que así tenía la oportunidad de devolverle algo a Donostia.
Un momento muy especial. ¿Lo es más por estar sobre el tablado con el Orfeón Donostiarra?
Me planteaba la situación de ponerme yo solo en el tablado a cantar y no me acababa de gustar, no sentía que fuera la mejor manera. Entonces propusimos al Orfeón que estuviera, porque es donde he empezado, donde me he criado a nivel musical. Desde el Orfeón me respondieron que estarían encantados. De este modo me sentí mucho más arropado, porque me tienen mucho cariño. Me parecía que era el momento adecuado para cantar con el Orfeón en Donostia y para todo Donostia.
Y bajo la dirección de Juanjo Ocón
Sí, porque es quien ha hecho el arreglo de la Marcha de San Sebastián para el Orfeón. Me parecía algo que podía ser especial. Además, es la persona que me dirigió en una de las primeras óperas que canté hace ya muchos años. Dirigió La Llama, de Usandizaga, en Donostia, en Bilbao y en Vitoria. Yo cantaba una frase, pero la dirigía él. Nunca más hemos trabajado juntos, pero le profeso un gran cariño. Le llamé y le dije “Juanjo, es tu arreglo y es nuestra ciudad”. Y me contestó que le hacía ilusión también. La verdad es que todo el mundo se ha volcado. Eso también es algo que hace mucha ilusión. No solo el premio en sí, sino asimismo cómo está respondiendo la gente conmigo.
¿Les ha dado tiempo de ensayar?
Tenemos dos ensayos marcados. Cuando se acerque, para que no se nos olvide (ríe).
¿Tiene una agenda repleta para estos días?
Si, pero no he dicho a todo el mundo que sí, porque yo el día 22 me voy a Viena. No es que pare mi vida aquí. Pero es verdad que hay que intentar agradecer a la gente. Hay actos, comidas... Es un poco un no parar, pero forma parte de lo que supone que te concedan el Tambor de Oro.
¿Cómo se organizará?
Acudiré a la cena de la víspera en Gaztelubide cuando pueda, porque precisamente tenemos un ensayo antes. Luego cantaré y saldré con ellos en la Tamborrada. Al día siguiente saldré en la Tamborrada con la Unión Artesana, aunque no iré a la comida porque tengo que parar un poco. Además, quiero estar con mi familia. No puede ser todo eventos, también quiero estar con ellos y disfrutar con ellos. Pero sí, haré la Arriada y todo el pack completo.
Acabará cansado
Posiblemente, pero tan contento que seguro que se me pasará. Y sino ya descansaré después, aunque no será fácil hacerlo en Viena.
¿Y qué tiene pensado para el acto del día 20 en el Salón de Plenos?
Hay otras personas que se ocupan. Yo solo estoy haciendo mi parte, que es preparar el discurso. Pero no voy a ser muy extenso, porque no me gusta hablar, lo mío no es hablar. Intentaré hacerlo lo mejor posible y mostrar mi agradecimiento a quien se lo tenga que mostrar. Los demás no está en mis manos, pero sé que lo están trabajando muy bien. Yo lo dejo todo en manos de mi mujer, que es quien más me quiere y más me conoce.
¿No va a haber aportación musical el día 20?
Desde luego, mía no. Pero no creo que sea un acto sin música conociendo a mi mujer.
Tiene usted un hijo. ¿Es consciente de lo que está pasando?
No, porque es muy pequeño, tiene solo 18 meses. Pero es capaz de estar en muchos sitios. Evidentemente el 20 no va estar en todo el acto, pero sí va a estar cerca y sí acudirá en algún momento, porque yo quiero que esté. Es un premio que comparto con mi mujer, es evidente porque trabajamos juntos, pero también con mi hijo, porque nos aguanta. Desde que tenía tres meses estamos viajando juntos y él se amolda a todo. Seguro que sin él tampoco tendríamos el Tambor.
¿Y a su hijo le enseñará a disfrutar del día de San Sebastián?
Él va a ir al cole en Donostia, y va a vivir en Donostia igual que hemos vivido nosotros. Espero que le guste la Tamborrada. Ya decidirá él si quiere salir o no, pero le voy a inculcar los mismos valores que me han inculcado a mí.
¿Qué mensaje quiere lanzar el Tambor de Oro a las y los donostiarras?
Lo más importante es que disfrutemos de la fiesta con mucho respeto, con mucho cariño. Al final, es una fiesta, y lo que hay que hacer es disfrutar sin que ocurra nada malo. Lo que más me gusta de Donostia, de sus gentes y de sus fiestas, es que sabemos disfrutarlas. También nos gusta comer y beber bien.
Temas
Más en Tamborrada - Día de San Sebastián
-
46 años después
-
Kote Bernal (Cebanc): “Reconocer el trabajo de estos 50 años con la Medalla al Mérito nos hace sentir muy orgullosos”
-
Txaranga Katxi: el adiós en un San Sebastián muy especial
-
“Recibí criticas por la coreografía de la ‘Marcha de San Sebastián’, pero con el tiempo ha calado en muchas tamborradas”
